17 febrero 2005

Sonrisa anacentrista

Al cruce de Tlacoquemécatl con Adolfo Prieto, en el corazón de la Colonia del Valle, una cruda tarde estival Alain Summers escribía acerca de lo anacéntrico. La particularidad de tal idea era esa ambiciosa creencia (casi ciega) en el centro, situado ahí se podía cuestionar toda aquella forma simétrica que nos deja sensaciones axiales, concéntricas certezas. Una realidad sin centro parece ser el logos vedado, percibiéndolo “como se debe” tal vez haya una postulación que admita toda posibilidad, que se repliegue felinamente a toda relatividad, bandera ondeante hecha de ideas, afán contradictorio, animalidad conciente.

Summers no existe, existe su obra, ese compendio de artículos y conjeturas que busca impulsar el anacentrismo (¿desde cierta superficie hacia arriba? ¿hacia un costado? ¿del punto A al punto B? ¿impulsar?) al cual le han dicho que tiene sus horas contadas, al cual le han dicho que no puede nacer.

3 comentarios:

Nana dijo...

"Lo que de aqui para alla es subida de alla para aca es bajada.." (Del filosofo de Guemez).

Saludos con humor,
NanaX

LSz. dijo...

enla mayoría de las ocasiones, el uno va pirmero que el dos, 1,2,3...12... sólo que en en 21, el 1 se pasa a chingar.(el filósofo de wemes)

Alejandro Palizada dijo...

chale con la familia guemez/wemes.
atte.
el primo güemex