03 diciembre 2008
A:
Gestación de un centro. Parecido al de la cruz al interior de un círculo. Algo así sucediendo en un momento cualquiera. Ese momento que toma por sorpresa al azar. Momento de nacencia. Estado vivificante. Acceso al clamor primigenio. Imagen sin imagen. O una sinfonía de neblinas. Un flujo de estrellas detrás del iris. Un balbuceo de la memoria. Apenas un accidente inexplicable. Un incidente de belleza y palabras de sobra. Momento vivificante. Se observan los congéneres. La reunión toma forma. Palabras probables: placer, unicidad, encuentro. Estrellándose. Un flujo de estrellas detrás de la nube. Acaso un momento. Que por desgracia no dura. En el que todo cobra sentido. Las esferas cargándose. Con luz blanca, blanquísima. Ansias de antimateria. De vacío. De cosa etérea. Y estos signos que sobran. Placer de la indefinición. Contraluz a base de colores. Ropaje metafísico. Sensación de casa. Axial. Inquietante. Sin tiempo.
B:
escenario de escenas disociadas
la ciudad, a fuerza de cruces
.......(multiplicadora de vigilias
.......interconectividad para el humo)
es un continente:
contiene en una forma
la luz
igualmente éxodo que el agua
sospecha de unidad
la luz en su recorrido
manantial metafísico
recrea el acceso
nada a su paso sobrevive
siempre presente
siempre habitable
la luz es un emisor
es un blanco
bañarse ahí
como entrega:renuncia
disolverse en el acto mismo
de la reunión
mecanismo diligente clamor de cielo
un fuego central
esa lumbre sin fósforo
luciérnaga intercesora
una obra en construcción
.......obstruye la luz solar
dos miradas se reconocen en la penumbra
.......de una alcoba a media luz
y el acto de un recién nacido tocando a su madre
y el reflejo de la luna en un lago artificial
:
pasea una mujer sobre la tierra
:
no hay origen sin fertilidad
ni ciudad sin acto de recepción
no hay organismo sin agua
ni amor sin conocimiento
yo vivo en una ciudad
mal iluminada
pero eso ya es política
la ciudad, a fuerza de cruces
.......(multiplicadora de vigilias
.......interconectividad para el humo)
es un continente:
contiene en una forma
la luz
igualmente éxodo que el agua
sospecha de unidad
la luz en su recorrido
manantial metafísico
recrea el acceso
nada a su paso sobrevive
siempre presente
siempre habitable
la luz es un emisor
es un blanco
bañarse ahí
como entrega:renuncia
disolverse en el acto mismo
de la reunión
mecanismo diligente clamor de cielo
un fuego central
esa lumbre sin fósforo
luciérnaga intercesora
una obra en construcción
.......obstruye la luz solar
dos miradas se reconocen en la penumbra
.......de una alcoba a media luz
y el acto de un recién nacido tocando a su madre
y el reflejo de la luna en un lago artificial
:
pasea una mujer sobre la tierra
:
no hay origen sin fertilidad
ni ciudad sin acto de recepción
no hay organismo sin agua
ni amor sin conocimiento
yo vivo en una ciudad
mal iluminada
pero eso ya es política
C:
Responden los atros. Las estrellas se acumulan como una guía de estudio.
La astrología me ha enseñado. A responder preguntas geocéntricas: El zodíaco es zodíaco. Siempre y cuando lo veas desde la tierra.
La astronomía confiesa. Todo lo posible según la ciencia más ciencia. Geocéntrica igual. Un hoyo negro implica destrucción. Según nuestros códigos.
He ahí nuestras respuestas. Pequeñas construcciones totales. Arquitectura oscura. Especializada. Erigida desde la primer memoria. Que nada dice. Que construye pero en círculos. Que no han de alzarse como la espiral.
Y el maravilloso universo. Espectro estelar. Hábitat salvaje. Reino a cargo de un rey dual. Absurda absurda carretera. Mapa de signos monstruosos. Misterio inútil. Increación plena. ¿Qué nos puede decir?. ¿Qué más que no sea perder el tiempo?.
En un caldero profundo. Athanor para alquimistas. O probeta. U horno. Se conjugan las ecuaciones. Física meta metafísica. Sofisticadas respuestas. Diversidad. Tú construyes tu creencia. Respuesta: La verdad es distinta en cada quién. Ergo antiverdad y tiempo perdido. Y frío solitario en la noche de la ausencia.
Mejor la anamnesis. El recuerdo alegórico. El recuerdo exacto. Olvidar todo principio. Empezando por el cuerpo. Luego el individuo. Después las palabras.
La astrología me ha enseñado. A responder preguntas geocéntricas: El zodíaco es zodíaco. Siempre y cuando lo veas desde la tierra.
La astronomía confiesa. Todo lo posible según la ciencia más ciencia. Geocéntrica igual. Un hoyo negro implica destrucción. Según nuestros códigos.
He ahí nuestras respuestas. Pequeñas construcciones totales. Arquitectura oscura. Especializada. Erigida desde la primer memoria. Que nada dice. Que construye pero en círculos. Que no han de alzarse como la espiral.
Y el maravilloso universo. Espectro estelar. Hábitat salvaje. Reino a cargo de un rey dual. Absurda absurda carretera. Mapa de signos monstruosos. Misterio inútil. Increación plena. ¿Qué nos puede decir?. ¿Qué más que no sea perder el tiempo?.
En un caldero profundo. Athanor para alquimistas. O probeta. U horno. Se conjugan las ecuaciones. Física meta metafísica. Sofisticadas respuestas. Diversidad. Tú construyes tu creencia. Respuesta: La verdad es distinta en cada quién. Ergo antiverdad y tiempo perdido. Y frío solitario en la noche de la ausencia.
Mejor la anamnesis. El recuerdo alegórico. El recuerdo exacto. Olvidar todo principio. Empezando por el cuerpo. Luego el individuo. Después las palabras.
24 noviembre 2008
TRES POEMAS
El poema al servicio de la construcción de un mundo.
La intención fue un poemario, cuyo nombre nunca quedó estable, aunque eso sí, era claro que sería un tríptico, estoy obsesionado con los textos geométricos.
Cada sección ya estaba definida:
-Mirar de Nuevo
-Clamor de Muerte
-Ciudad y Universo
Y nada. Que aún no lo paso a limpio. Ni lo reviso. Ni lo termino.
Aquí tres ejemplos.
La intención fue un poemario, cuyo nombre nunca quedó estable, aunque eso sí, era claro que sería un tríptico, estoy obsesionado con los textos geométricos.
Cada sección ya estaba definida:
-Mirar de Nuevo
-Clamor de Muerte
-Ciudad y Universo
Y nada. Que aún no lo paso a limpio. Ni lo reviso. Ni lo termino.
Aquí tres ejemplos.
1:
La más digna
grandeza
es la del tiempo
reducido a cero
transformado
en ceniza
en cosa invisible.
Cierro los ojos
en esta ciudad memorial
descubro a un hombre común
que me habla
del no-tiempo
¿y qué es?
le pregunto
cierro la mente
me entrego al instante.
La ciudad
espacio de relojes
tierra de espejos
se abre al tiempo
implota y nos come.
Las fauces de la ilusión
se alzan
se posan en nuestro albedrío
nos confunden:
ahora creemos
en la vejez
y la muerte
en las prisas
y las distancias
en las fronteras
en el reloj
que no tiene cara pero tiene voz.
Imposible
imposible un mundo
sin el hombre honrando al tiempo
honrando al cuerpo
honrando al miedo.
Pero
si miramos bien
grandeza
es la del tiempo
reducido a cero
transformado
en ceniza
en cosa invisible.
Cierro los ojos
en esta ciudad memorial
descubro a un hombre común
que me habla
del no-tiempo
¿y qué es?
le pregunto
cierro la mente
me entrego al instante.
La ciudad
espacio de relojes
tierra de espejos
se abre al tiempo
implota y nos come.
Las fauces de la ilusión
se alzan
se posan en nuestro albedrío
nos confunden:
ahora creemos
en la vejez
y la muerte
en las prisas
y las distancias
en las fronteras
en el reloj
que no tiene cara pero tiene voz.
Imposible
imposible un mundo
sin el hombre honrando al tiempo
honrando al cuerpo
honrando al miedo.
Pero
si miramos bien
...para ello basta
cerrar los ojos
por un tiempo...
cerrar los ojos
por un tiempo...
será posible el encuentro
por vez primera y como siempre
con un certero mecanismo
que nos regrese al signo verdadero
ese que no tiene que ver
con formas
con fronteras
que nos saque del mundo
aunque el cuerpo siga en él
y ya sin tiempo ni espacio
en la memoria
la ciudad servirá de poco
la muerte no será problema
el miedo comenzará a ser
ceniza, cosa invisible
recuerdo diminuto
tiempo perdido.
2:
Te miraba
respirar de noche
imagen de esperanza.
Respirabas
cuadro de luz
brillo inquietante
cuerpo
-----símil de otro reino
----------otro orden.
Me quedaba sin sueños
a veces sin aire
a veces sin enigma
la noche y su quietud
ardían en su fósforo invisible.
Admisible el laberinto
el recuerdo
-----de todo ello significando otra cosa
pero qué
qué significa el signo
de la noche
-----el del oxígeno
----------qué es éste reino.
Yo te miraba, lo sé
y éste plano
con sus leyes
-----imperturbables leyes
ya no era el signo
que fue siempre.
No lo reconocería más
a pesar de la sospecha
-----esa sombra inmanente
----------sombra en un mundo de luz sin cuerpos.
respirar de noche
imagen de esperanza.
Respirabas
cuadro de luz
brillo inquietante
cuerpo
-----símil de otro reino
----------otro orden.
Me quedaba sin sueños
a veces sin aire
a veces sin enigma
la noche y su quietud
ardían en su fósforo invisible.
Admisible el laberinto
el recuerdo
-----de todo ello significando otra cosa
pero qué
qué significa el signo
de la noche
-----el del oxígeno
----------qué es éste reino.
Yo te miraba, lo sé
y éste plano
con sus leyes
-----imperturbables leyes
ya no era el signo
que fue siempre.
No lo reconocería más
a pesar de la sospecha
-----esa sombra inmanente
----------sombra en un mundo de luz sin cuerpos.
3:
Como siempre, me detengo en tu boca.
No hay quiromancia para los labios
aunque sí haya lectura en los tuyos:
destino que al menos me aclara
qué soy yo por un momento.
Momento de revelación
luz húmeda y oscura.
Estoy contigo en colores rosa
sabores de encuentro.
Conformamos una ecuación
única, irrepetible
paralela a otras
de otros lados, otras horas.
Me encuentro contigo
en nuestra propia luz
luz que nos aísla
y nos devuelve al mundo.
Y nos queremos.
Y nunca estamos solos.
No hay quiromancia para los labios
aunque sí haya lectura en los tuyos:
destino que al menos me aclara
qué soy yo por un momento.
Momento de revelación
luz húmeda y oscura.
Estoy contigo en colores rosa
sabores de encuentro.
Conformamos una ecuación
única, irrepetible
paralela a otras
de otros lados, otras horas.
Me encuentro contigo
en nuestra propia luz
luz que nos aísla
y nos devuelve al mundo.
Y nos queremos.
Y nunca estamos solos.
13 noviembre 2008
Nece(si)dad de estar bien informados
I.
Estar bien informado parecía ser la elección con la cual dejar la infancia, parecía ser uno de los sinónimos de madurez, parecía ser un encuentro anhelado con el criterio propio, con la identidad, con la inteligencia. Entonces hubo un cúmulo de opciones mediáticas a elegir, todas de acuerdo a un perfil: dependiendo el perfil con el que te identificaras, ese sería el periódico, la revista, la estación de radio, el canal de televisión, la página de internet que consumirías (en México ya sabemos quiénes son los diferentes consumidores de Excélsior, La Jornada, Crónica, Milenio, La Prensa, Proceso, Letras Libres, Imagen 90.5, Reactor 105.7, los noticieros de televisión, Reporte Índigo, etc.)
Luego habría el debate público, la confrontación de ideas políticas con amigos y familiares, la defensa de lo que creemos verdadero (que la verdad sea distinta en cada quien, es una de las principales leyes del caos), la identificación con ciertos periodistas, intelectuales y figuras públicas, el rechazo a otros, la construcción mental de una sociedad a base de buenos y malos, patriotas y antipatriotas, justos e injustos en la que políticos, empresarios, jerarcas de Iglesias, árbitros de fútbol, etc. se vuelven las figuras susceptibles de odio por excelencia.
Esto era lo correcto si querías ser un adulto, sólo que a final de cuentas la mayoría de los adultos que conozco conforman más bien una sociedad que no sabe elegir ya que elegir significaría formarse un criterio de acuerdo a ese vital, filosófico y espiritual mecanismo de transformar toda información en conocimiento, sin embargo lo único que hacemos con nuestra capacidad de elección es más bien elegir con qué medios deseamos ser sedados a base de dosis informativas.
II.
Esto lo digo porque resulta insoportable el exceso de información a lo largo del día a través de los distintos medios de comunicación. Un día normal entre semana para un oficinista u otro tipo de trabajador matutino es más o menos así: levantarse y poner las noticias del radio (varios noticieros comienzan a las 5:45 am), salir en coche o transporte público rumbo al trabajo, hacer una o dos horas hasta llegar a él, seguir escuchando noticias y editoriales durante ese lapso, desayunar mal antes o después de salir de casa, comprar el periódico, ver algún video en internet relacionado con alguna noticia relevante, hablar de lo difícil que está todo en el país con amigos o compañeros de trabajo, regresar a casa y ver al filo de la media noche cualquiera de esos interesantísimos y exageradamente útiles programas de debate o análisis informativo que se dan sobre todo en televisión abierta, dormirse con la felicidad de estar-bien-informado.
Existe absurdamente esta idea de que estar bien informado te da poder como ciudadano, lo cual puede ser cierto sólo que falta entender qué clase de información es la adecuada para crecer como ser humano, para ser feliz, para ser libre. Saber de secuestros, asesinatos, corrupción, crisis económicas, crisis de Estado, conflictos legislativos, etc. no veo que lleve a otro estado mental que no sea la paranoia, el miedo, la angustia.
La libertad de expresión no debiera ser más esa sensación pos-dictadura (toda Latinoamérica vivimos un siglo XX terrible a nivel de gobiernos) de “permiso” de decir lo que queramos, cuando queramos, como queramos. Los tiempos cambiaron y hoy en día ya existe aquella anhelada libertad del siglo pasado, sólo que habría que cuestionar si vale la pena saturar los medios de tanta información alarmante ya que lo único que veo con la sociedad donde vivo es que está muy enganchada al miedo. O mejor aún, si vale la pena como sociedad darle tanta importancia a lo que sucede con las noticias, si en algo ayuda a nuestra creatividad, a nuestra felicidad, a nuestro bienestar creer religiosamente en las noticias, tengamos la óptica que tengamos (neoliberal, izquierdosa u otra).
III.
Este año en México se han generado noticias que inciden en el ánimo social:
-2008 nos ha dejado una discotheque de la capital del país incendiada un viernes por la tarde con varios menores de edad dentro (un siniestro que no debió ocurrir si se hubieran respetado las normas de seguridad básicas y los permisos para operar este tipo de negocios, o sea, corrupción en pleno)
-un par de secuestros famosos que alarmaron a una gran parte de la sociedad (aunque México tenga más de 10 años de historia con respecto a secuestros y asesinatos como el de Fernando Martí (hijo de 14 años de un empresario), de algún modo alguien decidió que éste fuera tan relevante como para que el grueso de la gente volviera a sentir ese miedo a ser secuestrado gracias a la saturación de información en torno a este caso en particular)
-un par de granadas lanzadas en la plaza pública de Morelia durante el festejo del 15 de septiembre que mataron a varios civiles
-una crisis económica mundial (que nomás no la veo a mi alrededor, la gente hace el súper normal y se siguen comprando autos, la gente cambia sus celulares, se sigue consumiendo mucha tecnología, etc.)
-demasiados asesinatos de periodistas, narcos, políticos, civiles, etc. a lo largo del país debido a la llamada “guerra contra la delincuencia” (o algo así)
-y para colmo, un jet de la Secretaría de Gobernación que se cae a la 6 pm en una de las zonas financieras-comerciales-habitacionales más emblemáticas y costosas de la ciudad (incluyendo lo sucedido en la misma zona dos días después: una fuga de gas también a las 6 pm que hace que todo Polanco y zonas aledañas apestaran a gas, además de que el metro dejó de funcionar, la principal avenida estaba bloqueada (Paseo del a Reforma) y la mayoría de los edificios se evacuaron, aunque a final de cuentas se trataba no de gas sino de un componente químico que se le añade al gas para que éste huela)
Todo esto ocurrido en menos de 5 meses. ¿Y qué diantres puede dejar todo ello que no sea una psicosis incontrolable, una sensación de vulnerabilidad, un miedo absoluto?
IV.
Hay una enseñanza dentro de la Kabaláh que habla acerca de lo vacío que es poseer información sin que esta sea transformada en conocimiento. El conocimiento lleva al amor y al perdón, conduce a la libertad y al uso benéfico de la mente, de los pensamientos, no conduce al juicio ni al condenamiento, más bien conduce a la empatía, a la felicidad, a la paz. Ojalá hubiera menos noticieros informativos (simples dadores de datos, de información que cada quien procesa de distintos modos (generalmente negativos) en su interior) y más noticieros de conocimiento, esto sería: saber lo que sucede en el mundo con un enfoque global (no nada más jurídico, económico, social), o sea, incluir otras perspectivas en el acontecer del mundo, una mesa redonda donde politólogos, poetas, metafísicos, periodistas, rabinos, economistas, budistas, científicos, antropólogos, historiadores, etc., dialogaran esas noticias que no sabemos digerir como sociedad, generalmente nos llevan al miedo, y el miedo ya se ha visto lo mucho que afecta colectiva e individualmente: es letal siempre, incomoda, enferma, paraliza. Y me parece que lo elegimos por costumbre o porque no conocemos otra opción, que no hemos podido verla, que no nos la muestra nadie ya que el miedo parece ser un acto inevitable en el desarrollo de cualquier sociedad, pero no tiene porqué seguir siendo así, si esto se repite en la historia debiera ser momento de trascenderlo.
Estar bien informado parecía ser la elección con la cual dejar la infancia, parecía ser uno de los sinónimos de madurez, parecía ser un encuentro anhelado con el criterio propio, con la identidad, con la inteligencia. Entonces hubo un cúmulo de opciones mediáticas a elegir, todas de acuerdo a un perfil: dependiendo el perfil con el que te identificaras, ese sería el periódico, la revista, la estación de radio, el canal de televisión, la página de internet que consumirías (en México ya sabemos quiénes son los diferentes consumidores de Excélsior, La Jornada, Crónica, Milenio, La Prensa, Proceso, Letras Libres, Imagen 90.5, Reactor 105.7, los noticieros de televisión, Reporte Índigo, etc.)
Luego habría el debate público, la confrontación de ideas políticas con amigos y familiares, la defensa de lo que creemos verdadero (que la verdad sea distinta en cada quien, es una de las principales leyes del caos), la identificación con ciertos periodistas, intelectuales y figuras públicas, el rechazo a otros, la construcción mental de una sociedad a base de buenos y malos, patriotas y antipatriotas, justos e injustos en la que políticos, empresarios, jerarcas de Iglesias, árbitros de fútbol, etc. se vuelven las figuras susceptibles de odio por excelencia.
Esto era lo correcto si querías ser un adulto, sólo que a final de cuentas la mayoría de los adultos que conozco conforman más bien una sociedad que no sabe elegir ya que elegir significaría formarse un criterio de acuerdo a ese vital, filosófico y espiritual mecanismo de transformar toda información en conocimiento, sin embargo lo único que hacemos con nuestra capacidad de elección es más bien elegir con qué medios deseamos ser sedados a base de dosis informativas.
II.
Esto lo digo porque resulta insoportable el exceso de información a lo largo del día a través de los distintos medios de comunicación. Un día normal entre semana para un oficinista u otro tipo de trabajador matutino es más o menos así: levantarse y poner las noticias del radio (varios noticieros comienzan a las 5:45 am), salir en coche o transporte público rumbo al trabajo, hacer una o dos horas hasta llegar a él, seguir escuchando noticias y editoriales durante ese lapso, desayunar mal antes o después de salir de casa, comprar el periódico, ver algún video en internet relacionado con alguna noticia relevante, hablar de lo difícil que está todo en el país con amigos o compañeros de trabajo, regresar a casa y ver al filo de la media noche cualquiera de esos interesantísimos y exageradamente útiles programas de debate o análisis informativo que se dan sobre todo en televisión abierta, dormirse con la felicidad de estar-bien-informado.
Existe absurdamente esta idea de que estar bien informado te da poder como ciudadano, lo cual puede ser cierto sólo que falta entender qué clase de información es la adecuada para crecer como ser humano, para ser feliz, para ser libre. Saber de secuestros, asesinatos, corrupción, crisis económicas, crisis de Estado, conflictos legislativos, etc. no veo que lleve a otro estado mental que no sea la paranoia, el miedo, la angustia.
La libertad de expresión no debiera ser más esa sensación pos-dictadura (toda Latinoamérica vivimos un siglo XX terrible a nivel de gobiernos) de “permiso” de decir lo que queramos, cuando queramos, como queramos. Los tiempos cambiaron y hoy en día ya existe aquella anhelada libertad del siglo pasado, sólo que habría que cuestionar si vale la pena saturar los medios de tanta información alarmante ya que lo único que veo con la sociedad donde vivo es que está muy enganchada al miedo. O mejor aún, si vale la pena como sociedad darle tanta importancia a lo que sucede con las noticias, si en algo ayuda a nuestra creatividad, a nuestra felicidad, a nuestro bienestar creer religiosamente en las noticias, tengamos la óptica que tengamos (neoliberal, izquierdosa u otra).
III.
Este año en México se han generado noticias que inciden en el ánimo social:
-2008 nos ha dejado una discotheque de la capital del país incendiada un viernes por la tarde con varios menores de edad dentro (un siniestro que no debió ocurrir si se hubieran respetado las normas de seguridad básicas y los permisos para operar este tipo de negocios, o sea, corrupción en pleno)
-un par de secuestros famosos que alarmaron a una gran parte de la sociedad (aunque México tenga más de 10 años de historia con respecto a secuestros y asesinatos como el de Fernando Martí (hijo de 14 años de un empresario), de algún modo alguien decidió que éste fuera tan relevante como para que el grueso de la gente volviera a sentir ese miedo a ser secuestrado gracias a la saturación de información en torno a este caso en particular)
-un par de granadas lanzadas en la plaza pública de Morelia durante el festejo del 15 de septiembre que mataron a varios civiles
-una crisis económica mundial (que nomás no la veo a mi alrededor, la gente hace el súper normal y se siguen comprando autos, la gente cambia sus celulares, se sigue consumiendo mucha tecnología, etc.)
-demasiados asesinatos de periodistas, narcos, políticos, civiles, etc. a lo largo del país debido a la llamada “guerra contra la delincuencia” (o algo así)
-y para colmo, un jet de la Secretaría de Gobernación que se cae a la 6 pm en una de las zonas financieras-comerciales-habitacionales más emblemáticas y costosas de la ciudad (incluyendo lo sucedido en la misma zona dos días después: una fuga de gas también a las 6 pm que hace que todo Polanco y zonas aledañas apestaran a gas, además de que el metro dejó de funcionar, la principal avenida estaba bloqueada (Paseo del a Reforma) y la mayoría de los edificios se evacuaron, aunque a final de cuentas se trataba no de gas sino de un componente químico que se le añade al gas para que éste huela)
Todo esto ocurrido en menos de 5 meses. ¿Y qué diantres puede dejar todo ello que no sea una psicosis incontrolable, una sensación de vulnerabilidad, un miedo absoluto?
IV.
Hay una enseñanza dentro de la Kabaláh que habla acerca de lo vacío que es poseer información sin que esta sea transformada en conocimiento. El conocimiento lleva al amor y al perdón, conduce a la libertad y al uso benéfico de la mente, de los pensamientos, no conduce al juicio ni al condenamiento, más bien conduce a la empatía, a la felicidad, a la paz. Ojalá hubiera menos noticieros informativos (simples dadores de datos, de información que cada quien procesa de distintos modos (generalmente negativos) en su interior) y más noticieros de conocimiento, esto sería: saber lo que sucede en el mundo con un enfoque global (no nada más jurídico, económico, social), o sea, incluir otras perspectivas en el acontecer del mundo, una mesa redonda donde politólogos, poetas, metafísicos, periodistas, rabinos, economistas, budistas, científicos, antropólogos, historiadores, etc., dialogaran esas noticias que no sabemos digerir como sociedad, generalmente nos llevan al miedo, y el miedo ya se ha visto lo mucho que afecta colectiva e individualmente: es letal siempre, incomoda, enferma, paraliza. Y me parece que lo elegimos por costumbre o porque no conocemos otra opción, que no hemos podido verla, que no nos la muestra nadie ya que el miedo parece ser un acto inevitable en el desarrollo de cualquier sociedad, pero no tiene porqué seguir siendo así, si esto se repite en la historia debiera ser momento de trascenderlo.
20 octubre 2008
Acerca del recuerdo en Alejandro
Alejandría era la tradición, Alberta una ciudad cosmopolita.
de la mezcla de dos charlas distintas escuchadas en la estación Centro Médico
La búsqueda era un signo al cual nos adheríamos con esperanza, con ánimos de belleza, con discursos de toda índole que casi siempre tenían que ver con la noche. Nos buscá
bamos de maneras muy obvias: íbamos a nuestras casas, a la plaza central, al bar de siempre. Aunque también hubo una búsqueda más secreta, operación exquisita que consistía en adentrarse en nuestros mundos, siempre más de ochenta. Yo descubría entonces tu manía por hacer de la música un happening habitual que interfería siempre con tu memoria, con tu mirada, con tu escritura. Tú descubrías mis fantasías, ánimos de gastronomía y arquitectura que habrían de conjugarse con los juegos de palabras, las largas caminatas, las mujeres de moda. Quedarme en tu casa como si fuera mía. Necesitar siempre de un vino, improvisar copas. Generar figuras con la música que se elige de fondo. Hablar de hacer literatura como causa para luego dejarnos hacer por ella como efecto. Nos succionaba un mismo laberinto. Ansias de sismo o belleza. Nos dábamos oro y el Sol nos regía. Nos saludábamos a mitad de un jardín. Tal vez el único reclamo sea el por qué no te gustaron más los Cocteau Twins, Paul Buchanan, los boleros *** Te echo de menos, amigo, ciertamente *** Y a veces siento que te veré desembarcar a mitad de un paisaje porteño, pongamos que Veracruz, luego de una profusa estancia en París.
de la mezcla de dos charlas distintas escuchadas en la estación Centro Médico
La búsqueda era un signo al cual nos adheríamos con esperanza, con ánimos de belleza, con discursos de toda índole que casi siempre tenían que ver con la noche. Nos buscá
bamos de maneras muy obvias: íbamos a nuestras casas, a la plaza central, al bar de siempre. Aunque también hubo una búsqueda más secreta, operación exquisita que consistía en adentrarse en nuestros mundos, siempre más de ochenta. Yo descubría entonces tu manía por hacer de la música un happening habitual que interfería siempre con tu memoria, con tu mirada, con tu escritura. Tú descubrías mis fantasías, ánimos de gastronomía y arquitectura que habrían de conjugarse con los juegos de palabras, las largas caminatas, las mujeres de moda. Quedarme en tu casa como si fuera mía. Necesitar siempre de un vino, improvisar copas. Generar figuras con la música que se elige de fondo. Hablar de hacer literatura como causa para luego dejarnos hacer por ella como efecto. Nos succionaba un mismo laberinto. Ansias de sismo o belleza. Nos dábamos oro y el Sol nos regía. Nos saludábamos a mitad de un jardín. Tal vez el único reclamo sea el por qué no te gustaron más los Cocteau Twins, Paul Buchanan, los boleros *** Te echo de menos, amigo, ciertamente *** Y a veces siento que te veré desembarcar a mitad de un paisaje porteño, pongamos que Veracruz, luego de una profusa estancia en París.
19 octubre 2008
EXTRACTO
Indiferente,
Así somos el que regresa
Y el que espera esa vuelta,
El ser saqueado que a la orilla vuelve
Y la orilla ignota y saqueante,
Lo uno y lo otro,
Separados por el clavo de la conjunción,
Esto y aquello, el rostro que se apaga
Y lo que al fin nos dice y nos desliza
En el olvido,
Quebrando las costillas de la barca,
Las costillas del cielo y de la mente,
Definitivamente la ilusión
En el estallido final de la claridad.
Así somos el que regresa
Y el que espera esa vuelta,
El ser saqueado que a la orilla vuelve
Y la orilla ignota y saqueante,
Lo uno y lo otro,
Separados por el clavo de la conjunción,
Esto y aquello, el rostro que se apaga
Y lo que al fin nos dice y nos desliza
En el olvido,
Quebrando las costillas de la barca,
Las costillas del cielo y de la mente,
Definitivamente la ilusión
En el estallido final de la claridad.
(de un poema de José Carlos Cataño)
18 octubre 2008
EXTRACTO
Al paso del tiempo,
al tejer la tela rota,
percibí que los dos lados eran
ilusorios,
que no había más división
de la que yo fomentaba
o ideaba.
Percibí que la tierra toda
es una,
que le pertenecía yo,
que era de ella y no de un solo lado,
de ella,
que era ciudadana de ella
entera,
y me reconcilié conmigo,
con ella,
con ellos.
al tejer la tela rota,
percibí que los dos lados eran
ilusorios,
que no había más división
de la que yo fomentaba
o ideaba.
Percibí que la tierra toda
es una,
que le pertenecía yo,
que era de ella y no de un solo lado,
de ella,
que era ciudadana de ella
entera,
y me reconcilié conmigo,
con ella,
con ellos.
(de un poema de Nicole Diesbach)
22 enero 2008
WORDS WORDS WORDS
Tanta habilidad filosófica, tanta disertación bien temperada, tanta facilidad de estructura, tantas palabras, las palabras, tantas palabras. ¿Qué habrá de verdadero en lo que hacemos con ellas? Nuestra salvación habría que inventarla, tal vez porque con las palabras se llega a nada, se avanza y se sigue avanzando pero nadie nos comprueba cuál es la meta de tanto avance. La salvación no ha de ser una meta, cada vez me convenzo más de que es sólo una cuestión de percepción, entonces las palabras sirven de poco para salvarse, para identificar la Verdad, para esas certezas metafísicas que duran apenas un instante.
Esas palabras que nada.
Uno de los ejes centrales de Rayuela es la (in)comprensión de la, digamos, efectividad de las palabras cuando de aludir a lo verdadero se trata, entonces la mesa que es mesa y el 4 resultado de 2+2 es el escándalo, ¿tantos siglos de letras, de complejas ideas expresadas en palabras, tienen verdaderamente sentido?.
La palabra es institucional, está bien morir por ella, desvivirse, hacer la revolución desde ella, ser rebelde junto a ella, la poesía es un acto de plena y bella inconformidad, la novela es el instante sagrado que sostiene un universo más que real, los tratados de filosofía son manuales de cómo quejarse elegantemente, pero, a la vez de todo ello, siempre está ésta sospecha de que tal vez, sólo tal vez, la libertad sea otra cosa, y no esa cosa rara llena de argumentos lúcidos que sólo los especialistas comprenden y que, fuera de ellos, cualquier imbécil hecho y derecho, contentísimo de autoproclamarse imbécil, admira aunque no comprenda qué quiso decir el poeta cuando estructuró ese complicado verso que, de tan complejo, se alejó del hombre para siempre, y se engarzó a un altar, y se volvió figura mítica, estrella pop inaprensible y sobrehumana, genio “intelectual”, oh poeta de finos inalcances, escritor exquisito que te alejaste del hombre para encumbrarte entre esos muertos memorables de tumbas famosas y nulos puentes tendidos con el hombre común, ese hombre común tan perdido como tú, tan creyente del conflicto, la tragedia y el encarcelamiento como tesis de realidad, como ecuación definitoria.
Pero aquí estoy con éstas palabras, esos instrumentos que me alejan de lo que quiero decir en lugar de hacerme más fácil comunicarlo. Tal vez no se me entienda.
Esas palabras que nada.
Uno de los ejes centrales de Rayuela es la (in)comprensión de la, digamos, efectividad de las palabras cuando de aludir a lo verdadero se trata, entonces la mesa que es mesa y el 4 resultado de 2+2 es el escándalo, ¿tantos siglos de letras, de complejas ideas expresadas en palabras, tienen verdaderamente sentido?.
La palabra es institucional, está bien morir por ella, desvivirse, hacer la revolución desde ella, ser rebelde junto a ella, la poesía es un acto de plena y bella inconformidad, la novela es el instante sagrado que sostiene un universo más que real, los tratados de filosofía son manuales de cómo quejarse elegantemente, pero, a la vez de todo ello, siempre está ésta sospecha de que tal vez, sólo tal vez, la libertad sea otra cosa, y no esa cosa rara llena de argumentos lúcidos que sólo los especialistas comprenden y que, fuera de ellos, cualquier imbécil hecho y derecho, contentísimo de autoproclamarse imbécil, admira aunque no comprenda qué quiso decir el poeta cuando estructuró ese complicado verso que, de tan complejo, se alejó del hombre para siempre, y se engarzó a un altar, y se volvió figura mítica, estrella pop inaprensible y sobrehumana, genio “intelectual”, oh poeta de finos inalcances, escritor exquisito que te alejaste del hombre para encumbrarte entre esos muertos memorables de tumbas famosas y nulos puentes tendidos con el hombre común, ese hombre común tan perdido como tú, tan creyente del conflicto, la tragedia y el encarcelamiento como tesis de realidad, como ecuación definitoria.
Pero aquí estoy con éstas palabras, esos instrumentos que me alejan de lo que quiero decir en lugar de hacerme más fácil comunicarlo. Tal vez no se me entienda.
20 enero 2008
18 enero 2008
17 enero 2008
15 enero 2008
DISCOS DE JAZZ
Entre los libros agazapados, el flexo, las notas, unas gafas, algún diario de días pasados (escenario prototipo atribuido a todos los escritores por los escritores mismos), un par de papeles sueltos que tenían como destino originar un artículo, un poema, una novela. Primero:
Es imposible creer de buenas a primeras en los ángeles, la multidimensionalidad, las reencarnaciones, la unidad o la vida interplanetaria, pero ya que se va comprendiendo alguno de estos temas (y tantos otros) es fácil entender que no se trata de creer sino de desbordar nuestro molde racional-espiritual, traspasar esa frontera, crearse una verdadera realidad de una buena vez por todas. No creencia sino apertura al conocimiento. No razón sino convergencia de enfoques diversos.
Entonces, en una hoja amarillenta, con una mancha tal vez de café, tal vez de vino blanco, unos garabatos hechos a lápiz:
Había un contacto con cierto mecanismo, flexión de aromas y silencios y ruidos -peores que el silencio- y memorias. Luego, la inevitable manía de poseer esto o aquello, el bípedo implume marcando su territorio, uno cadencioso, uno en deformación. Cayendo pacientemente, esa paciencia eterna que tienen las cosas para descubrir un rostro asible. Y cómo será todo un juego, que lo más tangible de ello de cualquier manera viene en un fondo transparente, en delirios, en mitades, en ovillos, y cosas así.
Es imposible creer de buenas a primeras en los ángeles, la multidimensionalidad, las reencarnaciones, la unidad o la vida interplanetaria, pero ya que se va comprendiendo alguno de estos temas (y tantos otros) es fácil entender que no se trata de creer sino de desbordar nuestro molde racional-espiritual, traspasar esa frontera, crearse una verdadera realidad de una buena vez por todas. No creencia sino apertura al conocimiento. No razón sino convergencia de enfoques diversos.
Entonces, en una hoja amarillenta, con una mancha tal vez de café, tal vez de vino blanco, unos garabatos hechos a lápiz:
Había un contacto con cierto mecanismo, flexión de aromas y silencios y ruidos -peores que el silencio- y memorias. Luego, la inevitable manía de poseer esto o aquello, el bípedo implume marcando su territorio, uno cadencioso, uno en deformación. Cayendo pacientemente, esa paciencia eterna que tienen las cosas para descubrir un rostro asible. Y cómo será todo un juego, que lo más tangible de ello de cualquier manera viene en un fondo transparente, en delirios, en mitades, en ovillos, y cosas así.
13 enero 2008
TIFFERETH
Un medio efectivo para entregarnos al absoluto es la belleza, esa tura de turas donde el juego y el amor, los recorridos a pie y los mandalas, las lluvias y los vinos, los laberintos y el recuerdo.
La ventaja es que la belleza se deja encontrar en cuanto recordamos que la mirada nos sirve también para ver el árbol a medio tráfico, el aleteo de los colibríes, la sonrisa de un bebé en el autobús, la de un viejo en el metro.
Los sentidos se llaman así por ser propiciadores de sentido, el olor del pan o la textura de una piel amada dan sentido al hambre o al deseo.
La belleza es aliada de los sentidos.
Un medio efectivo para entregarnos al absoluto es la belleza, esa tura de turas donde el juego y el amor, los recorridos a pie y los mandalas, las lluvias y los vinos, los laberintos y el recuerdo.
La ventaja es que la belleza se deja encontrar en cuanto recordamos que la mirada nos sirve también para ver el árbol a medio tráfico, el aleteo de los colibríes, la sonrisa de un bebé en el autobús, la de un viejo en el metro.
Los sentidos se llaman así por ser propiciadores de sentido, el olor del pan o la textura de una piel amada dan sentido al hambre o al deseo.
La belleza es aliada de los sentidos.
Un medio efectivo para entregarnos al absoluto es la belleza, esa tura de turas donde el juego y el amor, los recorridos a pie y los mandalas, las lluvias y los vinos, los laberintos y el recuerdo.
09 enero 2008
22, NÚMERO MAESTRO
-CORRESPONDENCIAS DE EL LOCO (que por lo general aparecen representadas en la carta), último de los veintidós arcanos mayores del Tarot:
Astrología – Venus en Piscis.
Numerología – 4 (22= 2+2= 4): Los cuatro elementos, las cuatro estaciones, los cuatro puntos cardinales, el 4 en general es el signo de la manifestación.
Letra hebrea – Tau: La comprensión del todo, el signo y la marca.
Simbolismo – El eclipse y el cocodrilo.
Divinidad egipcia – Horus: Dios egipcio, hijo de Osiris e Isis, hizo la guerra contra Set (el asesino de su padre), se le identificó con el sol naciente.
-BIBLIOMANCIA CON EL CAPÍTULO 22:
La verdadera otredad hecha de delicados contactos, de maravillosos ajustes con el mundo, no podía cumplirse desde un solo término, a la mano tendida debía responder otra mano desde el afuera, desde lo otro.
-CORRESPONDENCIA ENTRE CARTA Y CAPÍTULO:
Este capítulo viene siendo una especie de introducción de Morelli, ese personaje en el que muchos cultos hombres de letras se han detenido (y han escrito y se han revolcado gustosos sobre sus teorías literarias) y que le sirve a Cortázar para exponer sus ideas en torno a las relaciones autor-lector, lengua-literatura, lenguaje-ser humano, etc., ideas que desde los 60 han sido una vuelta de tuerca para la comprensión académica y humanista de lo que es la literatura.
Bien, me permito entonces encontrar una correspondencia entre dicho arcano y dicho capítulo ya que Morelli me parece que viene siendo el Loco (el hombre conciente de la búsqueda que ha emprendido y que va por la vida con la conciencia de Sí mismo y a la vez de la Unidad) mientras que Horacio y el Club de la Serpiente son el arcano 1, el Mago (la búsqueda que inicia, la sospecha de lo Verdadero, el poder de transformar lo oscuro en luz, lo que no se conoce en conocimiento, el ego en conciencia, la lata de tomates en metafísica).
En otras palabras:
Arcano 22 – El Loco (tanto buscar, primero siendo El Mago, da como resultado una individualidad conciente de sí misma y de la Unidad).
Capítulo 22 – Presentación de Morelli (el viejo que ya lleva un camino recorrido, que tiene fe, es decir, conocimiento, en la palabra, el lenguaje, el lector, el hombre, la Unidad).
Astrología – Venus en Piscis.
Numerología – 4 (22= 2+2= 4): Los cuatro elementos, las cuatro estaciones, los cuatro puntos cardinales, el 4 en general es el signo de la manifestación.
Letra hebrea – Tau: La comprensión del todo, el signo y la marca.
Simbolismo – El eclipse y el cocodrilo.
Divinidad egipcia – Horus: Dios egipcio, hijo de Osiris e Isis, hizo la guerra contra Set (el asesino de su padre), se le identificó con el sol naciente.
-BIBLIOMANCIA CON EL CAPÍTULO 22:
La verdadera otredad hecha de delicados contactos, de maravillosos ajustes con el mundo, no podía cumplirse desde un solo término, a la mano tendida debía responder otra mano desde el afuera, desde lo otro.
-CORRESPONDENCIA ENTRE CARTA Y CAPÍTULO:
Este capítulo viene siendo una especie de introducción de Morelli, ese personaje en el que muchos cultos hombres de letras se han detenido (y han escrito y se han revolcado gustosos sobre sus teorías literarias) y que le sirve a Cortázar para exponer sus ideas en torno a las relaciones autor-lector, lengua-literatura, lenguaje-ser humano, etc., ideas que desde los 60 han sido una vuelta de tuerca para la comprensión académica y humanista de lo que es la literatura.
Bien, me permito entonces encontrar una correspondencia entre dicho arcano y dicho capítulo ya que Morelli me parece que viene siendo el Loco (el hombre conciente de la búsqueda que ha emprendido y que va por la vida con la conciencia de Sí mismo y a la vez de la Unidad) mientras que Horacio y el Club de la Serpiente son el arcano 1, el Mago (la búsqueda que inicia, la sospecha de lo Verdadero, el poder de transformar lo oscuro en luz, lo que no se conoce en conocimiento, el ego en conciencia, la lata de tomates en metafísica).
En otras palabras:
Arcano 22 – El Loco (tanto buscar, primero siendo El Mago, da como resultado una individualidad conciente de sí misma y de la Unidad).
Capítulo 22 – Presentación de Morelli (el viejo que ya lleva un camino recorrido, que tiene fe, es decir, conocimiento, en la palabra, el lenguaje, el lector, el hombre, la Unidad).
05 enero 2008
LECTURA Y TESTIMONIO
No una felicidad beata, más bien una potenciación.
Julio Cortázar
La primera vez que leí Rayuela comprendí que no sólo quería ser escritor. A diferencia de otras anécdotas en las que un cuadro, una película o un libro te incitan a ser pintor, cineasta o escritor, Rayuela fue para mí el detonante de un universo donde la única frontera posible era la frontera que se abre, la insinuación de los absolutos, la deslimitación de la realidad.
A partir de esta lectura, un sinfín de posibilidades me fueron dadas, como si un pequeño cubo comenzar a desdoblarse desde un sueño y fuera cubriendo de a poco todo el espacio, inclusive el de los despiertos.
Sueño, desdoblamiento, cubo, nada de eso servirá para darme a entender, ¿cómo hacerlo si lo que quiero decir es que comprendí que esto que vivo es a la vez fragmento y absoluto, realidad y sueño, unidad formada de unidades? Para eso la lengua no sirve, en general ningún lenguaje servirá porque no se puede explicar lo intemporal con estos medios temporales con los que contamos, no se puede abarcar lo verdadero con la finitud de estos medios como la palabra misma, que por más que sea el medio redentor por excelencia, propiciador de todo lo humanamente posible, no deja de tener un límite, una frontera donde lo verdadero no alcanza a pasar.
Rayuela habla recurrentemente de sospechas, guiños, intersticios, instancias de realidad que están siempre ahí, determinando que lo real es algo más que lo convencional –la pasta de dientes y el diario, la oficina y las fiestas, el dinero y trabajar para comprarse un carro, una casa, un traje–, algo más que no se comprenderá con un razonamiento profundo, una acumulación de datos o una serie de doctorados en el extranjero, tampoco con la mera intuición o con la palabra, pero de algún modo se puede comprender, asimilar, vivir, aunque se nos escape al primer razonamiento, al primer intento de captura.
En definitiva, lo que suena insistentemente en la cabeza (como el cantar de las aves por las mañanas) luego de involucrarse con esta novela, es comenzar a buscar esos signos y significados luminosos por cuenta propia, descifrar nuestros propios mandalas hasta volvernos locos, no una locura beata sino una potenciación, una locura que sea la del arcano 22 del Tarot: el Loco lo es luego de haber emprendido un camino de búsqueda desde el arcano 1 (el Mago: la transformación, la alquimia), su locura es la conciencia de sí mismo, el Loco sabe que ha traspasado fronteras, sabe qué hacer con su conocimiento, está ligado consigo y con lo otro, con el otro, su camino no es ya el de la duda ni el del ego, sino el de la fe y la unidad.
Por todo ello, querer ser escritor luego de leer y releer Rayuela, es como creer que llenar un vaso con agua de mar es apropiarse del mar entero. (Y aquí cabría citar a Perse: ¡Amor, amor que tan alto tienes el grito de mi nacimiento, que es de amar en marcha hacia la Amante! Viña vendimiada sobe toda playa, beneficio de espuma en toda carne, y canto de burbujas sobre las arenas... ¡Homenaje, homenaje a la Vivacidad divina!)
Julio Cortázar
La primera vez que leí Rayuela comprendí que no sólo quería ser escritor. A diferencia de otras anécdotas en las que un cuadro, una película o un libro te incitan a ser pintor, cineasta o escritor, Rayuela fue para mí el detonante de un universo donde la única frontera posible era la frontera que se abre, la insinuación de los absolutos, la deslimitación de la realidad.
A partir de esta lectura, un sinfín de posibilidades me fueron dadas, como si un pequeño cubo comenzar a desdoblarse desde un sueño y fuera cubriendo de a poco todo el espacio, inclusive el de los despiertos.
Sueño, desdoblamiento, cubo, nada de eso servirá para darme a entender, ¿cómo hacerlo si lo que quiero decir es que comprendí que esto que vivo es a la vez fragmento y absoluto, realidad y sueño, unidad formada de unidades? Para eso la lengua no sirve, en general ningún lenguaje servirá porque no se puede explicar lo intemporal con estos medios temporales con los que contamos, no se puede abarcar lo verdadero con la finitud de estos medios como la palabra misma, que por más que sea el medio redentor por excelencia, propiciador de todo lo humanamente posible, no deja de tener un límite, una frontera donde lo verdadero no alcanza a pasar.
Rayuela habla recurrentemente de sospechas, guiños, intersticios, instancias de realidad que están siempre ahí, determinando que lo real es algo más que lo convencional –la pasta de dientes y el diario, la oficina y las fiestas, el dinero y trabajar para comprarse un carro, una casa, un traje–, algo más que no se comprenderá con un razonamiento profundo, una acumulación de datos o una serie de doctorados en el extranjero, tampoco con la mera intuición o con la palabra, pero de algún modo se puede comprender, asimilar, vivir, aunque se nos escape al primer razonamiento, al primer intento de captura.
En definitiva, lo que suena insistentemente en la cabeza (como el cantar de las aves por las mañanas) luego de involucrarse con esta novela, es comenzar a buscar esos signos y significados luminosos por cuenta propia, descifrar nuestros propios mandalas hasta volvernos locos, no una locura beata sino una potenciación, una locura que sea la del arcano 22 del Tarot: el Loco lo es luego de haber emprendido un camino de búsqueda desde el arcano 1 (el Mago: la transformación, la alquimia), su locura es la conciencia de sí mismo, el Loco sabe que ha traspasado fronteras, sabe qué hacer con su conocimiento, está ligado consigo y con lo otro, con el otro, su camino no es ya el de la duda ni el del ego, sino el de la fe y la unidad.
Por todo ello, querer ser escritor luego de leer y releer Rayuela, es como creer que llenar un vaso con agua de mar es apropiarse del mar entero. (Y aquí cabría citar a Perse: ¡Amor, amor que tan alto tienes el grito de mi nacimiento, que es de amar en marcha hacia la Amante! Viña vendimiada sobe toda playa, beneficio de espuma en toda carne, y canto de burbujas sobre las arenas... ¡Homenaje, homenaje a la Vivacidad divina!)
01 enero 2008
1914, 1963, 1968, 1984, 2002, 2008
a partir de aquí ALGUNAS NOTAS EN TORNO A RAYUELA , ALGUNOS APUNTES QUE, OJALÁ, APUNTEN HACIA OTRAS ESFERAS, ALGUNOS DESPRENDIMIENTOS, ALGUNOS ECOS, ALGUNOS PUENTES, ALGUNOS SWINGS, ALGUNOS REFLEJOS, ALGUNAS IDEAS, ALGUNOS REBOTES, ACORDES, LÍNEAS, ENSAYOS, ALGUNAS SOMBRAS (relectura del libro, recomienzo del blog, revisited, revivido, re:, red)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




