Lo que más arruina a cualquier sociedad es una división como la que hoy en día se vive.
Todo lo que puse ayer y hoy por la mañana en mi biografía de Facebook ayudó en forma de grano de arena a fomentar esta división.
Creo que no importa mucho qué tanto se diga ahorita, que todo está tan enredado, que las posturas están tan definidas y que los canales de comunicación entre ellas son muy pocos y están heridos de muerte (aunque muertos no, jamás).
Mi postura:
-Perdió el proyecto por el que voté, de eso no me cabe duda.
-El cómo se perdió es lo indignante: inequidad por el lado de la corrupción y el abuso del poder (eternamente presentes) junto con una izquierda que no alcanzó a ser atractiva por una serie de argumentos y/o prejuicios.
-El abuso de poder se revierte con una sociedad unida, no con grupos.
-El presidente es Peña Nieto.
-Quienes votaron por él con convicción o consideraron a AMLO un peligro para el país no son los enemigos, visiones así son respetables y necesarias para que una democracia funcione.
-Que AMLO impugne es un derecho electoral.
-Que el resto de los participantes reaccionaron de una manera que no correspondía con el momento.
-Que sí hay evidencia de fraude.
-Que no hay que salir a las calles a pelear, mejor aprovechar otros medios existentes.
-Que es loable la lucha del lopezobradorismo para dar a conocer el A-B-C- de las irregularidades.
-Que pasado el momento deberán adaptarse a las circunstancias y ver hacia adelante, que vaya que ya hay estructura y condiciones para crear algo grande, hermoso y verdaderamente primaveral.
-Que el PRI no merecía volver sin antes permitirnos probar esa tercer opción que ni era perfecta pero tampoco era más corrupta, solo era una forma de trabajar diferente.
-Y sobre todo:
Que en algún momento como sociedad debemos encontrar puntos de unión, que tenemos bastantes.
AMLO ya no estará y eso ayudará a que la unidad se pueda alcanzar.
Yo ya veo muchísimos puntos de encuentro que ni vienen al caso mencionarlos ahorita que los ánimos están tan contrarios.
Yo trabajaré y escribiré y me entregaré para rastrear y aportar elementos de unión, de información, de sanación, de transformación, de consciencia, aliándome con muchos que ya andan en eso, esperando que tarde o temprano, los destinados a sumarse a esta reconstrucción, lo hagan.
Yool Ja'...
(agua que comienza a brotar, en maya)
03 julio 2012
02 julio 2012
comentario al vuelo: ¿De qué van las protestas?
Ni yo entendí ayer en la noche la bipolaridad en que cayó mi biografía de Facebook.
Pero para eso sirven las madrugadas, no solo es la dimensión de las sombras y los fantasmas, también la de un extraño motor que, solito y a sus anchas, pone todo en orden, prepara el terreno para la luz venidera.
En un momento de la noche yo andaba tan tranquilo analizando panoramas y felicitando a mis compas antiAMLO y proPEÑA (les reitero mis cariños) hasta que algo me sacó de balance. ¿El detonante? Las declaraciones en escalerita de Vázquez Mota, Quadri, Valdés Zurita, Calderón y Peña.
JVM: Desde el 94, no recuerdo algún candidato que vaya en 3o. y que acepte su derrota 2 horas antes de que el IFE haga su primer anuncio oficial... vamos, no tiene sentido alguno, puedes decir "las tendencias no me favorecen" pero no lanzar el speech emotivo derrotista que lanzó... es como si Italia ayer, perdiendo 2-0 con un hombre menos a cinco minutos del final, de pronto hubiera dejado de jugar, lo siguió haciendo totalmente noqueado y se llevó 2 más, sí, pero su dignidad se mantuvo intacta.
GQ: "Que AMLO acepte los resultados para ya quedar todos contentos con esta fiesta democrática", ¿pos qué prisa hay? ¿por qué estas ganas de hacer que AMLO se vea mal por reaccionar del mismo modo que todos los derrotados han reaccionado desde décadas atrás?
LVZ: No puedes decir que todo estuvo poca madre cuando hay tantas denuncias... o cuando no sabes el tipo de denuncias que hay, en todo caso. ¿Qué de malo tenía un "Vamos a investigar", "Estamos conscientes que no todo fue perfecto"?
FC: No puede ser que haya hecho lo que ningún presidente en estos informes-a-la-nación postcomicios: mandar saludos a su partido. ¿Desde cuándo un presidente hace eso y sin que nadie se esponje? ¿Cómo pa qué querer "recordarnos" que lo suyo lo suyo lo suyo es el PAN? Y lo peor ¿por qué tantas sonrisas si el 3er. lugar de JVM implica un rechazo masivo a su gestión? ¿Quién puede sonreír sabiendo que no solo te rechazan los de siempre sino que se han sumado millones más? Primera vez que el partido en el poder baja hasta el 3er. lugar en una elección y este wey sin pena alguna o de perdis diciendo algo al respecto. "Mi gobierno está consciente de lo que se pudo hacer mejor" ¿eso era tan difícil?
EPN: Ojalá no se le olvide que esos mismos que hoy lo empoderan, son los mismos que lo asesinarían si alguna vez les llega a estorbar. Por desgracia para él no tiene el colmillo del cliché del viejo priísta, es muy transparente, la manera como se dejaba ovacionar da miedo, no por lo que le pueda pasar al país, que en sí en sí no va a ser llevado a la ruina, sino porque da miedo cómo una persona y toda una organización de millones de personas pueden manejar con la mano en la cintura el doble discurso de lo legal y por detrás cometer actos ilegales/inmorales.
+++
¿Quién votó por el PRI? He ahí el detalle, la calidad de ese voto, que lo mismo se hizo desde el prejuicio o la corrupción o la baja autoestima o el cohecho o el miedo o, desde luego, convicciones acerca del nuevo PRI... eso para mí sí es sagrado... creer esto último es lo que significa libertad de pensamiento, ojalá los 19 millones de votantes priístas fueran por esto último nada más.
No se trata de que AMLO gane, se trata de que haya justicia en la victoria y en la derrota, de que exista en todo momento la inclusión que tanto vociferan.
No es justo no dar la información completa.
No es justo aceptar triunfos y derrotas minutos u horas antes de que el árbitro diga sus cifras oficiales. 3 de estos 5 compas exhalaban soberbia, otros 2 servilismo.
+++
Todo el proceso, incluyendo la puntilla final, fue inequitativo, y en eso tienen que ver no solo los medios sino la sociedad y sus prejuicios: ¡¿cómo era posible que un charolazo fallido; un 132 sin evidencia de filiación partidista; Bejarano, Ponce y el plantón de Reforma, pudieran más que las constantes denuncias de extorsión y compra del voto; de acarreo masivo; de amenazas e intimidaciones a civiles y activistas; Mónex; las vacaciones a Miami; los gastos excesivos de campaña; los utilitarios; Bijan; la inducción de la imagen de EPN en programas de Televisa donde nunca se había volteado a ver a políticos; los costos económicos de ello; los nexos priístas con el crimen organizado y con el corporativismo; la desafiliación del Verde Ecologista de la asociación mundial de partidos verdes; el video (viejo también) del Niño Verde vendiendo terrenos protegidos de Cancún, etc.?!
Como sociedad lo dividido se nos quita, pero a esta clase política el abuso del poder no, estoy seguro que por ahí cometerán un error, la soberbia de ayer ya fue un adelanto.
¿Plantón? Pfff, esta indignación no se calma con eso, hoy hay mucha gente nueva sumada a esta indignación (yo mismo), gente que como nunca vamos a hacer trabajo de consciencia, sin golpes de estado ni nada de eso, obvio, pero sí algo grande, muy grande, hermoso, que permita canalizar esta energía, esta fuerza guerrera que ya ha despertado y, por fin en este país, no hay manera ya de que se vaya apagando.
En un momento de la noche yo andaba tan tranquilo analizando panoramas y felicitando a mis compas antiAMLO y proPEÑA (les reitero mis cariños) hasta que algo me sacó de balance. ¿El detonante? Las declaraciones en escalerita de Vázquez Mota, Quadri, Valdés Zurita, Calderón y Peña.
JVM: Desde el 94, no recuerdo algún candidato que vaya en 3o. y que acepte su derrota 2 horas antes de que el IFE haga su primer anuncio oficial... vamos, no tiene sentido alguno, puedes decir "las tendencias no me favorecen" pero no lanzar el speech emotivo derrotista que lanzó... es como si Italia ayer, perdiendo 2-0 con un hombre menos a cinco minutos del final, de pronto hubiera dejado de jugar, lo siguió haciendo totalmente noqueado y se llevó 2 más, sí, pero su dignidad se mantuvo intacta.
GQ: "Que AMLO acepte los resultados para ya quedar todos contentos con esta fiesta democrática", ¿pos qué prisa hay? ¿por qué estas ganas de hacer que AMLO se vea mal por reaccionar del mismo modo que todos los derrotados han reaccionado desde décadas atrás?
LVZ: No puedes decir que todo estuvo poca madre cuando hay tantas denuncias... o cuando no sabes el tipo de denuncias que hay, en todo caso. ¿Qué de malo tenía un "Vamos a investigar", "Estamos conscientes que no todo fue perfecto"?
FC: No puede ser que haya hecho lo que ningún presidente en estos informes-a-la-nación postcomicios: mandar saludos a su partido. ¿Desde cuándo un presidente hace eso y sin que nadie se esponje? ¿Cómo pa qué querer "recordarnos" que lo suyo lo suyo lo suyo es el PAN? Y lo peor ¿por qué tantas sonrisas si el 3er. lugar de JVM implica un rechazo masivo a su gestión? ¿Quién puede sonreír sabiendo que no solo te rechazan los de siempre sino que se han sumado millones más? Primera vez que el partido en el poder baja hasta el 3er. lugar en una elección y este wey sin pena alguna o de perdis diciendo algo al respecto. "Mi gobierno está consciente de lo que se pudo hacer mejor" ¿eso era tan difícil?
EPN: Ojalá no se le olvide que esos mismos que hoy lo empoderan, son los mismos que lo asesinarían si alguna vez les llega a estorbar. Por desgracia para él no tiene el colmillo del cliché del viejo priísta, es muy transparente, la manera como se dejaba ovacionar da miedo, no por lo que le pueda pasar al país, que en sí en sí no va a ser llevado a la ruina, sino porque da miedo cómo una persona y toda una organización de millones de personas pueden manejar con la mano en la cintura el doble discurso de lo legal y por detrás cometer actos ilegales/inmorales.
+++
¿Quién votó por el PRI? He ahí el detalle, la calidad de ese voto, que lo mismo se hizo desde el prejuicio o la corrupción o la baja autoestima o el cohecho o el miedo o, desde luego, convicciones acerca del nuevo PRI... eso para mí sí es sagrado... creer esto último es lo que significa libertad de pensamiento, ojalá los 19 millones de votantes priístas fueran por esto último nada más.
No se trata de que AMLO gane, se trata de que haya justicia en la victoria y en la derrota, de que exista en todo momento la inclusión que tanto vociferan.
No es justo no dar la información completa.
No es justo aceptar triunfos y derrotas minutos u horas antes de que el árbitro diga sus cifras oficiales. 3 de estos 5 compas exhalaban soberbia, otros 2 servilismo.
+++
Todo el proceso, incluyendo la puntilla final, fue inequitativo, y en eso tienen que ver no solo los medios sino la sociedad y sus prejuicios: ¡¿cómo era posible que un charolazo fallido; un 132 sin evidencia de filiación partidista; Bejarano, Ponce y el plantón de Reforma, pudieran más que las constantes denuncias de extorsión y compra del voto; de acarreo masivo; de amenazas e intimidaciones a civiles y activistas; Mónex; las vacaciones a Miami; los gastos excesivos de campaña; los utilitarios; Bijan; la inducción de la imagen de EPN en programas de Televisa donde nunca se había volteado a ver a políticos; los costos económicos de ello; los nexos priístas con el crimen organizado y con el corporativismo; la desafiliación del Verde Ecologista de la asociación mundial de partidos verdes; el video (viejo también) del Niño Verde vendiendo terrenos protegidos de Cancún, etc.?!
Como sociedad lo dividido se nos quita, pero a esta clase política el abuso del poder no, estoy seguro que por ahí cometerán un error, la soberbia de ayer ya fue un adelanto.
¿Plantón? Pfff, esta indignación no se calma con eso, hoy hay mucha gente nueva sumada a esta indignación (yo mismo), gente que como nunca vamos a hacer trabajo de consciencia, sin golpes de estado ni nada de eso, obvio, pero sí algo grande, muy grande, hermoso, que permita canalizar esta energía, esta fuerza guerrera que ya ha despertado y, por fin en este país, no hay manera ya de que se vaya apagando.
01 julio 2012
comentario al vuelo: Elegir el pasado del que se había soñado escapar
Un reconocimiento sincero, profundamente sincero, para todos mis contactos|amigos|familia que votaron por Enrique Peña Nieto y para todos los que le apostaron el voto útil para que López Obrador no llegara a la presidencia. Que ustedes no vieran el panorama que muchos veíamos no los hace mejores ni peores: eso es la pluralidad y con ella trabajan todas las democracias del mundo.
En todas las competencias humanas (deportivas, políticas, académicas, etc.) IMPORTA EL CÓMO SE GANA Y EL CÓMO SE PIERDE, y en el caso de los que tenemos conocimiento de causa de cómo funciona el modelo político-económico lopezobradorista no debemos sentirnos mal ya que no hemos perdido mas que la oportunidad de que este modelo se instalara en lo más alto, sin embargo nos siguen quedando nuestros mismos nichos para ejecutar este conocimiento: el hogar, el trabajo, la empresa, la acción ciudadana, las redes sociales, el arte, la cultura, la comunidad, los amigos, y en muchos casos como el de mi esposa y el mío: la sanación y la escritura.
La sociedad mexicana, no importando si a través de su convicción o del ceder sus derechos, ha hablado: quiere que el PRI vuelva (recuperan Jalisco luego de 27 años, ganan en Chiapas). Depende de los que intentamos mirar el cristal completo hacer que lo que se sembró este periodo electoral, germine en una sociedad más justa, menos prejuiciosa, más acostumbrada a proveerse de los elementos de información en su totalidad.
La maquinaria autoritaria nunca dejó de estar viva y respeto, dialogo y empatizo con los que no lo ven así y que en vez de eso vieron que votar por el PRI era "garantía de estabilidad", esa misma que socialmente no se ha tenido con el PAN, esa misma que no vieron con Andrés Manuel López Obrador.
En fin, una parte del camino se está acabando pero no es el final de la ruta. Abrazos a todos los que participaron en los comicios de hoy y a todos los que lean esto.
En todas las competencias humanas (deportivas, políticas, académicas, etc.) IMPORTA EL CÓMO SE GANA Y EL CÓMO SE PIERDE, y en el caso de los que tenemos conocimiento de causa de cómo funciona el modelo político-económico lopezobradorista no debemos sentirnos mal ya que no hemos perdido mas que la oportunidad de que este modelo se instalara en lo más alto, sin embargo nos siguen quedando nuestros mismos nichos para ejecutar este conocimiento: el hogar, el trabajo, la empresa, la acción ciudadana, las redes sociales, el arte, la cultura, la comunidad, los amigos, y en muchos casos como el de mi esposa y el mío: la sanación y la escritura.
La sociedad mexicana, no importando si a través de su convicción o del ceder sus derechos, ha hablado: quiere que el PRI vuelva (recuperan Jalisco luego de 27 años, ganan en Chiapas). Depende de los que intentamos mirar el cristal completo hacer que lo que se sembró este periodo electoral, germine en una sociedad más justa, menos prejuiciosa, más acostumbrada a proveerse de los elementos de información en su totalidad.
La maquinaria autoritaria nunca dejó de estar viva y respeto, dialogo y empatizo con los que no lo ven así y que en vez de eso vieron que votar por el PRI era "garantía de estabilidad", esa misma que socialmente no se ha tenido con el PAN, esa misma que no vieron con Andrés Manuel López Obrador.
En fin, una parte del camino se está acabando pero no es el final de la ruta. Abrazos a todos los que participaron en los comicios de hoy y a todos los que lean esto.
29 junio 2012
comentario al vuelo: México priísta
El pasado inhumano del PRI (básicamente los crímenes de estado, el espionaje, el abuso de poder, los asesinatos y torturas, etc.) debería bastar para que ese partido no volviera a la presidencia, sin embargo a partir del 2003 el PRI fue volviendo de a poco a través de posicionarse en las cámaras, a través de recuperar gubernaturas y municipios. ¿Qué significa esto? Que en México no es muy popular esto de ver-más-allá-de-nuestras-narices.
Hoy el priísmo se nutre de 3 tipos de miembros: los acarreados, los que se benefician de los llamados poderes fácticos (sindicatos, banca, el crimen organizado, la élite de la clase alta) y los simpatizantes que lo son por tradición familiar, porque creen en el Nuevo PRI o por la razón que sea. ¿Qué hacer ante esto? Luchar por abrir canales de información para que el cristal se mire completo ¿Pero qué pasa cuando se comienza con una lucha así? Se les acusa a los involucrados de ser "acarreados de la izquierda fascista".
¿Seremos el único país "moderno" que no tiene ganas de castigar a sus dictadores y a sus plutócratas, que no quiere curar las heridas provocadas por un presidencialismo autoritario del cual todos contamos en nuestros genes con alguna anécdota? Hoy en México así es la diversidad y es ahí donde hay que aportar bloques grandes de arena para, simplemente, equilibrar las cosas: que sea el razonamiento el que lleve a votar y no las costumbres, los prejuicios o el miedo.
Sueño con un país donde la diversidad sea un valor, donde el pensar diferente sea un hábito inter-familia y en los salones de clases o en los trabajos, donde los argumentos convivieran con las corazonadas e incluso con los prejuicios, que son grandes potenciadores de diálogo (en cambio los argumentos quedan aplastados bajo las ruinas del torrencial Prejuicionismo, tal vez la gran religión de este país). Me sumaré para construir ese país sin importar que pase el 1 de julio, lo hermoso de esto es la muchísima gente que anda con las mismas intenciones.
Un vecino, que tiene el karaoke a todo volumen, comienza a cantar "Here comes the sun"... Eso debe ser una señal...
Hoy el priísmo se nutre de 3 tipos de miembros: los acarreados, los que se benefician de los llamados poderes fácticos (sindicatos, banca, el crimen organizado, la élite de la clase alta) y los simpatizantes que lo son por tradición familiar, porque creen en el Nuevo PRI o por la razón que sea. ¿Qué hacer ante esto? Luchar por abrir canales de información para que el cristal se mire completo ¿Pero qué pasa cuando se comienza con una lucha así? Se les acusa a los involucrados de ser "acarreados de la izquierda fascista".
¿Seremos el único país "moderno" que no tiene ganas de castigar a sus dictadores y a sus plutócratas, que no quiere curar las heridas provocadas por un presidencialismo autoritario del cual todos contamos en nuestros genes con alguna anécdota? Hoy en México así es la diversidad y es ahí donde hay que aportar bloques grandes de arena para, simplemente, equilibrar las cosas: que sea el razonamiento el que lleve a votar y no las costumbres, los prejuicios o el miedo.
Sueño con un país donde la diversidad sea un valor, donde el pensar diferente sea un hábito inter-familia y en los salones de clases o en los trabajos, donde los argumentos convivieran con las corazonadas e incluso con los prejuicios, que son grandes potenciadores de diálogo (en cambio los argumentos quedan aplastados bajo las ruinas del torrencial Prejuicionismo, tal vez la gran religión de este país). Me sumaré para construir ese país sin importar que pase el 1 de julio, lo hermoso de esto es la muchísima gente que anda con las mismas intenciones.
Un vecino, que tiene el karaoke a todo volumen, comienza a cantar "Here comes the sun"... Eso debe ser una señal...
27 junio 2012
comentario al vuelo: Veda a la vista
El discurso de cierre de campaña de AMLO (+ los de JVM y EPN) fue una buena forma de clausurar una temporada electoral contrastante: afloró la intensidad y el ímpetu pero faltaron las propuestas y, más que nada, los argumentos. En general los prejuicios fueron los motores de las opiniones vertidas desde las redes sociales, los artículos de opinión y algunos micrófonos. ¿Quién no habrá terminado cansado de todo esto?
Lo que más valoro de este periodo es cómo muchos amigos|familia|contactos fueron tomando postura, algunos poco a poco, otros confirmando lo que ya venían diciendo desde antes. Sus posturas fueron desde el anulismo, sus preferencias, hasta la abstención de opiniones, pero incluso esto último decía algo, incluso esto era una declaración de principios. Todo ello me permitió conocerlos más, entrar a sus mundos un poco más, eso no tiene comparación.
Ahora queda disfrutar estos 3 días de silencio mediático, una veda que busca ser reflexiva a la cual me sumaré (aunque, ojo, el silencio solo es en torno al proselitismo, no a lo que vaya saliendo en las noticias que vaya que hay tela de dónde cortar).
Periodo curioso este último en el que convivió la fraternidad con el fanatismo, la apertura con la agresión, el prejuicio con la crítica. Así se han de construir las democracias y con estas experiencias es como las sociedades han de dar sus saltos de madurez (eso espero, nos urge tanto).
Ojalá todo este desgaste termine valiendo la pena, no me refiero a las distintas luchas en las que cada quién ande a las que hay que seguir sumados toda la vida, sino este desgaste social que provoca la confrontación de visiones.
Restan legalmente 47 minutos de este desmadre...
Lo que más valoro de este periodo es cómo muchos amigos|familia|contactos fueron tomando postura, algunos poco a poco, otros confirmando lo que ya venían diciendo desde antes. Sus posturas fueron desde el anulismo, sus preferencias, hasta la abstención de opiniones, pero incluso esto último decía algo, incluso esto era una declaración de principios. Todo ello me permitió conocerlos más, entrar a sus mundos un poco más, eso no tiene comparación.
Ahora queda disfrutar estos 3 días de silencio mediático, una veda que busca ser reflexiva a la cual me sumaré (aunque, ojo, el silencio solo es en torno al proselitismo, no a lo que vaya saliendo en las noticias que vaya que hay tela de dónde cortar).
Periodo curioso este último en el que convivió la fraternidad con el fanatismo, la apertura con la agresión, el prejuicio con la crítica. Así se han de construir las democracias y con estas experiencias es como las sociedades han de dar sus saltos de madurez (eso espero, nos urge tanto).
Ojalá todo este desgaste termine valiendo la pena, no me refiero a las distintas luchas en las que cada quién ande a las que hay que seguir sumados toda la vida, sino este desgaste social que provoca la confrontación de visiones.
Restan legalmente 47 minutos de este desmadre...
26 junio 2012
comentario al vuelo: Yépez como ideal de votante
Este es más o menos mi ideal de líder de opinión, de columnista, de pensador. Se llama Heriberto Yépez y creo que medio mundo lo conoce. Aquí algunos de sus tuits de la última semana:
"En lo que difiero radicalmente de muchos de mis amigos que votarán por AMLO es que, por una razón u otra, nunca quieren que se le critique."
"Incluso quienes somos de izquierda vamos a votar por AMLO, a pesar de su cristianismo, moralismo, etc., es mejor que el ignorante de EPN."
"Yo voto y critico, al mismo tiempo. Apoyo al mejor candidato y le advierto que lo voy a estar observando. No somos cuates."
"Tengan listas sus cámaras y celulares, vigilen conteos, tomen imágenes de todas las casillas posibles. Voten muy temprano."
"En una semana, a esta hora, tú y yo vamos a estar aquí en twitter subiendo imágenes, cifras, resistiendo ser aplastados por PRI-Televisa."
"2012: el año en que Fox probó ser una Chachalaca que hay que callar, y en que The Guardian confirmó que Fox tenía "Compló" con Televisa."
"2012: año, en definitiva, que probó —a millones de personas— la existencia del PRIAN. 2012, año extraordinario, grande."
"Será una elección muy cerrada. Salgan a VOTAR TEMPRANO para marcar tendencia y dificultar manipulación del voto."
"El 2 de julio hay que retuitear esto: LA solución es a largo plazo y se llama EDUCACION."
Así debimos ser a lo largo de la campaña electoral, críticos, autocríticos, con una postura definida, abiertos a ampliar nuestros puntos de vista, sin fanatismos ni agresiones verbales. Diálogo, solo eso, eso que le da sentido a la humanidad y que bien puede terminar siendo una puerta al equilibrio y a la evolución. Aquí un buen texto sobre AMLO:
AMLO NO ES DE IZQUIERDA
"En lo que difiero radicalmente de muchos de mis amigos que votarán por AMLO es que, por una razón u otra, nunca quieren que se le critique."
"Incluso quienes somos de izquierda vamos a votar por AMLO, a pesar de su cristianismo, moralismo, etc., es mejor que el ignorante de EPN."
"Yo voto y critico, al mismo tiempo. Apoyo al mejor candidato y le advierto que lo voy a estar observando. No somos cuates."
"Tengan listas sus cámaras y celulares, vigilen conteos, tomen imágenes de todas las casillas posibles. Voten muy temprano."
"En una semana, a esta hora, tú y yo vamos a estar aquí en twitter subiendo imágenes, cifras, resistiendo ser aplastados por PRI-Televisa."
"2012: el año en que Fox probó ser una Chachalaca que hay que callar, y en que The Guardian confirmó que Fox tenía "Compló" con Televisa."
"2012: año, en definitiva, que probó —a millones de personas— la existencia del PRIAN. 2012, año extraordinario, grande."
"Será una elección muy cerrada. Salgan a VOTAR TEMPRANO para marcar tendencia y dificultar manipulación del voto."
"El 2 de julio hay que retuitear esto: LA solución es a largo plazo y se llama EDUCACION."
Así debimos ser a lo largo de la campaña electoral, críticos, autocríticos, con una postura definida, abiertos a ampliar nuestros puntos de vista, sin fanatismos ni agresiones verbales. Diálogo, solo eso, eso que le da sentido a la humanidad y que bien puede terminar siendo una puerta al equilibrio y a la evolución. Aquí un buen texto sobre AMLO:
AMLO NO ES DE IZQUIERDA
21 junio 2012
comentario al vuelo: ¿Por qué se rechazará al 132?
Con el #YoSoy132 me sorprendieron en particular tres tipos de reacciones que ví en varios lados:
-La que afirmaba "Decir ¡Atenco no se olvida! o ¡Fuera Peña Nieto! es tan cool y tan trendy"
-La de "Yo no soy 132, yo soy 1, ¿quiénes son ellos como para acusar a un candidato? ¡Qué fácil es criticar! El cambio está en uno mismo"
-Y esa joya de "Los del 132 son los nuevos intocables, creen tener la verdad absoluta"
Discrepar siempre será sano para una convivencia en comunidad, el problema es cuando se discrepa a través de prejuicios, a través de analizar solo ciertos elementos dejando de lado otros, a través de no escuchar lo que el otro está diciendo.
El 132 tendrá sus errores de logística como el no definir una página web (y de Fb y de Twitter (o de perdis indicar cuál es la oficial)), pero sus aciertos son monumentales como el que siempre sean miembros distintos los que hablen en los medios o que antes de constituirse en asambleas no se pronunciaban por nada que no estuviera más o menos consensuado (cosa que ya fue más fácil de definir una vez que empezaron con sus maratónicas asambleas y votaciones).
Obvio se genera tanta información sobre este movimiento que es fácil perderse o cansarse, sin embargo no hay que olvidarlo: la exigencia no es tanto que Televisa sea imparcial sino que no haya obstáculos en los medios para que la información llegue completa a la sociedad.
Siento que ese es el fondo del asunto, lo que inspiró el revuelo, lo que provoca la unión. Se necesitaba un detonante para canalizar lo que muchos protestábamos en solitario: un par de televisoras (y varias estaciones de radio y periódicos y revistas) que daban preferencia al rating y a lo comercial sobre los contenidos inteligentes y la información sin sesgo. ¿Se imaginan qué sería de este país si en la tele abierta se le diera el mismo peso a las víctimas (del crimen organizado, de los gobiernos estatales y federal, de la pederastia, etc.) que se le da, ya no digamos al futbol o al faranduleo, sino a la nota roja o a las secciones de economía y finanzas?
Este país no tiene una Cultura de la Empatía (lo que hace que tampoco tenga memoria (o viceversa)), por eso a estas alturas, para votar, todavía hay quien analiza cosas como "¿Qué me ofrecen a mí?" o "Voto por tal partido porque en mi barrio sí hicieron cosas buenas". Ya no digamos los que votan directamente por obtener beneficios personales derivados de la corrupción (caso sindicatos).
El 132 o el movimiento que encabeza Sicilia solo son una de las tantas opciones para, por un momento, dejar de ser individualistas, aunque sea solo a nivel mental. Tan es poderoso y verdadero que EPN y Calderón lo celebran con frases cursis y efusivas mientras el autoritarismo lo ataca por debajo del agua. Cambiar uno mismo sumado a cambiar estructuras sociales no suena mal. Espero que este cansado proceso electoral deje, por fin, el germen de la empatía en esta peculiar sociedad a la cual pertenezco.
-La que afirmaba "Decir ¡Atenco no se olvida! o ¡Fuera Peña Nieto! es tan cool y tan trendy"
-La de "Yo no soy 132, yo soy 1, ¿quiénes son ellos como para acusar a un candidato? ¡Qué fácil es criticar! El cambio está en uno mismo"
-Y esa joya de "Los del 132 son los nuevos intocables, creen tener la verdad absoluta"
Discrepar siempre será sano para una convivencia en comunidad, el problema es cuando se discrepa a través de prejuicios, a través de analizar solo ciertos elementos dejando de lado otros, a través de no escuchar lo que el otro está diciendo.
El 132 tendrá sus errores de logística como el no definir una página web (y de Fb y de Twitter (o de perdis indicar cuál es la oficial)), pero sus aciertos son monumentales como el que siempre sean miembros distintos los que hablen en los medios o que antes de constituirse en asambleas no se pronunciaban por nada que no estuviera más o menos consensuado (cosa que ya fue más fácil de definir una vez que empezaron con sus maratónicas asambleas y votaciones).
Obvio se genera tanta información sobre este movimiento que es fácil perderse o cansarse, sin embargo no hay que olvidarlo: la exigencia no es tanto que Televisa sea imparcial sino que no haya obstáculos en los medios para que la información llegue completa a la sociedad.
Siento que ese es el fondo del asunto, lo que inspiró el revuelo, lo que provoca la unión. Se necesitaba un detonante para canalizar lo que muchos protestábamos en solitario: un par de televisoras (y varias estaciones de radio y periódicos y revistas) que daban preferencia al rating y a lo comercial sobre los contenidos inteligentes y la información sin sesgo. ¿Se imaginan qué sería de este país si en la tele abierta se le diera el mismo peso a las víctimas (del crimen organizado, de los gobiernos estatales y federal, de la pederastia, etc.) que se le da, ya no digamos al futbol o al faranduleo, sino a la nota roja o a las secciones de economía y finanzas?
Este país no tiene una Cultura de la Empatía (lo que hace que tampoco tenga memoria (o viceversa)), por eso a estas alturas, para votar, todavía hay quien analiza cosas como "¿Qué me ofrecen a mí?" o "Voto por tal partido porque en mi barrio sí hicieron cosas buenas". Ya no digamos los que votan directamente por obtener beneficios personales derivados de la corrupción (caso sindicatos).
El 132 o el movimiento que encabeza Sicilia solo son una de las tantas opciones para, por un momento, dejar de ser individualistas, aunque sea solo a nivel mental. Tan es poderoso y verdadero que EPN y Calderón lo celebran con frases cursis y efusivas mientras el autoritarismo lo ataca por debajo del agua. Cambiar uno mismo sumado a cambiar estructuras sociales no suena mal. Espero que este cansado proceso electoral deje, por fin, el germen de la empatía en esta peculiar sociedad a la cual pertenezco.
13 junio 2012
AMLO: testimonio de un defeño (crítico y votante de él) respecto a sus políticas públicas
I.
Soy un ciudadano más que quiere aprovechar las redes sociales para compartir su experiencia en torno a las próximas elecciones. Lo que me mueve es, más que nada, una sensación de urgencia para aportar argumentos dentro de una discusión pública que se ha estancado en el escarnio y/o la exaltación de las personalidades de los 4 candidatos a la presidencia, dejando a un lado la visión de país que proponen, que es lo primero (mas no lo único, desde luego) que debiera importar.
Soy proAMLO pero no partidista. Soy proAMLO y detesto todo lo que sea descalificar al otro por pensar lo que piensa. Soy proAMLO y me gusta el diálogo. Soy proAMLO y también le cuestiono al Peje muchas muchas cosas. Voté por Fox en el 2000, me abstuve en el 2003 y 2006 y voté por el PRD en el 2009. Vivo en el DF. Casi toda mi familia y mis viejos amigos de la época del cole son antiAMLO y no pienso enemistarme con ellos ni tampoco los quiero convencer/adoctrinar.
Vale. Lo que quiero compartir es el siguiente punto de vista.
II.
Los gobiernos perredistas que están en el DF desde 1997 han implementado políticas basadas en el apoyo social, lo cual no ha de ser muy molesto que digamos para la mayoría de sus habitantes ya que está garantizado que este 2012 el PRD volverá a ganar en la capital, es decir, una importante mayoría elegiremos que este régimen continúe por 4o. periodo consecutivo.
¿Por qué será? Supuestamente estamos endeudadísimos y con violencia y corrupción por todos lados, ¿no? ¿Seremos una ciudad de acarreados? ¿O tal vez es que nos sentimos los-muy-muy?
Un ejemplo de cómo han operado los gobiernos perredistas aquí es el INVI (Instituto de Vivienda del Distrito Federal), el cual es un “Organismo Público Descentralizado de la Administración Pública del Distrito Federal, con personalidad jurídica y patrimonio propio” (http://www.invi.df.gob.mx/portal/invi.aspx) que fue creado para atender un derecho constitucional que por desgracia estamos acostumbrados a ver como menor: la vivienda digna.
En este lugar se otorgan todo tipo de créditos relacionados a la vivienda, no nada más para adquirir una sino para mejoramiento de la que ya se tiene, sustitución por deterioro, adquisición de suelo para construir condominios de interés social, etc. La diferencia con el Infonavit es que no tienes que ser asalariado y contar con Seguro Social para poder pedir un crédito, puedes ser la doña de las quecas de la esquina o un freelance que ganas por honorarios y de todos modos obtener uno.
Evidentemente en el INVI no todo es miel sobre hojuelas y seguramente, como en todo organismo que maneja recursos públicos, tendrá sus cosas qué mejorar, pero la idea de facilitar el acceso a una vivienda propia y de calidad (en prácticamente cualquier zona del DF) lo mismo a grupos marginados que a clasemedieros sin exceso de recursos, hombre, resulta honorable ¿no?
III.
Se pueden decir muchas cosas respecto a las políticas de apoyo social, que si eso es regalar dinero, que si es mejor “enseñar a pescar”, que si con esas políticas se endeudan los gobiernos, que si eso es paternalismo, y la verdad es que está canijo encontrar la política económica ideal, todas tienen sus pros y contras. El discurso de estos días del PAN es “somos el gobierno de la estabilidad económica, el gobierno que apoya con todo a las PyMES” como si las PyMES fueran las únicas fuentes de empleo, ¿y el freelanceo? ¿y el autoempleo? ¿y el comercio informal?. La verdad es que lo ideal sería conjuntar ambas visiones, los Estados modernos hacen eso, apoyan las inversiones y a la industria interna para hacerla eficiente ante el mundo además de contar con carreteras, educación y servicios de salud gratuitos, seguros de desempleo, apoyos económicos dependiendo tu condición social y laboral, etc.
Los programas sociales no son ni los detonadores del endeudamiento de un país ni los impulsores de un país moderno y competitivo, pero son vitales para dar seguridad social cuando los países están en crisis. En el DF hay programas como los comedores sociales que dan una comida completa por $ 10, servicios de peluquería, psicología, ginecología, ortodoncia a costos igualmente bajos, mejoramiento barrial, apoyos a madres solteras y pensionados y para útiles escolares y becas y demás, todo eso que a los analistas financieros les provoca urticaria porque así no puede funcionar una economía seria con visión a largo plazo como la de China (el nuevo EUA) o la de la India (la nueva China en un futuro). Ok, pero para que métodos capitalistas modernos puedan funcionar debe haber seguridad social ya que la clase trabajadora es la que hace que los sistemas productivos de un país sean eficientes o no.
Para mí, las preguntas importantes con respecto a la crisis social en México son:
-¿No funcionaría mejor el país si la clase trabajadora no tuviera que andarse preocupando todos los días por llegar a fin de mes ya que sus sueldos se van en renta, transportes/gasolina, pago de servicios?
-¿Cómo podemos exigir mayor cultura y civismo a nuestros conciudadanos con este modelo económico actual que no está a favor de la clase trabajadora? (entiéndase por clase trabajadora a clase obrera y clasemedieros)
-¿Crear políticas para mejorar la calidad de vida individual, familiar y comunitaria es populismo?
-Si la calidad de vida mejora ¿en consecuencia no tenemos más paz mental para, ahora sí, irnos a los libros, al arte, al conocimiento, a la espiritualidad?
-¿Cuántos muertos del lado del narco han sido jóvenes que se metieron al narco por sentir que no tenían oportunidades de progreso en su comunidad?
-¿Cuántos más, jóvenes y adultos, del lado de la migración?
-Las familias de todos estos muertos ¿qué valores podían inculcarles si todo en lo que estaban metidas era en cómo diantres conseguir más lana?
-¿Realmente la idea de que el presupuesto nacional llegue de manera más íntegra a la sociedad (y que no se atore en los sindicatos, en el life-style de la clase política, en los gastos excesivos del gobierno) es tan indignante, tan ofensiva, tan de locos?
IV.
El gobierno no tiene por qué resolvernos la vida, obvio no, pero caray, tampoco está chido que sea nuestro enemigo, más si nos enteramos de los sueldos tanto de los funcionarios de medio pelo como de los plurinominales como de las Elba Esther y los Jorge Emilio González y los Montiel y los Romero Deschamps, etc.
AMLO puede tener la personalidad que me digas y puede tener todo tipo de errores y actos cuestionables y puedes hacer mofa de su acento y acusarlo de estar enfermo de poder (y de salinitis) y de que es un manipulador de masas y demás, yo te podría ofrecer mis propios cuestionamientos en torno a Bartlett y Camacho Solís, a su necio acusar a Milenio como proEPN, a su falta de visión a largo plazo (¿qué política internacional implementaría luego de que su gobierno “serenara al país”?), a su no pronunciamiento en el último debate en torno a abrir a Televisa y a Telmex a una competitividad real, etc., pero de todos modos estas políticas económicas y esta apuesta por aumentar la calidad de vida de la sociedad en general a través de una “justa distribución de la riqueza” están más allá de él, más allá de las pasiones y odios que genere, lo mismo se implementarían con él que con Ebrard o antes con "el Ingeniero". Estas políticas económicas que han estado en el DF (junto con las políticas de austeridad) desde hace 15 años, habiendo pasado ya 3 jefes de gobierno distintos, que tienen sus detalles, pero que también tienen sus muchas virtudes.
Mi apuesta es la siguiente: votar por AMLO y ser crítico a su sexenio, que estas políticas sociales se instauren a nivel nacional y se mejore poco a poco la calidad de vida y, mientras tanto, ir debatiendo para direccionar (palabra de analista financiero) un posicionamiento global de nuestro bonito país.
Que sea este texto un grano de arena más para la construcción de un diálogo abierto, que tanta falta le hace a este periodo electoral.
Gracias.
11 junio 2012
comentario al vuelo: #YoSoy132 y MPJD
Mi alianza con el #YoSoy132 y el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad es total e inamovible del mismo modo que estoy aliado a mi esposa, a mi hija, al Atlante. Alianza de tipo moral, también activa en la medida de lo posible, pero sobre todo con poemas (siempre los poemas). ¿La razón? Ambos movimientos reivindican la memoria: ¿qué sería de Polonia (ahora en la Euro se verá el gran país que es) sin haber hecho como "suyos" a los muertos del Holocausto?
Memoria política, histórica y social, cosa que en mi país no solo no se da sino que nos sentimos muy cómodos al no recibirla. Nosotros no tuvimos un dictador qué derrocar como en Chile, Rumania, Túnez, Egipto, etc., lo que hizo de nuestro Presidencialismo la dictadura perfecta, siempre a mitad de lo legal y lo ilegal, siempre dispuesta a ceder muy poco para adaptarse a los nuevos tiempos y sobrevivir. ¡Hoy en día éste poder Ejecutivo no priísta también es responsable de muchos muertos: periodistas, miembros del ejército, civiles, etc.! El presidente y los gobernadores son los que, en este y en cualquier país, permiten al crimen organizado operar y nutrirse.
¿Qué hacer en consecuencia cuando ni siquiera se plantea la posibilidad del "voto de castigo"?
¿Qué hacer en consecuencia cuando nuestro análisis político está hecho de lugares comunes y de prejuicios?
Ojalá más gente se sumara a hacer públicas sus posturas sean cuales sean, ojalá más gente usara estos nuevos espacios para decir "esto es en lo que creo" y permitir diálogos al respecto. Mientras queda seguir buscando espacios de debate, que hay tan pocos. Mientras queda sentirse aliado de algo, que eso ayuda a darle sentido a la vida. Mientras queda la con-cordia.
Y los poemas, siempre los poemas.
Memoria política, histórica y social, cosa que en mi país no solo no se da sino que nos sentimos muy cómodos al no recibirla. Nosotros no tuvimos un dictador qué derrocar como en Chile, Rumania, Túnez, Egipto, etc., lo que hizo de nuestro Presidencialismo la dictadura perfecta, siempre a mitad de lo legal y lo ilegal, siempre dispuesta a ceder muy poco para adaptarse a los nuevos tiempos y sobrevivir. ¡Hoy en día éste poder Ejecutivo no priísta también es responsable de muchos muertos: periodistas, miembros del ejército, civiles, etc.! El presidente y los gobernadores son los que, en este y en cualquier país, permiten al crimen organizado operar y nutrirse.
¿Qué hacer en consecuencia cuando ni siquiera se plantea la posibilidad del "voto de castigo"?
¿Qué hacer en consecuencia cuando nuestro análisis político está hecho de lugares comunes y de prejuicios?
Ojalá más gente se sumara a hacer públicas sus posturas sean cuales sean, ojalá más gente usara estos nuevos espacios para decir "esto es en lo que creo" y permitir diálogos al respecto. Mientras queda seguir buscando espacios de debate, que hay tan pocos. Mientras queda sentirse aliado de algo, que eso ayuda a darle sentido a la vida. Mientras queda la con-cordia.
Y los poemas, siempre los poemas.
17 abril 2012
Luz de día y paciencia de serpiente
Comienzo un nuevo blog sin abandonar este (inabandonable, desde luego).
Se trata de un blog de poesía.
No nada más para compartir mis poemas, sino para hablar de poesía.
Su potencia, su unidad, su memoria, sus bondades.
Recuerdos, citas, teorías, videos, poemas de otros.
El link: http://albessa.blogspot.com/
Agradeceré me acompañen por allá.
03 agosto 2010
El Terapéutico Servicio
todo el peso
el delirio, de la piedra, su vastedad,
se transparenta
Ese espacio, ese jardín, CORAL BRACHO
el delirio, de la piedra, su vastedad,
se transparenta
Ese espacio, ese jardín, CORAL BRACHO
I.
La tarde cae. Grata y esclarecedora caída, como la de algunos ángeles o la de las hojas en otoño. Por tardes así es que a veces me vuelvo una canción triste. Qué lástima que en algún momento terminará por definirse la noche por completo. Lo que no daría por suspenderme en este estado crepuscular: fluctuando en una tristeza que no duele.
Los últimos meses han sido silenciosos. Desde el punto de vista del blog, hasta me parece haber estado en un retiro o algo por el estilo. Claro que como en cualquier otro caso de silencio, me ha permitido esclarecerme, comprender. Y es que pertenezco a ese grupo de personas para los cuales es vital el autoconocimiento, acaso la principal herramienta para que la vida adquiera sentido.
II.
En este tiempo comprendí algo: los beneficios de darse al otro sin reservas.
Por muchos años no entendí por qué los buenos momentos, los periodos de felicidad, las sensaciones de plenitud, bienestar, alegría, duraban poco. Me acostumbré a decir, cuando me sentía contento o con buena fortuna, que en algún instante llegaría su contraparte, la crisis. La estabilidad no se me daba. Sin embargo sospechaba que el bienestar debía ser algo más que la consecuencia de una suma de circunstancias diversas.
Hoy comprendo que una manera de hacer que esas sensaciones se prolonguen indefinidamente es volverse serviciales.
III.
Esta realidad social, esta cultura, nos vuelve egoístas. El dinero, el reconocimiento, el sacrificio, el dolor, la apariencia, el acaudalamiento, el poder, el orgullo, son creencias que se elevan a un nivel de "valores" y, como tales, dedicamos gran parte de nuestro tiempo en conseguirlos o idealizarlos, es decir, nos concentramos solo en nosotros, en lo nuestro, nos ensimismamos, lo cual, tarde o temprano, conduce a la insatisfacción personal (en esto resulta contundente la condición humana).

Ni las escuelas, ni los medios, ni los gobiernos, otorgan información valiosa que nos permita desapegarnos de todos esos deseos superficiales a los que estamos enganchados, sin embargo basta con tener la disposición de abrirse a nuevos derroteros para que la sabiduría comience a fluir (es este "estar dispuestos" lo verdaderamente difícil, pero ese será otro tema).
La tarde cae. Grata y esclarecedora caída, como la de algunos ángeles o la de las hojas en otoño. Por tardes así es que a veces me vuelvo una canción triste. Qué lástima que en algún momento terminará por definirse la noche por completo. Lo que no daría por suspenderme en este estado crepuscular: fluctuando en una tristeza que no duele.
Los últimos meses han sido silenciosos. Desde el punto de vista del blog, hasta me parece haber estado en un retiro o algo por el estilo. Claro que como en cualquier otro caso de silencio, me ha permitido esclarecerme, comprender. Y es que pertenezco a ese grupo de personas para los cuales es vital el autoconocimiento, acaso la principal herramienta para que la vida adquiera sentido.
II.
En este tiempo comprendí algo: los beneficios de darse al otro sin reservas.
Por muchos años no entendí por qué los buenos momentos, los periodos de felicidad, las sensaciones de plenitud, bienestar, alegría, duraban poco. Me acostumbré a decir, cuando me sentía contento o con buena fortuna, que en algún instante llegaría su contraparte, la crisis. La estabilidad no se me daba. Sin embargo sospechaba que el bienestar debía ser algo más que la consecuencia de una suma de circunstancias diversas.
Hoy comprendo que una manera de hacer que esas sensaciones se prolonguen indefinidamente es volverse serviciales.
III.
Esta realidad social, esta cultura, nos vuelve egoístas. El dinero, el reconocimiento, el sacrificio, el dolor, la apariencia, el acaudalamiento, el poder, el orgullo, son creencias que se elevan a un nivel de "valores" y, como tales, dedicamos gran parte de nuestro tiempo en conseguirlos o idealizarlos, es decir, nos concentramos solo en nosotros, en lo nuestro, nos ensimismamos, lo cual, tarde o temprano, conduce a la insatisfacción personal (en esto resulta contundente la condición humana).

Ni las escuelas, ni los medios, ni los gobiernos, otorgan información valiosa que nos permita desapegarnos de todos esos deseos superficiales a los que estamos enganchados, sin embargo basta con tener la disposición de abrirse a nuevos derroteros para que la sabiduría comience a fluir (es este "estar dispuestos" lo verdaderamente difícil, pero ese será otro tema).
A esa apertura me he dedicado los últimos años, y en el caso particular de los momentos de plenitud (que nacen prácticamente caducos) he experimentado que mientras más doy al otro, más se prolonga mi plenitud.
Es interesante que todo lo que creamos lleve nuestro sello, esa especie de marca registrada que nos distingue: al hablar, al expresar ideas, al cocinar, al caminar, al besar, al quejarnos, al mirar, al escribir siempre estamos comunicando algo, siempre estamos manifestando en planos físicos nuestro interior energético, nuestro pensamiento, nuestras cavernas más profundas.
Entonces, si somos serviciales sin expectativas, tan solo con la intención de darse al otro y, de paso, dejar a un lado el ensimismamiento, es natural que la inconformidad no vuelva ya que esta llega luego de permanecer en un estado egocéntrico juzgando inconcientemente qué nos hace falta y qué no, es decir, ensimismamiento puro, excesivo tiempo ¿libre? para no ver más allá de nuestras narices.
IV.
Ah, qué maravilloso resulta que a través de una sola acción se puedan obtener consecuencias en diversos flancos. Y es que al ser serviciales (una sola acción) tenemos la oportunidad de despojarnos del egocentrismo (lo que es liberador) y, por ende, de dejar de percibir carencias (lo que es más liberador aún).
Las formas más simples de servicio son infinitas y adorablemente cotidianas aunque, por desgracia, no siempre se llevan a cabo: ceder el asiento, abrazar, escuchar con atención a cualquiera que hable, dar un masaje, dar el paso, sonreirle a cualquiera, cocinar, preguntar sinceramente "¿cómo estás?", en fin, ofrecer ayuda en general, y es que cada que uno se ofrece desinteresadamente al otro, cada que uno entrega su concentración y su capacidad de acción al otro, sea quien sea (y por más discreto que sea el servicio) no me cabe duda que cosas maravillosas ocurren al interior de nosotros, qué sé yo si a nivel celular, neuronal, glandular, bioquímico, lo que sea, solo sé que el servicio desinteresado resulta un grandioso mecanismo de bienestar, de protección, de salud.
(clic aquí para leer un hermosísimo texto escrito por G.S. Arundale al respecto del SERVICIO como continuación de este post)
(clic aquí para leer un hermosísimo texto escrito por G.S. Arundale al respecto del SERVICIO como continuación de este post)
02 agosto 2010
El Servicio
Aquel que no tiene de comer en su casa,
tiene que comer afuera.
Así, aquel que no tiene paz en sí mismo,
siempre tiene que hacer algo fuera de sí mismo.
(...)
Hay dos clases de servicio social:
uno es resultado de la propia satisfacción
y otro de la insatisfacción.
Asi, hay dos clases de personas:
unas que están siempre intranquilas y,
para no ver lo que está en sí mismas,
andan de un lado a otro con el pretexto de servir al mundo.
Y otras que, por estar satisfechas,
sirven naturalmente a todos.SWAMI TILAK
tiene que comer afuera.
Así, aquel que no tiene paz en sí mismo,
siempre tiene que hacer algo fuera de sí mismo.
(...)
Hay dos clases de servicio social:
uno es resultado de la propia satisfacción
y otro de la insatisfacción.
Asi, hay dos clases de personas:
unas que están siempre intranquilas y,
para no ver lo que está en sí mismas,
andan de un lado a otro con el pretexto de servir al mundo.
Y otras que, por estar satisfechas,
sirven naturalmente a todos.SWAMI TILAK

Si quieres que tu servicio sea útil a los demás, sin perjuicio para tí mismo, procura que te guíen en tu camino estos tres preceptos:
1) Que tu mayor alegría sea hallar el sendero del servicio.
2) Que te reconozcas como agente de una fuerza más poderosa que la tuya, que al penetrar en ti te infunde el poder de servir.
3) Que veas en los demás la misma Naturaleza Divina que en ti mismo.
Procura que la fuerza de tu afecto hacia otro no perturbe tu equilibrio o el suyo.
Tu servicio debe fortificarle y no debilitarle.
No sientas envidia por la capacidad de auxiliar que otro tenga. Debe más bien alegrarte de que tal poder exista, para ayuda de aquellos a quienes el tuyo no alcanza.
Cuando vayas en ayuda de alguien, procura identificarte con el ideal de quien has recibido el poder de servir.
De este modo realizarás tu ideal y al mismo tiempo tu ayuda será más efectiva.
No busques el fruto de tu servicio, y no te entristezcas si aquel a quien has ayudado no pronuncia ni una palabra de agradecimiento. Ten presente que estás aquí para servir al alma, no al cuerpo y aunque los labios permanezcan mudos, siempre te será dado percibir la gratitud del alma.
Uno de los actos de servicio más raros consiste en abstenerse de juzgar a una persona antes de haberla oído.
La mejor manera de servir consiste en aligerar la carga, no en suprimirla.
Ayudarás mejor a los demás si te compenetras de su propio ideal.
Hay tantas maneras de servir como personas en el mundo a quienes ayudar.
Los que creen que no están en situación de prestar servicio olvidan a menudo la existencia de los seres inferiores de la creación como las plantas y los animales.
Muchos que no tienen tiempo de prestar un servicio se las arreglan en una forma u otra para tener ocasión de recibirlo.
Si una persona rechaza el modo como tratas de servirla, procura encontrar otra forma ya que tu deseo es servirla y no imponerle tu manera de hacer.
No temas ofrecer tu ayuda a quien la necesita, le conozcas o no, su desamparo le hace hermano tuyo, y tu timidez sería una forma de orgullo que lo privaría de consuelo en su dolor.
El mejor modo de persuadir a una persona para que siga un buen consejo consiste en practicar uno mismo aquello que se aconseja.
Si llegas a creerte mejor que los demás por el hecho de que estás aprendiendo a servir y porque te parece que ellos no siguen el mismo camino, desde ese mismo instante cesas de servir. El verdadero servicio consiste en hacer partícipes a los demás de nuestra vida interior, no en colocarnos frente a ellos, ya sea directa o indirectamente como ejemplo que deben seguir.
Una persona puede pedirte que le ayudes de diversas maneras pero tu mejor ayuda será darle aquello que necesite y no lo que pueda desear.
No te digas: "hoy he ayudado bastante". En cambio, piensa si no podrías haber hecho más y sobre lo poco que en realidad haz hecho para disminuir la mucha miseria y sufrimiento que existe en el mundo.
Dar a alguien la ayuda que en realidad corresponde a otro no es verdadero servicio.
De los muchos que están listos para servir, la mayoría emplea diferentes medios, menos el conveniente.
No descuides a los que deberías ayudar, por aquellos a quienes deseas servir.
Cuando trates de ayudar a alguien, no te impacientes por sus debilidades, esas son las que te permiten el privilegio de servirle; pues de lo contrario no tendría necesidad de ayuda.
No temas proclamar el origen de tu propia inspiración para servir pues dar a conocer la fuente de tu felicidad es una de las más bellas ofrendas que puedes brindar al mundo.
Si donde actualmente estás eres incapaz de descubrir ocasiones de servir, más incapaz serías allí donde quisieras estar.
G. S. ARUNDALE (1878-1945, uno de los presidentes que ha tenido la Sociedad Teosófica link 1 link 2 link 3)
1) Que tu mayor alegría sea hallar el sendero del servicio.
2) Que te reconozcas como agente de una fuerza más poderosa que la tuya, que al penetrar en ti te infunde el poder de servir.
3) Que veas en los demás la misma Naturaleza Divina que en ti mismo.
Procura que la fuerza de tu afecto hacia otro no perturbe tu equilibrio o el suyo.
Tu servicio debe fortificarle y no debilitarle.
No sientas envidia por la capacidad de auxiliar que otro tenga. Debe más bien alegrarte de que tal poder exista, para ayuda de aquellos a quienes el tuyo no alcanza.
Cuando vayas en ayuda de alguien, procura identificarte con el ideal de quien has recibido el poder de servir.
De este modo realizarás tu ideal y al mismo tiempo tu ayuda será más efectiva.
No busques el fruto de tu servicio, y no te entristezcas si aquel a quien has ayudado no pronuncia ni una palabra de agradecimiento. Ten presente que estás aquí para servir al alma, no al cuerpo y aunque los labios permanezcan mudos, siempre te será dado percibir la gratitud del alma.
Uno de los actos de servicio más raros consiste en abstenerse de juzgar a una persona antes de haberla oído.
La mejor manera de servir consiste en aligerar la carga, no en suprimirla.
Ayudarás mejor a los demás si te compenetras de su propio ideal.
Hay tantas maneras de servir como personas en el mundo a quienes ayudar.
Los que creen que no están en situación de prestar servicio olvidan a menudo la existencia de los seres inferiores de la creación como las plantas y los animales.
Muchos que no tienen tiempo de prestar un servicio se las arreglan en una forma u otra para tener ocasión de recibirlo.
Si una persona rechaza el modo como tratas de servirla, procura encontrar otra forma ya que tu deseo es servirla y no imponerle tu manera de hacer.
No temas ofrecer tu ayuda a quien la necesita, le conozcas o no, su desamparo le hace hermano tuyo, y tu timidez sería una forma de orgullo que lo privaría de consuelo en su dolor.
El mejor modo de persuadir a una persona para que siga un buen consejo consiste en practicar uno mismo aquello que se aconseja.
Si llegas a creerte mejor que los demás por el hecho de que estás aprendiendo a servir y porque te parece que ellos no siguen el mismo camino, desde ese mismo instante cesas de servir. El verdadero servicio consiste en hacer partícipes a los demás de nuestra vida interior, no en colocarnos frente a ellos, ya sea directa o indirectamente como ejemplo que deben seguir.
Una persona puede pedirte que le ayudes de diversas maneras pero tu mejor ayuda será darle aquello que necesite y no lo que pueda desear.
No te digas: "hoy he ayudado bastante". En cambio, piensa si no podrías haber hecho más y sobre lo poco que en realidad haz hecho para disminuir la mucha miseria y sufrimiento que existe en el mundo.
Dar a alguien la ayuda que en realidad corresponde a otro no es verdadero servicio.
De los muchos que están listos para servir, la mayoría emplea diferentes medios, menos el conveniente.
No descuides a los que deberías ayudar, por aquellos a quienes deseas servir.
Cuando trates de ayudar a alguien, no te impacientes por sus debilidades, esas son las que te permiten el privilegio de servirle; pues de lo contrario no tendría necesidad de ayuda.
No temas proclamar el origen de tu propia inspiración para servir pues dar a conocer la fuente de tu felicidad es una de las más bellas ofrendas que puedes brindar al mundo.
Si donde actualmente estás eres incapaz de descubrir ocasiones de servir, más incapaz serías allí donde quisieras estar.
G. S. ARUNDALE (1878-1945, uno de los presidentes que ha tenido la Sociedad Teosófica link 1 link 2 link 3)
01 agosto 2010
Nueva Época
Hace tiempo me cuestionaban que como pa qué tener tantos blogs. Yo respondía cosas sensatas y bien argumentadas a favor de los 2 ó 3 blogs que siempre manejé al mismo tiempo. Luego de unos años, ciertamente, no le veo sentido a tanta disociación. La mirada es integral, también lo es el pensamiento, también lo debe ser la escritura. En esta nueva época de mi blog, anuncio el cierre de todos mis otros sitios para quedarme con este blog que, a fin de cuentas, me ha acompañado desde el principio (febrero de 2005).
Se siente bien estar de vuelta.
Se siente bien estar de vuelta.
21 octubre 2009
The picture is mine
No me importaba el océano. Ni el recuerdo. No me importaba ni siquiera tu nombre. O tal vez sí: me importaba tu nombre pero más me importaron tus nombres posibles, tus promesas y desencuentros, tu curiosa ternura. Me importaba esa sensación dulce de la distancia. Nuestra lejanía era infinita pero era nuestra. Nuestros códigos, nuestros pensamientos, nuestra soledad. Nuestra soledad fue la que un día comenzó a balbucear oraciones deseosas de encuentro. Fue ella la que nos invitaba copas de escritura.
Me importaba también ese breve instante en que dos pueden juntarse y pueden mirarse sin importar ni un poco todos los océanos de por medio.
Me importaba que me encontraras.
No me importaba que fueras otra.
Tus ojos no están nunca pero creo ya haberte conocido la mirada. Hay en ella un extraño equilibrio de nostalgia y cariño, de altivez y amistad. Un enigma (planteado siempre como ficción orgánica). Una ecuación (en la que la suma de todas las sospechas entrega un resultado microcósmico).
Tus ojos no están pero sí está el orden de tus palabras y ese posible sentido que se deja ver tras de ellas como el pequeño hilo de un suéter que al jalarlo todo regresa a su forma original de bola de estambre, figura que es en sí una promesa, con todas esas posibilidades de creación que se pueden realizar dependiendo de la sagacidad del tejedor. Así pasa contigo: te develas promesa y depende de mí novelarte de la mejor manera posible. A veces lo hago y no te lo digo. Otras lo dejo en claro sin importarme qué se pueda pensar allá del otro lado, esa tierra donde anochece cada que aquí cae la canícula.
A plomo.
Has de saber que aquí pega el sol de forma hostil a ciertas horas del día, no importando que media hora después caiga un chubasco.
Y no, esto no es Edimburgo o Lisboa, aquí el clima siempre había sido estable hasta hace algunos años, antes de conocerte, antes de que todo cambiara y de pronto al mismo tiempo comenzaran a convivir cuatro climas diferentes en una misma entidad política.
Es que todo cambia, me dijiste una vez a la salida de un café. Caminábamos y veíamos unas golondrinas volar de la plaza a un madroño y de nuevo al centro de la plaza y yo me acordé de un poema que escribí hace años en el que hablaba de palomas. Veíamos algunas parejas de ancianos abrazarse, también había niños correteando pompas de jabón. No sabíamos si era Coyoacán o Almenara pero tú y yo íbamos platicando sobre el tiempo y el movimiento. Veíamos pasar las nubes y aún no era el otoño. Te daba metáforas malísimas que llegaban a funcionar. Tú me hablabas con nombres sudamericanos que nunca conocí. Al llegar a la Avenida de la Paz dimos vuelta a la derecha para ir por unos helados.
Me importaba también ese breve instante en que dos pueden juntarse y pueden mirarse sin importar ni un poco todos los océanos de por medio.
Me importaba que me encontraras.
No me importaba que fueras otra.
Tus ojos no están nunca pero creo ya haberte conocido la mirada. Hay en ella un extraño equilibrio de nostalgia y cariño, de altivez y amistad. Un enigma (planteado siempre como ficción orgánica). Una ecuación (en la que la suma de todas las sospechas entrega un resultado microcósmico).
Tus ojos no están pero sí está el orden de tus palabras y ese posible sentido que se deja ver tras de ellas como el pequeño hilo de un suéter que al jalarlo todo regresa a su forma original de bola de estambre, figura que es en sí una promesa, con todas esas posibilidades de creación que se pueden realizar dependiendo de la sagacidad del tejedor. Así pasa contigo: te develas promesa y depende de mí novelarte de la mejor manera posible. A veces lo hago y no te lo digo. Otras lo dejo en claro sin importarme qué se pueda pensar allá del otro lado, esa tierra donde anochece cada que aquí cae la canícula.
A plomo.
Has de saber que aquí pega el sol de forma hostil a ciertas horas del día, no importando que media hora después caiga un chubasco.
Y no, esto no es Edimburgo o Lisboa, aquí el clima siempre había sido estable hasta hace algunos años, antes de conocerte, antes de que todo cambiara y de pronto al mismo tiempo comenzaran a convivir cuatro climas diferentes en una misma entidad política.
Es que todo cambia, me dijiste una vez a la salida de un café. Caminábamos y veíamos unas golondrinas volar de la plaza a un madroño y de nuevo al centro de la plaza y yo me acordé de un poema que escribí hace años en el que hablaba de palomas. Veíamos algunas parejas de ancianos abrazarse, también había niños correteando pompas de jabón. No sabíamos si era Coyoacán o Almenara pero tú y yo íbamos platicando sobre el tiempo y el movimiento. Veíamos pasar las nubes y aún no era el otoño. Te daba metáforas malísimas que llegaban a funcionar. Tú me hablabas con nombres sudamericanos que nunca conocí. Al llegar a la Avenida de la Paz dimos vuelta a la derecha para ir por unos helados.
21 septiembre 2009
Moderno
Toda vida moderna habrá devastado al individuo. Individuos de otros tiempos, patrás o pa’lante, iguales a mí, inconformes que a la menor provocación se caen o se pierden.
Las vidas pasadas me han enseñado que no hay nada de extraordinario en que la vida sea un absoluto colmado de ciclos en su interior. La encarnación es un acto de todos los días: basta con pensarse en otro espacio, otro tiempo, otro cuerpo, para haber tenido ya una experiencia astral. De bajo nivel e inútil, sí, pero astral hasta la médula.
Esta vida moderna me devasta.
Esta vida que ha hecho del contraste el más flagrante y radical de los placeres. Por ejemplo
-en medio del caos es cuando vale la pena meditar o escuchar una música lenta y armónica
-yo amo despertar con guitarrazos estrafalarios o bien con el jazz más free y rudo que encuentre
-un beso en la frente o la más suave de las caricias justo en la cúspide del encuentro amoroso puede ser una experiencia harto sensual
-el carrilero que hace las funciones de extremo puede irse por toda la banda quitándose rivales y controlando el balón, pero el gol será memorable solo si bombea suavemente el esférico ante la salida del arquero
En mi vida moderna importa la vertiginosa apariencia al punto de elevar al grado de éxtasis a la discreta individualidad, ese dulce paraje del pensamiento a solas, del silencio abstractor (ah, benditas palabras que no existen y que sin embargo exigen su derecho a la presencia de vez en cuando).
En mi vida moderna importan los nombres, las categorías, las descripciones.
Añoro cuando bastaba con admitir a la locura, ese estado creativo que no depende de las justificaciones, como un medio legítimo de expresión.
Léase la infancia.
Últimamente mis mejores charlas las tengo con mi hija que, dicen, aún no sabe hablar bien.
Mierda, ¿y por qué yo le entiendo a la perfección?
Sus juegos son deliciosos, cuando transforma en nueces sus colores y se los come imaginariamente o cuando inventa palabras como cisocé, kamipopia o kalá para nombrar objetos aún sabiendo a la perfección sus nombres, o aquellas veces en que escala montañas tapizadas o vuela por los altos y prolongados cielos que abundan entre la cama y el techo.

Esta vida moderna impone normas y le otorga juicios terribles a quien no las cumple a cabalidad, ya lo sabemos.
Y lo detestamos.
Esta vida con sus énfasis en curar en base a desplazar el dolor hacia otro lado sin querer profundizar en su significado, en lo que simboliza, en lo que el cuerpo comunica tan sabia y milenariamente.
Esta vida con sus lastres brutales en las finanzas, la política, la religión, la cultura de los países (acaso siempre el mismo aciago país global), las cuales imponen estilos de vida tarde o temprano insatisfactorios.
Esta vida con ese inquietante poder de enseñanza en torno a vivirlo todo salvo el presente, razón por la cual es fácil que aparezca luego el deseo, el consumo, la egolatría, el miedo.
Esta vida, falible y absurda.
Moderna como cualquier otra época pasada.
(una queja más al respecto, como siempre con nosotros, los inconformes)
Y yo que venía aquí a hablar de otra cosa, mierda.
Las vidas pasadas me han enseñado que no hay nada de extraordinario en que la vida sea un absoluto colmado de ciclos en su interior. La encarnación es un acto de todos los días: basta con pensarse en otro espacio, otro tiempo, otro cuerpo, para haber tenido ya una experiencia astral. De bajo nivel e inútil, sí, pero astral hasta la médula.
Esta vida moderna me devasta.
Esta vida que ha hecho del contraste el más flagrante y radical de los placeres. Por ejemplo
-en medio del caos es cuando vale la pena meditar o escuchar una música lenta y armónica
-yo amo despertar con guitarrazos estrafalarios o bien con el jazz más free y rudo que encuentre
-un beso en la frente o la más suave de las caricias justo en la cúspide del encuentro amoroso puede ser una experiencia harto sensual
-el carrilero que hace las funciones de extremo puede irse por toda la banda quitándose rivales y controlando el balón, pero el gol será memorable solo si bombea suavemente el esférico ante la salida del arquero
En mi vida moderna importa la vertiginosa apariencia al punto de elevar al grado de éxtasis a la discreta individualidad, ese dulce paraje del pensamiento a solas, del silencio abstractor (ah, benditas palabras que no existen y que sin embargo exigen su derecho a la presencia de vez en cuando).
En mi vida moderna importan los nombres, las categorías, las descripciones.
Añoro cuando bastaba con admitir a la locura, ese estado creativo que no depende de las justificaciones, como un medio legítimo de expresión.
Léase la infancia.
Últimamente mis mejores charlas las tengo con mi hija que, dicen, aún no sabe hablar bien.
Mierda, ¿y por qué yo le entiendo a la perfección?
Sus juegos son deliciosos, cuando transforma en nueces sus colores y se los come imaginariamente o cuando inventa palabras como cisocé, kamipopia o kalá para nombrar objetos aún sabiendo a la perfección sus nombres, o aquellas veces en que escala montañas tapizadas o vuela por los altos y prolongados cielos que abundan entre la cama y el techo.
Esta vida moderna impone normas y le otorga juicios terribles a quien no las cumple a cabalidad, ya lo sabemos.
Y lo detestamos.
Esta vida con sus énfasis en curar en base a desplazar el dolor hacia otro lado sin querer profundizar en su significado, en lo que simboliza, en lo que el cuerpo comunica tan sabia y milenariamente.
Esta vida con sus lastres brutales en las finanzas, la política, la religión, la cultura de los países (acaso siempre el mismo aciago país global), las cuales imponen estilos de vida tarde o temprano insatisfactorios.
Esta vida con ese inquietante poder de enseñanza en torno a vivirlo todo salvo el presente, razón por la cual es fácil que aparezca luego el deseo, el consumo, la egolatría, el miedo.
Esta vida, falible y absurda.
Moderna como cualquier otra época pasada.
(una queja más al respecto, como siempre con nosotros, los inconformes)
Y yo que venía aquí a hablar de otra cosa, mierda.
10 septiembre 2009
un poema escrito hace 4 años: revisitado: reescrito: reeditado: reordenado: resignado: reinsertado: re:
QUAI D'ANJOU
curioso que la escena (la nada, casi:
dos desigualmente jóvenes)
tuviera como un aura inquietante.
JULIO CORTÁZAR
dos desigualmente jóvenes)
tuviera como un aura inquietante.
JULIO CORTÁZAR
- - -
Y ya qué hacer con esta calle despejada.
Todo este orden como de puntos suspensivos,
uno siguiendo a otro a otro
y otros más que imaginariamente siguen
como si abrieran grietas en el tiempo
para refugiarse en la nada.
Palomas escondidas en los boquetes de los edificios
que pasan inadvertidas
sin necesidad de camuflaje.
Incluso a un buen fotógrafo se le iría la toma.
Antes fui por el Quai d'Bourbon
y ya no soplaba viento,
pero tú la mujer rubia
eran las nubes,
entonces pasó una paloma
y me parece que un gorrión
delante de mis rostros
sus rostros
nuestros.
Ah, viento de Chapultepec
que me despejas el cielo
y la calle.
Habría que decidirse a encontrar una paloma qué fotografiar.
- - -
Yo que miro,
qué puedo mirar con el sol de frente.
Miro las nubes
o más exacto:
el espacio que una vez ocuparon
pero quedo ciego,
prefiero bajar la mirada
sin llegar al suelo.
Tomo entonces Paseo de los Andes
y en Monte Nevado ese incienso inservible,
en Cerro Agreste el agua,
Campos Celestes un edificio a medio hacer,
por Noche Pletórica caminando.
Mirar y caminar
son los infinitivos más.
[finitos
finos e) infinitos
-ínfinos-
Luego de mirar me viene el recuerdo
o el registro,
antes es caminar.
Recuerdo la imagen antes que su verdadero cuerpo,
había girado como una veleta de cobre
y los ojos, los ojos estaban ahí.
- - -
Era delicada y linda, como la noche,
salía humo de sus negros ojos,
yo la perdí por verla tanto,
al igual que sucede con noches así.
Sólo mirar y esperar,
algo tiene que suceder luego de mirar tanto.
Estoy solo como lo está cualquiera,
como la noche cuando es de día,
y no hay nubes.
Estoy solo como una fotografía cuando nadie la ve.
Como una paloma que es una nube que se suspende.
(nostalgia de lo que se obtuvo
aunque lo obtenido
sea aquello que no fue)
- - -
La noche se me desliza
y creo que bien podría haber
otras maneras de no contar nada.
¿Por qué no llega la paloma y se esconde en la nube?
¿Por qué no llega la noche y cubre éste sol?
¿Por qué mujer rubia ojos negros tácito encuentro?
No se acaba un poema con una pregunta
ni se pregunta qué después de leerse.
Y ya qué hacer con esta calle despejada.
Todo este orden como de puntos suspensivos,
uno siguiendo a otro a otro
y otros más que imaginariamente siguen
como si abrieran grietas en el tiempo
para refugiarse en la nada.
Palomas escondidas en los boquetes de los edificios
que pasan inadvertidas
sin necesidad de camuflaje.
Incluso a un buen fotógrafo se le iría la toma.
Antes fui por el Quai d'Bourbon
y ya no soplaba viento,
pero tú la mujer rubia
eran las nubes,
entonces pasó una paloma
y me parece que un gorrión
delante de mis rostros
sus rostros
nuestros.
Ah, viento de Chapultepec
que me despejas el cielo
y la calle.
Habría que decidirse a encontrar una paloma qué fotografiar.
- - -
Yo que miro,
qué puedo mirar con el sol de frente.
Miro las nubes
o más exacto:
el espacio que una vez ocuparon
pero quedo ciego,
prefiero bajar la mirada
sin llegar al suelo.
Tomo entonces Paseo de los Andes
y en Monte Nevado ese incienso inservible,
en Cerro Agreste el agua,
Campos Celestes un edificio a medio hacer,
por Noche Pletórica caminando.
Mirar y caminar
son los infinitivos más.
[finitos
finos e) infinitos
-ínfinos-
Luego de mirar me viene el recuerdo
o el registro,
antes es caminar.
Recuerdo la imagen antes que su verdadero cuerpo,
había girado como una veleta de cobre
y los ojos, los ojos estaban ahí.
- - -
Era delicada y linda, como la noche,
salía humo de sus negros ojos,
yo la perdí por verla tanto,
al igual que sucede con noches así.
Sólo mirar y esperar,
algo tiene que suceder luego de mirar tanto.
Estoy solo como lo está cualquiera,
como la noche cuando es de día,
y no hay nubes.
Estoy solo como una fotografía cuando nadie la ve.
Como una paloma que es una nube que se suspende.
(nostalgia de lo que se obtuvo
aunque lo obtenido
sea aquello que no fue)
- - -
La noche se me desliza
y creo que bien podría haber
otras maneras de no contar nada.
¿Por qué no llega la paloma y se esconde en la nube?
¿Por qué no llega la noche y cubre éste sol?
¿Por qué mujer rubia ojos negros tácito encuentro?
No se acaba un poema con una pregunta
ni se pregunta qué después de leerse.
10 agosto 2009
The Beauty and The Peace
thoughts arrive like butterflies…
http://www.youtube.com/watch?v=pnFeCex032g&feature=related
Vuelvo a la novela que leí a los 17 años, aquella que se volvió referencia común entre gente culta, engreída o no, falsa o no. Su inscripción en las referencias comunes sigo sin entenderlo, como si fuera ésta una novela de lectura corriente, de diálogo ligero. Más bien es cavernosa. Más bien es intempestiva. Confrontativa. Pero aún con todo ello sigue siendo un éxito editorial.
Hace unos años abandoné la literatura. La facultad de Letras, sí, pero también el consumo de literatura. También abandoné otros lenguajes, otro tipo de actos como la carretera o el jazz a oscuras, el intercambio de libros o la elaboración de textos incomprensibles, las noches de alcohol, la fotografía contrastada, el montaje en mi escritura, como si con todas esas renuncias buscara cifrar una conquista, algo así como si un músico de blues, harto de tanta melancolía, comenzara de pronto a dedicarse a la jardinería.
No es la primera vez que la renuncia sirve de purga.
Algo había entre tanta nostalgia y tanto vacío que.
Algo abrasivo, algo brumoso, algo.
No era luz lo de aquellas lumbreras, era.
Ni encuentros en esas proximidades, no.
La belleza es una compañera, se ha dicha ya muchas veces.
Y no tiene por qué doler, joder, es la belleza.
Pero cómo comprenderla, ¿quién nos auxilia en esa empresa inquietante de la belleza? Es más fácil lidiar con drogas, es más fácil lidiar con abusadores.
Concentrarse al cielo. Centrarse a la primer mirada. Conquistarse en la catástrofe del ruido mental.
Enamorarse de ficciones.
Perder la edad con suma facilidad.
Saber cómo hablar de nada.
Hay cierta belleza que nos lleva al abismo, que no por oscuro y subte habría que impedirnos la fiesta. Otra belleza lleva al deseo. Otra al romance entre extraños. Otra a cambiar de raíz.
Hay cierta belleza también que vuelve noble a la experiencia de la existencia.
Pero ninguna de estas bellezas tiene formas o métodos claros, más bien es el individuo quien las ejecuta de un modo u otro. Ahí es donde la inexperiencia nos jode. Ahí es donde el aprendizaje cobra dimensión.
Yo estaba harto del vacío sin sustancia. No de la nada caótica, ese vacío substanciado que a más de un matemático fascina. Yo más bien vivía el vacío discreto, el vacío inoperante, algo así como tener al universo y no saber cómo desplazarse en él (la NASA, si es que existe para los propósitos que nos han dicho, llevará atorada en este error de perspectiva toda la vida, ¿no es más fácil, en lugar de querer desplazar toneladas de tecnología y procesos químicos/astrofísicos por caminos no aptos para ello, adecuar el objeto a desplazar a las propiedades del camino? una tecnología del pensamiento, joder ¿cuándo comenzará a desarrollarse?)
Y casualmente en aquel éxodo tormentoso, a esta novela-éxito-editorial estoy seguro no me entregué como me entrego hoy, a pesar de contar en aquel tiempo con el “peso” necesario, o mejor dicho, pesadez necesaria (aunque, como el mismo libro plantea, una percepción liviana, “ligera”, de la existencia –su contrario– tampoco garantizaría una lectura así de entregada).
Hoy más bien creo que hay un juego en todo esto que soy. De pronto puede estar a todo volumen ese clímax de distorsiones armonizadas que llega como al minuto 7 de Starla (side-B legendario de los Smashing) pero si mi hija llega a preguntarme algo, pongo pausa y la atiendo, ya luego vuelvo a la ataraxia de James Iha y compañía (la pausa es entonces total y en todas direcciones).
Algo así sucede con La Insoportable Levedad del Ser. El gusto de su lectura se da en distintos juegos de contrarios: hay un involucramiento total en emociones y cariños hacia los personajes y al mismo tiempo una distancia absoluta entre ellos y mi propia historia; hay una sensación de tormento con respecto a mi memoria y mis fantasías y a la vez hay en ellas una sensación feliz y satisfactoria por poder percibirlas así; hay en mis pensamientos un ir y venir de luz y oscuridad; en mis deseos un ir y venir de objeto y espíritu; en mi amor un ir y venir de otredad e individualismo.
Eso debe ser la inestabilidad. Pero, diantres, es la inestabilidad más estable que he experimentado.
La más feliz.
(Hace tiempo que vengo pensando que hay tanto qué escribir en torno a la alegría
(Y la unidad, la inolvidable unidad)
(unidad anidad sanidad vanidad)))
Hoy finalmente no duele la belleza. O lo hace, sí, pero solo si de eso se trata el juego. Hoy finalmente se vuelve más fácil reírle a la desgracia (y la gracia de desreirse a voluntad), saber que un cambio de perspectiva lo cura todo.
Y que Milan Kundera es divertido.
Hace unos años abandoné la literatura. La facultad de Letras, sí, pero también el consumo de literatura. También abandoné otros lenguajes, otro tipo de actos como la carretera o el jazz a oscuras, el intercambio de libros o la elaboración de textos incomprensibles, las noches de alcohol, la fotografía contrastada, el montaje en mi escritura, como si con todas esas renuncias buscara cifrar una conquista, algo así como si un músico de blues, harto de tanta melancolía, comenzara de pronto a dedicarse a la jardinería.
No es la primera vez que la renuncia sirve de purga.
Algo había entre tanta nostalgia y tanto vacío que.
Algo abrasivo, algo brumoso, algo.
No era luz lo de aquellas lumbreras, era.
Ni encuentros en esas proximidades, no.
La belleza es una compañera, se ha dicha ya muchas veces.
Y no tiene por qué doler, joder, es la belleza.
Pero cómo comprenderla, ¿quién nos auxilia en esa empresa inquietante de la belleza? Es más fácil lidiar con drogas, es más fácil lidiar con abusadores.
Concentrarse al cielo. Centrarse a la primer mirada. Conquistarse en la catástrofe del ruido mental.
Enamorarse de ficciones.
Perder la edad con suma facilidad.
Saber cómo hablar de nada.
Hay cierta belleza que nos lleva al abismo, que no por oscuro y subte habría que impedirnos la fiesta. Otra belleza lleva al deseo. Otra al romance entre extraños. Otra a cambiar de raíz.
Hay cierta belleza también que vuelve noble a la experiencia de la existencia.
Pero ninguna de estas bellezas tiene formas o métodos claros, más bien es el individuo quien las ejecuta de un modo u otro. Ahí es donde la inexperiencia nos jode. Ahí es donde el aprendizaje cobra dimensión.
Y casualmente en aquel éxodo tormentoso, a esta novela-éxito-editorial estoy seguro no me entregué como me entrego hoy, a pesar de contar en aquel tiempo con el “peso” necesario, o mejor dicho, pesadez necesaria (aunque, como el mismo libro plantea, una percepción liviana, “ligera”, de la existencia –su contrario– tampoco garantizaría una lectura así de entregada).
Hoy más bien creo que hay un juego en todo esto que soy. De pronto puede estar a todo volumen ese clímax de distorsiones armonizadas que llega como al minuto 7 de Starla (side-B legendario de los Smashing) pero si mi hija llega a preguntarme algo, pongo pausa y la atiendo, ya luego vuelvo a la ataraxia de James Iha y compañía (la pausa es entonces total y en todas direcciones).
Algo así sucede con La Insoportable Levedad del Ser. El gusto de su lectura se da en distintos juegos de contrarios: hay un involucramiento total en emociones y cariños hacia los personajes y al mismo tiempo una distancia absoluta entre ellos y mi propia historia; hay una sensación de tormento con respecto a mi memoria y mis fantasías y a la vez hay en ellas una sensación feliz y satisfactoria por poder percibirlas así; hay en mis pensamientos un ir y venir de luz y oscuridad; en mis deseos un ir y venir de objeto y espíritu; en mi amor un ir y venir de otredad e individualismo.
Eso debe ser la inestabilidad. Pero, diantres, es la inestabilidad más estable que he experimentado.
La más feliz.
(Hace tiempo que vengo pensando que hay tanto qué escribir en torno a la alegría
(Y la unidad, la inolvidable unidad)
(unidad anidad sanidad vanidad)))
Hoy finalmente no duele la belleza. O lo hace, sí, pero solo si de eso se trata el juego. Hoy finalmente se vuelve más fácil reírle a la desgracia (y la gracia de desreirse a voluntad), saber que un cambio de perspectiva lo cura todo.
Y que Milan Kundera es divertido.
17 julio 2009
Escribir sea volver
Me comunico mejor escribiendo. Podría quedar perplejo o parapléjico y se me iría poco de la vida ya que yo me comunico mejor escribiendo. Perdería mucho, pero no perdería expresión, no perdería lenguaje, no perdería vitalidad.
Con tener motricidad en cualquiera de las manos, la libraría.
Y motricidad en los labios, claro, para poder sonreír.
Escribirte, amor. Escribirle. Escribirnos. Escribirse.
El vocablo cripta ha de venir de escribir.
Scrabble, también.
Vivo. Escrivo.
Describir. Descritura.
Inscribir. Hescribir.
Mi hija comienza a reconocer las letras y a jugar con ellas. Hay vitalidad en su aventura. Su semblante es el de una mujer entregada al conocimiento, entregada a la sabiduría. Sintiendo placer por el conocimiento, la sabiduría. Mi hija tiene 4 años y yo creo que está más emocionada con las letras y las palabras que con los números, los cuales viene empleando desde hace dos años.
Me urge que aprenda a leer. Aún no sabe bien lo que siento por ella.
Me comunico mejor escribiendo, como los gatos se comunican mejor en las sombras de la noche.
De niño no me animaba a escribirle cartas a mis amigos hombres, de ahí que no sepa hacer amistad con el género masculino.
De niño los cuadernos tenían diferentes personalidades, dependiendo de cómo escribiera en ellos. Nunca entendí porque a final de año se diferenciaban tanto unos de otros, algunos tenían buena letra, estructura y adornos, otros solo eran palabras amontonadas, tachones y letra descuidada, estos últimos eran los chicos malos.
Me pasa que necesito la escritura, tal vez del mismo modo que los elementos de la naturaleza necesitan de sus espíritus: una relación perfecta e inquebrantable, continua y divina.
No existe si no lo escribo, le dije a una amiga hace poco, ya ni recuerdo de qué estábamos hablando.
No existe para mí, se entiende.
Ese estallido final de la claridad, maldita sea:

..................................Escribir es volver, volver
..................................A la escritura donde
..................................Quien vuelve muere
..................................Y pasa inadvertido
..................................Al mirar de otro
..................................Que no mira, escribir
..................................Es una espera que dibuja
..................................Y borra por la noche la labor,
..................................Deshaciendo la noche la labor
..................................De bordar con letras pintadas
..................................La noche, la escritura
..................................Enhebra estrellas en el paño
..................................Oscuro de un vestido que pasea
..................................Encima de un puente o en la mirada
..................................Que sigue la ida y vuelta de una cara
..................................Indiferente,
..................................Así somos el que regresa
..................................Y el que espera esa vuelta,
..................................El ser saqueado que a la orilla vuelve
..................................Y la orilla ignota y saqueante,
..................................Lo uno y lo otro,
..................................Separados por el clavo de la conjunción,
..................................Esto y aquello, el rostro que se apaga
..................................Y lo que al fin nos dice y nos desliza
..................................En el olvido,
..................................Quebrando las costillas de la barca,
..................................Las costillas del cielo y de la mente,
..................................Definitivamente la ilusión
..................................En el estallido final de la claridad.
............................................JOSÉ CARLOS CATAÑO
Con tener motricidad en cualquiera de las manos, la libraría.
Y motricidad en los labios, claro, para poder sonreír.
Escribirte, amor. Escribirle. Escribirnos. Escribirse.
El vocablo cripta ha de venir de escribir.
Scrabble, también.
Vivo. Escrivo.
Describir. Descritura.
Inscribir. Hescribir.
Mi hija comienza a reconocer las letras y a jugar con ellas. Hay vitalidad en su aventura. Su semblante es el de una mujer entregada al conocimiento, entregada a la sabiduría. Sintiendo placer por el conocimiento, la sabiduría. Mi hija tiene 4 años y yo creo que está más emocionada con las letras y las palabras que con los números, los cuales viene empleando desde hace dos años.
Me urge que aprenda a leer. Aún no sabe bien lo que siento por ella.
Me comunico mejor escribiendo, como los gatos se comunican mejor en las sombras de la noche.
De niño no me animaba a escribirle cartas a mis amigos hombres, de ahí que no sepa hacer amistad con el género masculino.
De niño los cuadernos tenían diferentes personalidades, dependiendo de cómo escribiera en ellos. Nunca entendí porque a final de año se diferenciaban tanto unos de otros, algunos tenían buena letra, estructura y adornos, otros solo eran palabras amontonadas, tachones y letra descuidada, estos últimos eran los chicos malos.
Me pasa que necesito la escritura, tal vez del mismo modo que los elementos de la naturaleza necesitan de sus espíritus: una relación perfecta e inquebrantable, continua y divina.
No existe si no lo escribo, le dije a una amiga hace poco, ya ni recuerdo de qué estábamos hablando.
No existe para mí, se entiende.
Ese estallido final de la claridad, maldita sea:

..................................Escribir es volver, volver
..................................A la escritura donde
..................................Quien vuelve muere
..................................Y pasa inadvertido
..................................Al mirar de otro
..................................Que no mira, escribir
..................................Es una espera que dibuja
..................................Y borra por la noche la labor,
..................................Deshaciendo la noche la labor
..................................De bordar con letras pintadas
..................................La noche, la escritura
..................................Enhebra estrellas en el paño
..................................Oscuro de un vestido que pasea
..................................Encima de un puente o en la mirada
..................................Que sigue la ida y vuelta de una cara
..................................Indiferente,
..................................Así somos el que regresa
..................................Y el que espera esa vuelta,
..................................El ser saqueado que a la orilla vuelve
..................................Y la orilla ignota y saqueante,
..................................Lo uno y lo otro,
..................................Separados por el clavo de la conjunción,
..................................Esto y aquello, el rostro que se apaga
..................................Y lo que al fin nos dice y nos desliza
..................................En el olvido,
..................................Quebrando las costillas de la barca,
..................................Las costillas del cielo y de la mente,
..................................Definitivamente la ilusión
..................................En el estallido final de la claridad.
............................................JOSÉ CARLOS CATAÑO
18 junio 2009
Apuntes desordenados
texto derivado de aquí, no necesariamente una respuesta, sólo una derivación, un desprendimiento, un camino que se entrecruza y forma un paisaje esquinado
***
También yo me quedo intrigado ante el exilio. Ese no-pertenecer que constantemente se me hace presente con consecuencias antónimas: llevarme a la ausencia para comenzar luego a habitar geografías que nada tienen que ver con lo "geo" sino más bien con lo "grafías", es decir, el exilio del tiempo-espacio, la ausencia del plano x/y, el abandono de la realidad, el ingreso a otro orden, el acceso a una especie de contraflujo, de pensamiento claro y abstracto, de comprensión.
A todos nos pasa, me parece.
***
Cuando tenía 9 años me quedaba despierto hasta tarde pensando en qué jodidos era el universo. Entonces al día siguiente llegaba a la primaria con compañeros de nombres perdidos como José Luis o Violeta y jugábamos a que debatíamos como lo hacía Nino Canún en esos programas de debates que duraban hasta la madrugada en el Canal 2. Ahí era cuando yo podía sugerir que los extraterrestres sí existían pero que nosotros no podíamos verlos, ¿qué nos garantizaba que no habíamos estado ya junto a alguno?, o bien explicaba, con ese certero lenguaje propio de la edad, que el universo era el vacío, o sea que no podíamos manipularlo o entenderlo del todo porque no es algo sino la nada, entonces todas las distintas razas habitantes del universo estábamos hermanadas pues estábamos ante el total vacío, solo que a nosotros, la raza humana, nos faltaba comprender las propiedades del vacío si es que queríamos ir más allá y seguir comprendiendo a la realidad.
Claro que luego de expresar estas ideas el juego se acababa y entonces comenzábamos a jugar otros juegos como carreterita o adivinanzas o bien a preparar el relleno de los frutsis (todo tipo de papeles) para que fuera nuestro símil de balón de soccer para jugar a la salida, sin embargo yo sentía una gran satisfacción al poder compartir esas reflexiones nocturnas con ellos, los compañeros de juego (siempre necesito alguno), los compañeros de generación, los amigos destinados al olvido.
Claro que luego de expresar estas ideas el juego se acababa y entonces comenzábamos a jugar otros juegos como carreterita o adivinanzas o bien a preparar el relleno de los frutsis (todo tipo de papeles) para que fuera nuestro símil de balón de soccer para jugar a la salida, sin embargo yo sentía una gran satisfacción al poder compartir esas reflexiones nocturnas con ellos, los compañeros de juego (siempre necesito alguno), los compañeros de generación, los amigos destinados al olvido.
***
Eso de ser outsider me dio personalidad varios años.
Pero me alejó de la buena comunicación, esa que busca interlocutores en lugar de fanáticos, otredad en lugar de especialización.
Pero me alejó de la buena comunicación, esa que busca interlocutores en lugar de fanáticos, otredad en lugar de especialización.
***
También yo me quedo intrigado cuando de golpe la vida sabe a aleph borgiano, a sueño complejo, a representación en escena.
Ahí es cuando la sangre y el agua se vuelven la misma metáfora: la vida corre incesante de un recuerdo a otro.
Ahí es cuando la vida cobra sentido, incesantemente cobra sentido: la vida se proyecta amplia y llena de luz en los deseos a futuro, en el entorno presente, en la memoria que actúa a capricho.
Se proyecta la vida.
¿Alguna vez has soñado con alguien que por la razón que sea ya no está?
¿Alguna vez amaste a un desconocido por el solo hecho de verle pasar frente a ti?
¿Alguna vez has besado y sentido al mismo tiempo cómo un mismo cuerpo+ser se va integrando, conformando, generando?
¿Alguna vez has echado de menos a alguien que está lejos?
¿Alguna vez le has sonreido a alguien a la menor provocación?
¿Alguna vez te has detenido a sentir cómo pasa la gente frente a tus ojos y sentirte dichoso y completo por ello?
¿Alguna vez has sentido alianza, re-unión, complicidad en un cruce de miradas?
Da lo mismo si es con un niño, una muchacha, un viejo o un perro, la re-unión siempre lleva a lo mismo no importando el medio en que se manifieste.
Ahí es cuando la sangre y el agua se vuelven la misma metáfora: la vida corre incesante de un recuerdo a otro.
Ahí es cuando la vida cobra sentido, incesantemente cobra sentido: la vida se proyecta amplia y llena de luz en los deseos a futuro, en el entorno presente, en la memoria que actúa a capricho.
Se proyecta la vida.
¿Alguna vez has soñado con alguien que por la razón que sea ya no está?
¿Alguna vez amaste a un desconocido por el solo hecho de verle pasar frente a ti?
¿Alguna vez has besado y sentido al mismo tiempo cómo un mismo cuerpo+ser se va integrando, conformando, generando?
¿Alguna vez has echado de menos a alguien que está lejos?
¿Alguna vez le has sonreido a alguien a la menor provocación?
¿Alguna vez te has detenido a sentir cómo pasa la gente frente a tus ojos y sentirte dichoso y completo por ello?
¿Alguna vez has sentido alianza, re-unión, complicidad en un cruce de miradas?
Da lo mismo si es con un niño, una muchacha, un viejo o un perro, la re-unión siempre lleva a lo mismo no importando el medio en que se manifieste.
***
Escuchas a lo lejos una cumbia colombiana.
Imaginas si alguien la está bailando.
Imaginas cuántos la han bailado ya.
Ves por la ventana esperando que el viento haga bailar a los árboles con las nubes.
Piensas por qué jodidos hay siempre árboles y nubes ("¿eso significará algo importante?").
La vida marca su pulso.
No creo que el universo sea inexplicable.
Más bien creo que es cualquier cosa.
Nimia, mínima, no-thing.
Un acto menor comparándolo con el misterio de lo más inmediato:
la vida cotidiana,
todas las vidas,
es decir,
el contínuo mecanismo de la vida,
el contínuo fenómeno que es la vida:
"una vida es todas las vidas", escribió algún poeta español del siglo diecinueve,
realmente no hay separación,
la vida se ejerce magnánima desde la célula hasta la galaxia,
se ejerce eterna,
en un espectro inquietantemente unitario.
Oh, amo tanto a los adverbios.
Imaginas si alguien la está bailando.
Imaginas cuántos la han bailado ya.
Ves por la ventana esperando que el viento haga bailar a los árboles con las nubes.
Piensas por qué jodidos hay siempre árboles y nubes ("¿eso significará algo importante?").
La vida marca su pulso.
No creo que el universo sea inexplicable.
Más bien creo que es cualquier cosa.
Nimia, mínima, no-thing.
Un acto menor comparándolo con el misterio de lo más inmediato:
la vida cotidiana,
todas las vidas,
es decir,
el contínuo mecanismo de la vida,
el contínuo fenómeno que es la vida:
"una vida es todas las vidas", escribió algún poeta español del siglo diecinueve,
realmente no hay separación,
la vida se ejerce magnánima desde la célula hasta la galaxia,
se ejerce eterna,
en un espectro inquietantemente unitario.
Oh, amo tanto a los adverbios.
***
Hoy tengo 27 años: 3 veces 9.
Hoy tengo 27 años: 2+7=9.
Siempre pensé que a los 27 nacería mi primer hijo.
0. La vida se proyecta en el humo del incienso que me acompaña mientras escribo:
1. El fuego lo hace nacer (la combustión (la chispa (el encuentro mujer-hombre))).
2. Ahí recorre un camino ascendente.
3. Se integra con el cielo (el aire (la atmósfera)).
4. Queda la ceniza, los residuos del camino andado.
5. Sigue presente, a veces dejando olor a copal, otras a jazmín, otras a lavanda.
Mi hija de 4 años juega con fuego. Me pide que le prenda fósforos para soplarles cual velas de cumpleaños (hace no mucho lo hizo sobre un pastel de trufa y amareto). La cocina está a oscuras. Es media noche. Luna menguante. Y el cielo, Dios, el cielo resplandece como lo hace la sangre y el agua cuando propagan la vida.
Hoy tengo 27 años y me siento más exiliado que nunca. La diferencia es que me importan uun carajo los países, las culturas, los títulos, los sexos. Me siento en exilio, en un éxodo que me conduce a la concordia, me integra a la sospecha de la unicidad, al encuentro con la llama original, a la incesante fluctuación de la vida que no acaba aún cuando el cuerpo de Alberto Espejel caiga ceniza un día de estos luego de tanto andar andando.
Morirá a los 72.
Ojalá sea en una de sus acostumbradas largas caminatas por la ciudad.
Hoy tengo 27 años: 2+7=9.
Siempre pensé que a los 27 nacería mi primer hijo.
0. La vida se proyecta en el humo del incienso que me acompaña mientras escribo:
1. El fuego lo hace nacer (la combustión (la chispa (el encuentro mujer-hombre))).
2. Ahí recorre un camino ascendente.
3. Se integra con el cielo (el aire (la atmósfera)).
4. Queda la ceniza, los residuos del camino andado.
5. Sigue presente, a veces dejando olor a copal, otras a jazmín, otras a lavanda.
Mi hija de 4 años juega con fuego. Me pide que le prenda fósforos para soplarles cual velas de cumpleaños (hace no mucho lo hizo sobre un pastel de trufa y amareto). La cocina está a oscuras. Es media noche. Luna menguante. Y el cielo, Dios, el cielo resplandece como lo hace la sangre y el agua cuando propagan la vida.
Hoy tengo 27 años y me siento más exiliado que nunca. La diferencia es que me importan uun carajo los países, las culturas, los títulos, los sexos. Me siento en exilio, en un éxodo que me conduce a la concordia, me integra a la sospecha de la unicidad, al encuentro con la llama original, a la incesante fluctuación de la vida que no acaba aún cuando el cuerpo de Alberto Espejel caiga ceniza un día de estos luego de tanto andar andando.
Morirá a los 72.
Ojalá sea en una de sus acostumbradas largas caminatas por la ciudad.
***
02 junio 2009
NO TITLE
Me da a veces por salir a caminar sin rumbo. Lo óptimo es que haya llovido para que el pasto de los parques y jardines se insinúe a través de ese aroma que a muchos nos evoca tiempos mejores, no necesariamente tiempos pasados, solo otros tiempos, tiempos de juego y nostalgia, tiempos de humo de cigarrillo y cielo con nubes, tiempos donde lo importante es dejarse llevar por lo inmediato: esa leve sensación de frío, ese cálido abrazo urbano de la ciudad húmeda en la que no llueve más.
Aunque a veces pase que en lugar de la lluvia lo que hay es sol estival o noche de invierno, escenarios que igualmente tienen su encanto, su propio sabor.
Al sol lo que hay son los colores. Mi ciudad de México renace de entre las cenizas y resulta que vuelve a ser lo que siempre ha sido: belleza fácil y contraste asombroso.
A la noche lo que hay son los enigmas. Se plantean los misterios que le dan materia prima al caminante que, tras la ventana con luz de alguna casa o bien bajo esas luces que a lo lejos parecían ser de un sanatorio (y que terminaron siendo de un bar), comienza a intentar resolverlos. Fuma. Se vuelve sombra. Encuentra alianza en las miradas ajenas. Pide que no amanezca. Hasta que en algún momento sale de la calle para entrar en su hogar.
Pero para mí lo óptimo es la llovizna.
Solo que aquí no es Edimburgo.
¿En Madrid sería más fácil tenerla?
¿En Santiago?
¿En Montreal?
Me da a veces por escribir relatos ubicados en Montreal. No conozco Montreal. A las personas que conozco que han estado en Montreal luego les he escrito pidiéndoles que me dejen preguntarles qué vivieron ahí pero nunca me responden. Supongo que alguna vez lo harán. Aunque ya han pasado más de 10 meses de la última vez que les solicité información.
Lo de Montreal es una sospecha y un juego.
En Montreal vive Edith. Orlando llega un tanto por azar, un tanto por estudio, otro tanto por aburrimiento. Se conocen y comienzan a tender puentes y entonces se me desbordan la rue Sainte-Catherine, el Pointe-aux-Prairies, el jazz, el río San Lorenzo, el Brutopia, el archipiélago de Hochelaga, la Île des Sœurs, la Île Bizard, la Île Sainte-Hélène, el museo interactivo de la Biósfera, se me desbordan todos esos lugares ficticios y no, invisibles y no, desconocidos y no, que sé míos porque Edith y Orlando los saben suyos, que sé propios tanto como las fotografías de google images me lo permiten.
No sé si quisiera viajar a Montreal.
Prefiero Paraíso (en Tabasco). Prefiero La Paz (Baja California). Prefiero cualquier ciudad latinoamericana. Alguna no muy famosa de Honduras. Y luego las ecuatorianas. Terminar en Bolivia. En los puertos de Chile. Y que luego mis hermanos que hoy en día radican en París me invitaran solo con el firme propósito de claudicar en Lisboa.
Llueve. En Montreal llueve y Edith pone Amoureuse, pieza de Claude Bolling que me recuerda a ella (es decir, me hace evocarla, me hace formarla). Pero ella se pone a recordar a Orlando, la tarde que lo conoció en el Promenade Bellerive. Ella se prepara un sándwich. Ella se pone perfume. Ha quedado de ir al cine con una amiga a las 8. Saliendo de la película habrá dejado de llover y la calle permanecerá húmeda. Los jardines despedirán aroma a pasto mojado. Se entremezclarán recuerdos confusos.
Aunque a veces pase que en lugar de la lluvia lo que hay es sol estival o noche de invierno, escenarios que igualmente tienen su encanto, su propio sabor.
Al sol lo que hay son los colores. Mi ciudad de México renace de entre las cenizas y resulta que vuelve a ser lo que siempre ha sido: belleza fácil y contraste asombroso.
A la noche lo que hay son los enigmas. Se plantean los misterios que le dan materia prima al caminante que, tras la ventana con luz de alguna casa o bien bajo esas luces que a lo lejos parecían ser de un sanatorio (y que terminaron siendo de un bar), comienza a intentar resolverlos. Fuma. Se vuelve sombra. Encuentra alianza en las miradas ajenas. Pide que no amanezca. Hasta que en algún momento sale de la calle para entrar en su hogar.
Pero para mí lo óptimo es la llovizna.
Solo que aquí no es Edimburgo.
¿En Madrid sería más fácil tenerla?
¿En Santiago?
¿En Montreal?
Me da a veces por escribir relatos ubicados en Montreal. No conozco Montreal. A las personas que conozco que han estado en Montreal luego les he escrito pidiéndoles que me dejen preguntarles qué vivieron ahí pero nunca me responden. Supongo que alguna vez lo harán. Aunque ya han pasado más de 10 meses de la última vez que les solicité información.
Lo de Montreal es una sospecha y un juego.
En Montreal vive Edith. Orlando llega un tanto por azar, un tanto por estudio, otro tanto por aburrimiento. Se conocen y comienzan a tender puentes y entonces se me desbordan la rue Sainte-Catherine, el Pointe-aux-Prairies, el jazz, el río San Lorenzo, el Brutopia, el archipiélago de Hochelaga, la Île des Sœurs, la Île Bizard, la Île Sainte-Hélène, el museo interactivo de la Biósfera, se me desbordan todos esos lugares ficticios y no, invisibles y no, desconocidos y no, que sé míos porque Edith y Orlando los saben suyos, que sé propios tanto como las fotografías de google images me lo permiten.
No sé si quisiera viajar a Montreal.
Prefiero Paraíso (en Tabasco). Prefiero La Paz (Baja California). Prefiero cualquier ciudad latinoamericana. Alguna no muy famosa de Honduras. Y luego las ecuatorianas. Terminar en Bolivia. En los puertos de Chile. Y que luego mis hermanos que hoy en día radican en París me invitaran solo con el firme propósito de claudicar en Lisboa.
Llueve. En Montreal llueve y Edith pone Amoureuse, pieza de Claude Bolling que me recuerda a ella (es decir, me hace evocarla, me hace formarla). Pero ella se pone a recordar a Orlando, la tarde que lo conoció en el Promenade Bellerive. Ella se prepara un sándwich. Ella se pone perfume. Ha quedado de ir al cine con una amiga a las 8. Saliendo de la película habrá dejado de llover y la calle permanecerá húmeda. Los jardines despedirán aroma a pasto mojado. Se entremezclarán recuerdos confusos.
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