16 mayo 2006
(Ca)Ma(ga)
Ni en el sueño ni en la caricia.
A ti te busco en la búsqueda
y en la mirada que cierra los ojos.
A ti te busco en la búsqueda
y en la mirada que cierra los ojos.
Lugares Comunes
El mundo real
y sus mundos presentes.
La felicidad
del amor, la elección y el aprendizaje.
y sus mundos presentes.
La felicidad
del amor, la elección y el aprendizaje.
Romance de Caleta
Admiro a la gente
que camina descalza por el malecón.
Admiro a la noche
que camina descalza por tu ombligo.
Te admiro a ti:
citadina costeña
acapulqueña de citas.
que camina descalza por el malecón.
Admiro a la noche
que camina descalza por tu ombligo.
Te admiro a ti:
citadina costeña
acapulqueña de citas.
Conglomerado
La vuelta a la Unidad
sempiterna flecha metafísica.
Nos guiña el ojo pitagórico
nos guiña como sólo el encuentro.
sempiterna flecha metafísica.
Nos guiña el ojo pitagórico
nos guiña como sólo el encuentro.
11 mayo 2006
Correspondencia trasatlántica
Y es que Magas somos tantas ^^ Y por qué contarte a ti, o a nadie, que ni te conozco, que mientras allí es no sé qué hora, aquí es ya hora de comer, las patatas a fuego lento que se hacen en el fogón, mientras mi madre vigila, espera. ^^ Pero qué más da ahora eso. Sólo ha sido un llanto en la Gran Vía. Pero el llanto ya no tenía nada de camas ni de préstamos, ni de casas ni de noches de alcohol. El llanto era otro. ^^ argentinos, españoles, pueblitos, navidad... parecía novela... boludos, jilipollas, pibes, ostias, vos abríme... parecía documental de michael moore ^^ y qué tal si encontré a la maga en la ausencia? desde tu otra carta se me metió la maga al seso, y desde aquella vez hay un reacomodo de ella como signo, creo que encontraré a la maga en cualquier lado, la maga es el origen, el descentramiento, es como el viaje, un puente el cual cruzar y perderse antes de la orilla, un destino incierto donde no hay guitarra . la maga fue la vista del mar que quedaba detrás por la ventana del autobús, la maga es un día frío como hoy, donde las calles parecen de europa allá afuera, y entonces pienso si parís y buenos aires no son la misma gata revolcada en realidad ^^ Pero el problema no es el sitio, me susurró el poeta en aquel bar de Granada, en aquel viaje, aquella huida. “El problema no es el sitio”, pero yo seguía huyendo, buscando en alguna ciudad mi calma, un poco de sosiego, un hueco a tanta falta de espacio. ^^ Mi pueblo tiene un castillo enorme y yo tengo un balcón. Tiene un casco antiguo, marrón, lleno de iglesias a las que las viejas con moño y de negro van aún a rezar, cuando dan las campanadas de las ocho. Aunque también hay un teatro y a veces hasta conciertos de jazz. En mi pueblo no llueve, pero hace frío. A veces nieva y entonces se paran las clases y los niños hacen malabares con las bolitas blancas y las niñas malas lanzan bolas a la fachada del ayuntamiento. El ayuntamiento está en la plaza. Cada vez menos plaza. Los ecuatorianos, los colombianos, los marroquíes, todos los inmigrantes se sientan en los bancos de madera, rotos de calor de agosto, de nieve de marzo, y hacen cola para entrar a sus locutorios. A veces quise pintarlo. Pintar mi pueblo. Pero cómo empezar. No son raíces. Lo odio y lo quiero. Tan jaula, tan rejas a veces. ^^ Y yo pienso en tu mar… La misma gata. París y Buenos Aires. Mi guitarra sigue perdida y los argentinos siguen destrozándolo todo con su “voseo”. ^^ Y martes, martes al otro lado del mundo… martes-otrolado-gramática-y-geografía, muy bien, apliquemos nuestros conocimientos escolares: España (siento que vives al norte, no tengo idea de dónde quede Murcia) limita con Francia y Portugal, o dicho de otro modo, París y Lisboa y puentes, ahí toca Ska-P mientras Mikel Erentxun se enamora por vigésima vez, Alex de la Iglesia llega a la casilla 4 en un pie mientras Sabina lo espera en la 8, Perico Romero sigue sin jugar pero habla de nutrición y academias, Beckham conquista la liga sin patear el balón, Valdano se hunde en la mediocridad de los millones de dólares, Zapatero a sus zapatos, Marisa busca, y en una de esas el piolín que sale del pantalón la vuelve loca, pero no importa, busca y sigue buscando. Morada Morata. Marisa marisma. Hurtada. Morata. Magata. Almagata. Mabrisa. ^^ Ya luego viví ahí. Sí, así se llama: Davinia. O Cuévano. Y el centro era una cosa horrible. ^^ Pero los alrededores eran espacios vacíos, sin tránsito de ningún tipo, apacibles, como para tener una LAP TOP y ponerse a chatear de extremo a extremo. Y pensar en muslos y muros. En juegos en el cementerio. En guitarras ahogadas en el Sena. En cada marisma del mundo. En cada mundo aquí presente. En cosas como las toronjas o los papagayos. En el futbol de segunda división. ^^ un hombre de pantalones rotos, también me dijo que “me pongo y me quito la tristeza como un sombrero.” ^^
I. El puente levadizo que cuando sube es Lucía, cuando baja Atalía, y no me extraña que sea tu puente, y tú en él juegues como con un espejo, y dibujes arcos y flechas sólo con el movimiento de las manos. Talita una extensión de la Maga, como Buenos Aires del París de los puentes y los clochards. Justamente en toda esa escritura dibujamos nuestro mandala.
II. ^^ Les amants du Havre explota en los labios de la Maga, quien nunca pudo conocer a Talita, quizá porque no son cosa sencilla los espejos.
III. Pero en ti un espejo es una chaqueta nueva, un par de vueltas pensando en revistas europeas, publicaciones bimestrales que rebasarán los 9 euros.
IV. El mandala, es pues, la tristeza lúdica, esa que es un sombrero, claro, no otra cosa, que se quita y se pone, tal vez para combinar con una chaqueta nueva, entonces juego y dolor, parques y melancolía, homo-ludens y noches de vino con jazz-albums, guitarras rasgando un tango, que es un flamenco, que es un bolero, que es un signo. Pareces novelista, he de decirlo.
0. Hola. Me llamo Alberto, soy de la ciudad de México, yo tampoco pude decir mucho esta vez, he soñado con Lisboa, Barcelona, Montmartre, Amsterdam, y odio a Stan Getz pero Lester Young cronopio. Palabras favoritas: puente, almendra, beso, espalda, juego, maris(m)a, Barrenechea, terregal.
^^ me escocía la cara y la boca y de repente me vi perdida de todo el mundo en medio de un bar, y pensé en una canción. “No me gusta Calamaro”, me decía a mí misma para olvidar las heridas argentinas. No me gusta en absoluto, aunque la canción de Paloma… ^^ Les enfants de la terre / Se fichent du Bon Dieu / Ils s'aiment sans s'en faire / Comme s'aiment les amoureux... (…) J'irai en Angleterre / Pour voir les grands bateaux / Qui font le tour de la terre / Comme le font les petits oiseaux ^^ El acceso a Murcia desde la Meseta se efectúa por la carretera Madrid-Cartagena, N-301, autovía desde que entra en la Región. Por el este discurre la Autopista del Mediterráneo, A-7, que llega a través de Alicante. Hacia el sur, la autovía N-340, enlaza Almería por la A-7 y por el oeste, Sevilla vía Granada, por la autovía N-342. Autovía Cartagena-La Manga-Alicante. N-332. ^^ Anoche me lo leyó todo Paco y yo trataba de perfeccionar mis sonidos franceses poniendo la boquita pequeña. Es difícil el francés. ^^ En la calle Trapería hay un mimo. Los mimos no hablan, pero él me hizo reír tanto que le escribí aquel cuento, sí. Cuando se lo di no supo qué decirme… ^^ Este lado no habitable, de abrazos con antifaz, es como el departamento de Morelli, la zona boscosa y de imposible tránsito, donde las ramas son las notas desperdigadas, el no-olor y la no-vista el olor a tabaco, el frío templado el hafecto y hodio por las palabras y lo que horiginamos con hellas. ^^ Parecerá que no he leído otro libro en mi vida, pero es que no puedo más que escuchar a Rayuela cada que me escribes. En tu carta anterior fuiste Babs, generalmente eres Etienne, pocas veces Talita, nunca Manú, pero con cosas así la Maga: Y si tocas una de esas raíces, una de las que ha roto ladrillos y barreras, entonces sientes. No sé explicarte cuánto, pero es algo inmenso. Como una respiración de madera… ^^ Te nombro para seguir en la región oscura. Espinardo me dice menos que lo que me dijiste en tu primer carta. Filosofía lo mismo. Murcia era un territorio indiferente, ¿tiene equipo de fútbol?, antes de Murcia pensaba en las Canarias (Tenerife), en Pamplona (Osasuna), en Sevilla, Valladolid, Gijón (Sporting), Madrid, Bilbao (Atletic), Albacete, Barcelona, hasta en La Coruña de Bebeto. ^^ Y no llegué a tiempo, caray. Una más, una más y listo. Es que ya me habías metido en la maleta, ¿qué hacer al respecto? ^^ Hoy Murcia es un territorio como el poético. La frontera abierta, la aceptación de un límite que lo es sólo por encimita, cuando en realidad (ah, estas palabras, qué caray…) es un potenciador, una puerta giratoria, un aquí y ahora-acá hechizante, o más bien una zona sin adjetivos, una zona con todo el lenguaje, pocas sentencias, y puentes. Ahí los juegos de fútbol duran 96 sonetos. Y no se juega a ganar, se juega a nombrar, a apuntar, a sugerir una dirección, a rechazar las flechas. ^^ Tomo la Avenida Amsterdam, que en realidad es un circuito, y llego hasta Juan Escutia, camino hasta Uxmal y paso por una calle cerrada llamada Tlaxcoaque, hay otras calles por ahí con nombres como Tlacoquemécatl, Pestalozzi, Mitla, Pilares. Pero Uxmal. Y luego el Eje 4 Pte, que también se llama Angel Urraza. De ahí hasta la plaza de toros, que rodearé hasta descubrir la esquina de Bolaño y Carrington, donde un pequeño café, modesto y sin jazz, frente al Mediterráneo, me adoptará y me rascará con su uña fría y su mirada sin ojos. El mejor latté de la región, menos oscura aunque poco alumbrada, con Edith Piaf cantando como Chavela Vargas, y Juan Villoro por ahí con su familia. Ahí aleteará una mariposa que hará que un árbol rompa el suelo. ^^ Y Manuel me abrazó hasta que, la madrugada y el llanto me fueron agotando los ojos. Y fui cayendo rendida en su pecho, tendidos en el suelo, mientras el gato negro nos pisaba las cabezas y nos lamía las manos, las caras. Yo reía y no encontraba relación entre mi risa y yo –yo. Entre el gato y tú. Entre México y el balcón. Pero era mucho más. Era una cabeza perdida, un cuerpo temblando, tirante, que dolía de tensión. ^^ Entonces debieran ser antónimas nuestras escrituras, antónimas nuestras maneras de mirar, antónimos nuestros anonimatos. Pero aquí están, correspondiéndose, bebiendo del otro, encontrando un sentido, una dirección, un cáliz. Quiero salir ya de aquí para ver los Árboles.
I. El puente levadizo que cuando sube es Lucía, cuando baja Atalía, y no me extraña que sea tu puente, y tú en él juegues como con un espejo, y dibujes arcos y flechas sólo con el movimiento de las manos. Talita una extensión de la Maga, como Buenos Aires del París de los puentes y los clochards. Justamente en toda esa escritura dibujamos nuestro mandala.
II. ^^ Les amants du Havre explota en los labios de la Maga, quien nunca pudo conocer a Talita, quizá porque no son cosa sencilla los espejos.
III. Pero en ti un espejo es una chaqueta nueva, un par de vueltas pensando en revistas europeas, publicaciones bimestrales que rebasarán los 9 euros.
IV. El mandala, es pues, la tristeza lúdica, esa que es un sombrero, claro, no otra cosa, que se quita y se pone, tal vez para combinar con una chaqueta nueva, entonces juego y dolor, parques y melancolía, homo-ludens y noches de vino con jazz-albums, guitarras rasgando un tango, que es un flamenco, que es un bolero, que es un signo. Pareces novelista, he de decirlo.
0. Hola. Me llamo Alberto, soy de la ciudad de México, yo tampoco pude decir mucho esta vez, he soñado con Lisboa, Barcelona, Montmartre, Amsterdam, y odio a Stan Getz pero Lester Young cronopio. Palabras favoritas: puente, almendra, beso, espalda, juego, maris(m)a, Barrenechea, terregal.
^^ me escocía la cara y la boca y de repente me vi perdida de todo el mundo en medio de un bar, y pensé en una canción. “No me gusta Calamaro”, me decía a mí misma para olvidar las heridas argentinas. No me gusta en absoluto, aunque la canción de Paloma… ^^ Les enfants de la terre / Se fichent du Bon Dieu / Ils s'aiment sans s'en faire / Comme s'aiment les amoureux... (…) J'irai en Angleterre / Pour voir les grands bateaux / Qui font le tour de la terre / Comme le font les petits oiseaux ^^ El acceso a Murcia desde la Meseta se efectúa por la carretera Madrid-Cartagena, N-301, autovía desde que entra en la Región. Por el este discurre la Autopista del Mediterráneo, A-7, que llega a través de Alicante. Hacia el sur, la autovía N-340, enlaza Almería por la A-7 y por el oeste, Sevilla vía Granada, por la autovía N-342. Autovía Cartagena-La Manga-Alicante. N-332. ^^ Anoche me lo leyó todo Paco y yo trataba de perfeccionar mis sonidos franceses poniendo la boquita pequeña. Es difícil el francés. ^^ En la calle Trapería hay un mimo. Los mimos no hablan, pero él me hizo reír tanto que le escribí aquel cuento, sí. Cuando se lo di no supo qué decirme… ^^ Este lado no habitable, de abrazos con antifaz, es como el departamento de Morelli, la zona boscosa y de imposible tránsito, donde las ramas son las notas desperdigadas, el no-olor y la no-vista el olor a tabaco, el frío templado el hafecto y hodio por las palabras y lo que horiginamos con hellas. ^^ Parecerá que no he leído otro libro en mi vida, pero es que no puedo más que escuchar a Rayuela cada que me escribes. En tu carta anterior fuiste Babs, generalmente eres Etienne, pocas veces Talita, nunca Manú, pero con cosas así la Maga: Y si tocas una de esas raíces, una de las que ha roto ladrillos y barreras, entonces sientes. No sé explicarte cuánto, pero es algo inmenso. Como una respiración de madera… ^^ Te nombro para seguir en la región oscura. Espinardo me dice menos que lo que me dijiste en tu primer carta. Filosofía lo mismo. Murcia era un territorio indiferente, ¿tiene equipo de fútbol?, antes de Murcia pensaba en las Canarias (Tenerife), en Pamplona (Osasuna), en Sevilla, Valladolid, Gijón (Sporting), Madrid, Bilbao (Atletic), Albacete, Barcelona, hasta en La Coruña de Bebeto. ^^ Y no llegué a tiempo, caray. Una más, una más y listo. Es que ya me habías metido en la maleta, ¿qué hacer al respecto? ^^ Hoy Murcia es un territorio como el poético. La frontera abierta, la aceptación de un límite que lo es sólo por encimita, cuando en realidad (ah, estas palabras, qué caray…) es un potenciador, una puerta giratoria, un aquí y ahora-acá hechizante, o más bien una zona sin adjetivos, una zona con todo el lenguaje, pocas sentencias, y puentes. Ahí los juegos de fútbol duran 96 sonetos. Y no se juega a ganar, se juega a nombrar, a apuntar, a sugerir una dirección, a rechazar las flechas. ^^ Tomo la Avenida Amsterdam, que en realidad es un circuito, y llego hasta Juan Escutia, camino hasta Uxmal y paso por una calle cerrada llamada Tlaxcoaque, hay otras calles por ahí con nombres como Tlacoquemécatl, Pestalozzi, Mitla, Pilares. Pero Uxmal. Y luego el Eje 4 Pte, que también se llama Angel Urraza. De ahí hasta la plaza de toros, que rodearé hasta descubrir la esquina de Bolaño y Carrington, donde un pequeño café, modesto y sin jazz, frente al Mediterráneo, me adoptará y me rascará con su uña fría y su mirada sin ojos. El mejor latté de la región, menos oscura aunque poco alumbrada, con Edith Piaf cantando como Chavela Vargas, y Juan Villoro por ahí con su familia. Ahí aleteará una mariposa que hará que un árbol rompa el suelo. ^^ Y Manuel me abrazó hasta que, la madrugada y el llanto me fueron agotando los ojos. Y fui cayendo rendida en su pecho, tendidos en el suelo, mientras el gato negro nos pisaba las cabezas y nos lamía las manos, las caras. Yo reía y no encontraba relación entre mi risa y yo –yo. Entre el gato y tú. Entre México y el balcón. Pero era mucho más. Era una cabeza perdida, un cuerpo temblando, tirante, que dolía de tensión. ^^ Entonces debieran ser antónimas nuestras escrituras, antónimas nuestras maneras de mirar, antónimos nuestros anonimatos. Pero aquí están, correspondiéndose, bebiendo del otro, encontrando un sentido, una dirección, un cáliz. Quiero salir ya de aquí para ver los Árboles.
Trasatlántico
Como la Maga, has escrito sin otro logos que no sea tu propio impulso.
No eres la Maga, ciertamente, no te llamas Lucía ni emerges del Sena. ¿Se te ha muerto algún hijo? Eso ha de ser un horror, o tal vez no, tal vez sólo sea algo que sucede en el cuarto contiguo. De ahí qué otra cosa se podría hacer sino caminar en la lluvia, ir a un concierto de piano del que no se tenía idea, terminar con las líneas de la mano hechas trizas, y el destino en otro lado, perdido, mutado, jamás descubierto, qué sé yo, como tú, que no sabes otra cosa que no sea el no ser la Maga, aunque Horacio ande allá afuera mascando silencios.
El insomnio, el desvelo, la lectura, París, realidades paralelas a lo que en realidad ocurre, del lado de acá (me gusta tanto Nowhere man de los Beatles), que es que Traveller ha besado a Talita a mitad de una función de circo, viendo entonces el boquete allá arriba, y nadie pensaba en el mecano ni en una casilla última… la ascención debe estar en otra parte, debe estar por ahí para quien la busca, pero cómo buscarla si no hay otro logos que no sea el razonamiento de cada idea, de cada palabra bien colocada, ascépticamente colocada.
Entonces pienso en tu impulsividad, en tu deseo de verbo con un (no tan)desconocido. Pienso en cómo alzaste palabras de la tierra para aventarlas con fuerza hacia México (bien recibidas, créeme, llegaron sanas y salvas). Ahora yo con la esperanza de regresar el color perfecto, tal vez amarillo, y por ahí un abrazo con un antifaz.
No eres la Maga, ciertamente, no te llamas Lucía ni emerges del Sena. ¿Se te ha muerto algún hijo? Eso ha de ser un horror, o tal vez no, tal vez sólo sea algo que sucede en el cuarto contiguo. De ahí qué otra cosa se podría hacer sino caminar en la lluvia, ir a un concierto de piano del que no se tenía idea, terminar con las líneas de la mano hechas trizas, y el destino en otro lado, perdido, mutado, jamás descubierto, qué sé yo, como tú, que no sabes otra cosa que no sea el no ser la Maga, aunque Horacio ande allá afuera mascando silencios.
El insomnio, el desvelo, la lectura, París, realidades paralelas a lo que en realidad ocurre, del lado de acá (me gusta tanto Nowhere man de los Beatles), que es que Traveller ha besado a Talita a mitad de una función de circo, viendo entonces el boquete allá arriba, y nadie pensaba en el mecano ni en una casilla última… la ascención debe estar en otra parte, debe estar por ahí para quien la busca, pero cómo buscarla si no hay otro logos que no sea el razonamiento de cada idea, de cada palabra bien colocada, ascépticamente colocada.
Entonces pienso en tu impulsividad, en tu deseo de verbo con un (no tan)desconocido. Pienso en cómo alzaste palabras de la tierra para aventarlas con fuerza hacia México (bien recibidas, créeme, llegaron sanas y salvas). Ahora yo con la esperanza de regresar el color perfecto, tal vez amarillo, y por ahí un abrazo con un antifaz.
02 mayo 2006
Encontrar puentes entre tú y algunos textos de Paz o Cortázar es públicamente ingenuo si no se tiene una vida académica bien hecha y reconocimiento profesional de escritor que publica constantemente.
En lo personal no he necesitado estudios literarios para reconocerme en Paz o en Cortázar, para sentir una felicidad equivalente a la de ellos cuando leían a Basho, a Perse, a San Juan de la Cruz, porque en última y principal instancia es lo que descubro en la literatura: felicidad, libertad, potenciación, universalidad, y para llegar ahí la vida académica no necesariamente es la opción más efectiva, siempre depende del individuo y su experiencia.
Claro que no se trata de atentar contra intelectuales y escritores con pres-ti-gio, lo único que me molesta es que aquello que no entra en su medio, en su círculo, ni siquiera vale la pena de ser tomado en cuenta por ellos. Me parece a veces un medio cerrado el de los académicos, los escritores, los intelectuales, tan distantes de la gente común, que a su vez llevan a cuestas su propia poesía, su propio esplendor.
Mi mujer es ejemplo de una intelectualidad humilde y más certera, pocas personas han hecho posible diálogos tan ricos, respetuosos y profundos como ella, y ella siempre se caracterizó por ser una mujer discreta, callada en clases, con amigas preocupadas por su apariencia. Algunas amistades de medios tan corrientes y deleznables como el messenger igualmente han propinado tremendos momentos espejo, momentos puente, momentos felices, libres, universales.
Mi postura ante la Literatura termina siempre careciendo de sed de estrellato, creo que cada vez voy apuntando más hacia la austeridad, hacia el placer simple y llano, hacia la reflexión liberadora (que es lo mismo cuando otros la llaman carcelaria: mientras más sé, menos sé, ciertamente, porque agudizo mi conciencia. Pero una conciencia que muta hacia una visión más orientalista (aunque no sólo eso) ¿no es la cosa más libre de todas?), hacia la honestidad de un poema que me deja en otro plano, y para ello no es necesario que venga de un poeta japonés del siglo IX, un nobel o una adolescente con blog que hace poemas de desamor ya que, todos ellos, sin estar del todo concientes de ello, comparten una misma necesidad, compartimos una misma necesidad, a la cual se llega sin trofeos, edades o bibliotecas laberínticas.
Ganar un premio de Poesía ha de ser tan bueno. Espero hacerlo algún día, ya empiezan a asfixiarme mis deudas.
En lo personal no he necesitado estudios literarios para reconocerme en Paz o en Cortázar, para sentir una felicidad equivalente a la de ellos cuando leían a Basho, a Perse, a San Juan de la Cruz, porque en última y principal instancia es lo que descubro en la literatura: felicidad, libertad, potenciación, universalidad, y para llegar ahí la vida académica no necesariamente es la opción más efectiva, siempre depende del individuo y su experiencia.
Claro que no se trata de atentar contra intelectuales y escritores con pres-ti-gio, lo único que me molesta es que aquello que no entra en su medio, en su círculo, ni siquiera vale la pena de ser tomado en cuenta por ellos. Me parece a veces un medio cerrado el de los académicos, los escritores, los intelectuales, tan distantes de la gente común, que a su vez llevan a cuestas su propia poesía, su propio esplendor.
Mi mujer es ejemplo de una intelectualidad humilde y más certera, pocas personas han hecho posible diálogos tan ricos, respetuosos y profundos como ella, y ella siempre se caracterizó por ser una mujer discreta, callada en clases, con amigas preocupadas por su apariencia. Algunas amistades de medios tan corrientes y deleznables como el messenger igualmente han propinado tremendos momentos espejo, momentos puente, momentos felices, libres, universales.
Mi postura ante la Literatura termina siempre careciendo de sed de estrellato, creo que cada vez voy apuntando más hacia la austeridad, hacia el placer simple y llano, hacia la reflexión liberadora (que es lo mismo cuando otros la llaman carcelaria: mientras más sé, menos sé, ciertamente, porque agudizo mi conciencia. Pero una conciencia que muta hacia una visión más orientalista (aunque no sólo eso) ¿no es la cosa más libre de todas?), hacia la honestidad de un poema que me deja en otro plano, y para ello no es necesario que venga de un poeta japonés del siglo IX, un nobel o una adolescente con blog que hace poemas de desamor ya que, todos ellos, sin estar del todo concientes de ello, comparten una misma necesidad, compartimos una misma necesidad, a la cual se llega sin trofeos, edades o bibliotecas laberínticas.
Ganar un premio de Poesía ha de ser tan bueno. Espero hacerlo algún día, ya empiezan a asfixiarme mis deudas.
26 abril 2006
Días de oficina
UNO.
-Son lugares comunes el café y la mano en la nuca. Yo a veces siento que la corbata tuerce y eso es un yugo. Alguna vez escuché que el usar corbata simboliza dicho yugo: yo llevo al cuello una corbata como un perro que no le queda de otra más que aceptar el collar.
Pero no diario traigo corbata, entonces no siempre pienso esto llegado el medio día.
Y me gustan mis trajes, tengo uno gris con rayitas muy sutiles en blanco fascinante.
-A la una de la tarde el baño suele poblarse de hombres en camisa que, cuando se conocen, hablan de esos otros lugares comunes oficinistas: el fin de semana deportivo, el chisme político, las mujeres atractivas (generalmente compañeras de departamento). Y las corbatas van al hombro para que no se mojen al lavarse las manos, no falta quien hable por celular mientras caga, yo a veces me pongo a jugar Snake.
-Suenan lejano los tacones, en esas zonas donde por alguna razón no hay alfombra. Y se escucha una suave brisa marina, en este caso un ir y venir de tecleos y hojas y cajones que se abren y luces que encienden y voces que negocian, informan, mandan, regañan. Se extraña la basura porque eso nos acerca con el hogar, donde no nos importa tener el bote de basura a la vista, cosa que aquí no ha de suceder, para colmo los intendentes son discretos.
-Hoy se rompió la armonía por una marcha en la avenida de aquí afuera. Hasta hoy me enteré que todos nosotros trabajamos a lado de una Institución del Estado, entonces cientos de personas cerraron esta avenida y se dirigieron marchando y gritando hacia acá para realizar un plantón que ya lleva varias horas. Sus demandas son ambiguas, pero el ritmo y la creatividad de sus cánticos y gritos es bella: el verso poético prevalece en la sociedad en forma de exigencias agrícolas, sociales, económicas, etc. y si no es poema lo que cantan (justicia-queremos / no-sean-tan-culeros (Garrido-Buendía / son-una-porquería (a-esto-venimos / lo-nuestro-exigimos (qué-pide-la-gente / pafuera-este-Vicente)))) al menos sí demuestran una creatividad insospechada que no se puede dejar de admirar.
Desde la ventana se ve como vienen los granaderos a pedirles amablemente a los del plantón que se vayan. Y yo pienso en los dos lados de la moneda, los que demandan y los afectados por tener a tan importante avenida bloqueada, que es mucha gente, yo mismo si esto no acaba para la hora en que yo regreso a casa.

Y DOS.
No veo en todo esto (la diaria rutina de los folios y el contacto personal, las sorpresas urbanas, el sol dando de lleno, el cielo gris) un solo signo que me diga que no hay aquí, también, lo hechizante para hacer literatura, para surgir poemas.
Hay gente un poco necia en el romance con lo simple y bello, como yo, y que en un ardid de sencillez, puede estremecerse en los recovecos de las emociones, ya sea al ver un aguacero junto a un parque o escuchar el disco de siempre o al pensar en la vida como ese suspiro-universo donde el aprendizaje deja conocimiento, y éste un tanto de libertad, hecho más que posible.
Mi lugar común en los días de oficina es la ventana y la mutación del día.
-Son lugares comunes el café y la mano en la nuca. Yo a veces siento que la corbata tuerce y eso es un yugo. Alguna vez escuché que el usar corbata simboliza dicho yugo: yo llevo al cuello una corbata como un perro que no le queda de otra más que aceptar el collar.
Pero no diario traigo corbata, entonces no siempre pienso esto llegado el medio día.
Y me gustan mis trajes, tengo uno gris con rayitas muy sutiles en blanco fascinante.
-A la una de la tarde el baño suele poblarse de hombres en camisa que, cuando se conocen, hablan de esos otros lugares comunes oficinistas: el fin de semana deportivo, el chisme político, las mujeres atractivas (generalmente compañeras de departamento). Y las corbatas van al hombro para que no se mojen al lavarse las manos, no falta quien hable por celular mientras caga, yo a veces me pongo a jugar Snake.
-Suenan lejano los tacones, en esas zonas donde por alguna razón no hay alfombra. Y se escucha una suave brisa marina, en este caso un ir y venir de tecleos y hojas y cajones que se abren y luces que encienden y voces que negocian, informan, mandan, regañan. Se extraña la basura porque eso nos acerca con el hogar, donde no nos importa tener el bote de basura a la vista, cosa que aquí no ha de suceder, para colmo los intendentes son discretos.
-Hoy se rompió la armonía por una marcha en la avenida de aquí afuera. Hasta hoy me enteré que todos nosotros trabajamos a lado de una Institución del Estado, entonces cientos de personas cerraron esta avenida y se dirigieron marchando y gritando hacia acá para realizar un plantón que ya lleva varias horas. Sus demandas son ambiguas, pero el ritmo y la creatividad de sus cánticos y gritos es bella: el verso poético prevalece en la sociedad en forma de exigencias agrícolas, sociales, económicas, etc. y si no es poema lo que cantan (justicia-queremos / no-sean-tan-culeros (Garrido-Buendía / son-una-porquería (a-esto-venimos / lo-nuestro-exigimos (qué-pide-la-gente / pafuera-este-Vicente)))) al menos sí demuestran una creatividad insospechada que no se puede dejar de admirar.
Desde la ventana se ve como vienen los granaderos a pedirles amablemente a los del plantón que se vayan. Y yo pienso en los dos lados de la moneda, los que demandan y los afectados por tener a tan importante avenida bloqueada, que es mucha gente, yo mismo si esto no acaba para la hora en que yo regreso a casa.

Y DOS.
No veo en todo esto (la diaria rutina de los folios y el contacto personal, las sorpresas urbanas, el sol dando de lleno, el cielo gris) un solo signo que me diga que no hay aquí, también, lo hechizante para hacer literatura, para surgir poemas.
Hay gente un poco necia en el romance con lo simple y bello, como yo, y que en un ardid de sencillez, puede estremecerse en los recovecos de las emociones, ya sea al ver un aguacero junto a un parque o escuchar el disco de siempre o al pensar en la vida como ese suspiro-universo donde el aprendizaje deja conocimiento, y éste un tanto de libertad, hecho más que posible.
Mi lugar común en los días de oficina es la ventana y la mutación del día.
20 abril 2006
Mandala (muy-lejos remix)
Sé que un día llegue a París. El metro olía a orines y los letreros de las rue no se veían bien: o estaban manchados o muy viejos. Las baguettes estaban tan insípidas que me hacían extrañar la Comercial Mexicana de mi colonia. Las buhardillas me provocaron alergias porque no encontré una sola que no estuviera exageradamente húmeda (pensé en mi odio hacia los adverbios). Pero era París, caray. Y entonces se me escurrió un poemoco de la nariz al tomar café en una cafetería parisina de postal. No me dieron servilleta. Plaf, se cayó.
07 abril 2006
"La palabra que más me gusta, entre todas las palabras, es arrebol. Y no sólo por el color rojo de las nubes, sino por como suena el color rojo entre las nubes. Es el significado y la sonoridad. La imagen de las nubes heridas por los rayos del sol. La doble r que es un remolino, una rueda, una risa y también una ronda. Cuando era chica pensaba que un arrebol era una ronda alrededor de un árbol. Y entonces todos miraban al cielo y yo buscaba el árbol y la ronda de
niños abrazando al árbol. Alguna vez los vi. Alguna vez vi ese arrebol y luego, muchos de los otros arreboles.
La Escuela de Escritores busca la palabra más linda del castellano. Ya hay algunas sugerencias. El presidente Zapatero dice “generosidad”. Pérez Reverte señala “ultramarinos”. Lorenzo Silva elige “abrazo” y el novelista Fernando Marías, “amantes”. Hay plazo hasta el 21 de abril para votar (clic aquí). El Día del Libro, el 23, sabremos cuál es la palabra más linda, entre todas las palabras."
Tomado de este hermoso blog al cual le debo varias sonrisas (difícil elegir una palabra, cuestión de meditarlo bien, pero creo que palabras como tristeza, rododendro, palabra, terregal y marítimo serían parte de una lista inicial)
La Escuela de Escritores busca la palabra más linda del castellano. Ya hay algunas sugerencias. El presidente Zapatero dice “generosidad”. Pérez Reverte señala “ultramarinos”. Lorenzo Silva elige “abrazo” y el novelista Fernando Marías, “amantes”. Hay plazo hasta el 21 de abril para votar (clic aquí). El Día del Libro, el 23, sabremos cuál es la palabra más linda, entre todas las palabras."
Tomado de este hermoso blog al cual le debo varias sonrisas (difícil elegir una palabra, cuestión de meditarlo bien, pero creo que palabras como tristeza, rododendro, palabra, terregal y marítimo serían parte de una lista inicial)
04 abril 2006
nada como las bibliomancias, esas porciones de libro sacadas al azar, para hablar de muertos y probabilidades. en este caso el último de los grandes muertos es salvador elizondo (1932-2006). lo siguiente salió al azar de su novela farabeuf:
"¿Quieres ahora ser la Enfermera, ser el testigo y no ya el testimonio? Lanzarás las tres monedas entonces preguntando mentalmente si tu muerte bastaba para calmar mi deseo y un hexagrama único e inesperado, la sexagésimoquinta combinación de seis líneas quebradas o continuas se concretará para decirte que yo, igual que tú, no soy sino un cadáver sin nombre, tendido hacia la amplitud de una bóveda surcada de imágenes -mujeres que a la orilla del mar esperan la llegada de una barca-, un cadáver que aguarda la llegada de esa enfermera inquietante que aprendió, en los sótanos de la rue Visconti, a blandir los escalpelos, a conocer el verdadero significado del suplicio mediante un rito, mediante la repetición de un acto que, aunuqe nada significa, convulsiona el sentido aparantemente inmutable de la carne. ¿Quién soy?, preguntas. Mi identidad te inquieta porque en tu entrega confundí tu vida con tu muerte y pensé que ambas eran la misma cosa."
"¿Quieres ahora ser la Enfermera, ser el testigo y no ya el testimonio? Lanzarás las tres monedas entonces preguntando mentalmente si tu muerte bastaba para calmar mi deseo y un hexagrama único e inesperado, la sexagésimoquinta combinación de seis líneas quebradas o continuas se concretará para decirte que yo, igual que tú, no soy sino un cadáver sin nombre, tendido hacia la amplitud de una bóveda surcada de imágenes -mujeres que a la orilla del mar esperan la llegada de una barca-, un cadáver que aguarda la llegada de esa enfermera inquietante que aprendió, en los sótanos de la rue Visconti, a blandir los escalpelos, a conocer el verdadero significado del suplicio mediante un rito, mediante la repetición de un acto que, aunuqe nada significa, convulsiona el sentido aparantemente inmutable de la carne. ¿Quién soy?, preguntas. Mi identidad te inquieta porque en tu entrega confundí tu vida con tu muerte y pensé que ambas eran la misma cosa."
05 marzo 2006
El agua detenida
“El alquimista quería trastocar los metales en busca del lapis philosophorum, oro, piedra filosofal, soberano quantum al modo atómico de Demócrito, que poseyera el fluir dialéctico de Heráclito, el devenir en que cantase el número pitagórico y, volviendo a Demócrito, que comprendiese que en ese oro el ser y el no-ser, son. El poeta, nuevo alquimista –alquimia de la palabra en Arthur Rimbaud– ha de hallar en la poesía una búsqueda aprehensiva del mundo, un ejercicio cognoscente en el que todas las fuentes son de agua de vida. El agua debida a Thales de Mileto, forma el espejo donde el ser (Narciso, el poeta) mira, se mira, admira su imagen y ella se trastoca en imago mundi, la imagen lo fecunda, y como poseso, siente en él las fuerzas del cosmos integrándose en expresión, verso, poema. Todas las fuentes son venero para la poesía.”
Así comienza su ensayo el poeta cubano Virgilio López Lemus acerca de José Lezama Lima: cubano cronopio que tendió puentes con otros escritores, no necesariamente de la época, sí necesariamente universales, aquellos que han entrevisto que en el poema no hay nada qué aportar como historia o moraleja, no hay nada qué decir al respecto del hecho concreto de la vida que no se haya dicho ya (y de mejor forma) a través de otros lenguajes. En ese caso el poema alejaría al hecho difícil de (pronunciar) la poesía, lo poético. El poema no tiene por qué ser igual a esos otros lenguajes existentes como el político, mediático, artístico, etc. aunque abreve de todos ellos: la vida misa. Tiene que ser equivalente a todo tocando temas
“distintos”, no temas que queden claro sino temas que provoquen una sospecha en quien los lee y quien los escribe: esa devoradora ansia de integración en la Unidad. No ficción, sólo imagen.
“Lezama prefería no ser comprendido, sino aprehendido, o sea, él no quería que se llegara a entender su polisémica obra, como se entiende racionalmente lo objetal o el lenguaje matemático, sino que se ejercitase la intuición, que se fuese al poema mediante aquella idea de que es posible, porque es imposible”.
Aquí va a la mitad del ensayo y entonces descansar en la salvedad de lo convencional, de lo que ya existe por otros como fórmula de vida, se reafirma como un hecho imposible que hace que la poesía no deje de ser vigente, no por el hecho de los libros que se venden o la enseñanza al respecto en las escuelas, sino por la vuelta al origen que escritores como Lezama y ensayistas como López Lemus buscan explicar sin explicarlo: el ser que se encuentra con su potencial: absurdo, absoluto, pasajero y universal.
Momento de los ejemplos (nótese el cuidado con el que Lezama parece descuidado (más que comunicar una idea hace que se escuche el crack de una cachetada metafísica (cosa de no-buscar-entender como estamos condicionados a hacerlo!!!))):
Sobre un grabado de alquimia china
Debajo de la mesa
se ven como tres puertas
de pequeños hornos,
donde se ven piedras y varas ardiendo,
por donde asoma el enano
que masca semillas para el sueño.
Encima de la mesa
se ven tres cojines grises y azules,
en das de ellos hay como figuras geométricas
hechas con huevos irrompibles.
Al lado un jarrón sin ornamento.
Pedazos de leña por el suelo.
Un hombre curvado con una balanza
pesa una cesta de almendras.
La varilla de ébano
alcanza de inmediato el fiel.
El hombre que vende
teme a los tres pequeños hornos
que se esconden debajo de la mesa.
Por allí deben salir
las figuras esperadas
que vendrán cuando el pesador
logre el centro de la canasta.
A su derecha el hombre que contempla
absorto al pesador,
juega con unos pájaros.
El ensayo en cuestión: Imagen versus palabra: Apuntes sobre la poética de José Lezama Lima. Virgilio López Lemus, poeta, ensayista, crítico y traductor cubano.
Tomado de: Voz Otra. Revista Iberoamericana de poesía y crítica. No. 2 Enero-Febrero 2006.
Así comienza su ensayo el poeta cubano Virgilio López Lemus acerca de José Lezama Lima: cubano cronopio que tendió puentes con otros escritores, no necesariamente de la época, sí necesariamente universales, aquellos que han entrevisto que en el poema no hay nada qué aportar como historia o moraleja, no hay nada qué decir al respecto del hecho concreto de la vida que no se haya dicho ya (y de mejor forma) a través de otros lenguajes. En ese caso el poema alejaría al hecho difícil de (pronunciar) la poesía, lo poético. El poema no tiene por qué ser igual a esos otros lenguajes existentes como el político, mediático, artístico, etc. aunque abreve de todos ellos: la vida misa. Tiene que ser equivalente a todo tocando temas
“distintos”, no temas que queden claro sino temas que provoquen una sospecha en quien los lee y quien los escribe: esa devoradora ansia de integración en la Unidad. No ficción, sólo imagen.“Lezama prefería no ser comprendido, sino aprehendido, o sea, él no quería que se llegara a entender su polisémica obra, como se entiende racionalmente lo objetal o el lenguaje matemático, sino que se ejercitase la intuición, que se fuese al poema mediante aquella idea de que es posible, porque es imposible”.
Aquí va a la mitad del ensayo y entonces descansar en la salvedad de lo convencional, de lo que ya existe por otros como fórmula de vida, se reafirma como un hecho imposible que hace que la poesía no deje de ser vigente, no por el hecho de los libros que se venden o la enseñanza al respecto en las escuelas, sino por la vuelta al origen que escritores como Lezama y ensayistas como López Lemus buscan explicar sin explicarlo: el ser que se encuentra con su potencial: absurdo, absoluto, pasajero y universal.
Momento de los ejemplos (nótese el cuidado con el que Lezama parece descuidado (más que comunicar una idea hace que se escuche el crack de una cachetada metafísica (cosa de no-buscar-entender como estamos condicionados a hacerlo!!!))):
Sobre un grabado de alquimia china
Debajo de la mesa
se ven como tres puertas
de pequeños hornos,
donde se ven piedras y varas ardiendo,
por donde asoma el enano
que masca semillas para el sueño.
Encima de la mesa
se ven tres cojines grises y azules,
en das de ellos hay como figuras geométricas
hechas con huevos irrompibles.
Al lado un jarrón sin ornamento.
Pedazos de leña por el suelo.
Un hombre curvado con una balanza
pesa una cesta de almendras.
La varilla de ébano
alcanza de inmediato el fiel.
El hombre que vende
teme a los tres pequeños hornos
que se esconden debajo de la mesa.
Por allí deben salir
las figuras esperadas
que vendrán cuando el pesador
logre el centro de la canasta.
A su derecha el hombre que contempla
absorto al pesador,
juega con unos pájaros.
El ensayo en cuestión: Imagen versus palabra: Apuntes sobre la poética de José Lezama Lima. Virgilio López Lemus, poeta, ensayista, crítico y traductor cubano.
Tomado de: Voz Otra. Revista Iberoamericana de poesía y crítica. No. 2 Enero-Febrero 2006.
02 marzo 2006
Dedicar un poema, una canción o un libro entero, es demostrar que las "equivalencias" existen fuera de las (mal llamadas) ciencias exactas: yo pienso en ti como alguien distinto pensaba en otra persona.
Yo quiero dedicar este fragmento de poema a mi novia porque no sólo es una "equivalencia" en lo personal sino también en la persona de ella: este fragmento define su momento actual de la forma en que ni yo ni ella pudimos haberlo expresado. Su muy particular y personal momento de transición. Su pálpito de vida que le hace ser autocrítica, tener conciencia y emprender hacia su propia libertad.
+++
Yo, Ilusionista, empavorecida
por la clavícula enhiesta
y el omóplato por cielo, preferí
la lanza roma del conjunto, la toda
vestidura: entre mis carnes crecí,
gramo abajo, gramo abajo,
en Atlántida secreta.
María Rivera, 35 kilos o declaración de amor al estilo rococó (fragmento)
Yo quiero dedicar este fragmento de poema a mi novia porque no sólo es una "equivalencia" en lo personal sino también en la persona de ella: este fragmento define su momento actual de la forma en que ni yo ni ella pudimos haberlo expresado. Su muy particular y personal momento de transición. Su pálpito de vida que le hace ser autocrítica, tener conciencia y emprender hacia su propia libertad.
+++
Yo, Ilusionista, empavorecida
por la clavícula enhiesta
y el omóplato por cielo, preferí
la lanza roma del conjunto, la toda
vestidura: entre mis carnes crecí,
gramo abajo, gramo abajo,
en Atlántida secreta.
María Rivera, 35 kilos o declaración de amor al estilo rococó (fragmento)
28 febrero 2006
http://pub49.bravenet.com/vote/stats.php?usernum=4179230362
desde septiembre hubo aquí una encuesta de la que ya ni me acordaba, éste es el link que lleva a los resultados de los 41 entusiastas y escasos participantes
desde septiembre hubo aquí una encuesta de la que ya ni me acordaba, éste es el link que lleva a los resultados de los 41 entusiastas y escasos participantes
22 febrero 2006
He pensado si para el anacentrismo es necesario saber de física cuántica, de matemáticas locas.
Como todas las cosas que valen la pena, esto del ana0 surgió en un bar sin rostro, una noche en la que los Hollies estaban de fondo y gente sola alrededor de nosotros bebía cerveza. Una plática de borrachos lo precedió, en Guanajuato, esa ciudad literaria y ridícula.
Alejandro y yo platicábamos no sé de qué y surgió el nombre quién sabe cómo. Desde entonces él me llama co-fundador del anacentrismo cuando la verdad fue él quién diseñó el nombre, la bibliografía, el concepto, la cronología a seguir como todo buen ismo naciente. Hasta fue él quién propuso salir por unas cervezas esa noche. Yo terminé borracho y no me acuerdo de nada.
Durante muchos días no se habló de otra cosa que no fuera el movimiento, un grupo, los libros, el arte.
El anacentrismo era un concepto claro y permanente(mente móvil).
Sin embargo no fuimos lo suficientemente Bolaño como para hacer de Guanajuato un Coyoacán parisino, ese París coyoacanense propio de todo grupo, como alguna vez lo fue el barrio de Barranco para la Lima peruana y vanguardista. Tal vez debido a que no éramos infrarrealistas sino anacentristas.
Eso debía significar algo.
El tiempo transcurrió y el anacentrismo tomaba auge en la ciudad, ya éramos 4 los integrantes del grupo, sólo que yo me fui de Guanajuato por esos días dejándolos como gato en tres patas, animal consentido del grupo, por cierto.
La obra la publicamos constantemente, y quiero decir que la hicimos pública, a quién se dejara le hablábamos sobre esta idea del no-centro, lo que ello representaba en estos tiempos y cómo anulaba (o recibía) cualquier otro esfuerzo por explicar la realidad, aunque Alejandro decía que más bien éramos un poco como el romanticismo, mientras que los otros dos sacaban dieces en la facultad o intentaban ligar con este verbo.
Cada quien a su modo entendió y adoptó el concepto de Alejandro, yo lo alteré de tal modo que terminó siéndome un N-centrismo, lo cual no dista en absoluto de la ideal original, el no-centro absoluto por el relativo el-centro-está-en-todo-invariablemente, alteración que creo demuestra más vanidad que astucia intelectual.
Anacentrismo no lenguaje sino signo entero.
Entonces, mientras más y más hablábamos del anacentrismo y de un concepto de escritura paralelo llamado estructuras elegidas (nacido de la fascinación por la teoría de Eisenstein con respecto al proceso de edición (o montaje) en el cine para hacer de éste un ejercicio más emparentado con la pintura que con el relato), más veía que no éramos un grupo y que nadie pretendía serlo. Siento que lo que nos unía a todos era ese algo relacionado con lo absoluto, lo lúdico, la inconformidad entendida como potenciación, la intranquilidad ante el hecho de las palabras, las ideas, el lenguaje, que todos compartíamos y que no puedo explicar de mejor modo en este momento.
El anacentrismo sea tal vez la cuarta dimensión.
No estoy del todo seguro si había blof aquí, todos en algún momento nos hemos burlado de un ismo así, nos deslindamos de cualquier asomo de seriedad al respecto, mientras que escribimos, escribimos mucho, potenciados por esta palabreja de la cual nadie era el dueño. Si es que hubo blof fue un blof amable, lleno de risas, sentíamos urticaria (bueno, al menos yo sí) tan sólo de pensar en sentirnos equivalentes a los deconstructivistas o los dadaístas o los contemporáneos o lo que fuera, éramos un grupo sin grupo, donde cada uno de nosotros hacía de su vida algo bueno y mejor gracias al ana0, a la idea del ana0.
Por eso tiene un valor más allá de la teoría esto del anacentrismo, un valor que tiene que ver con la identidad, la identificación, con el otro, siempre el otro.
4 blogs surgieron al respecto, de lo cuáles dos ya no están vigentes y uno (éste mero) dejó de tener vinculaciones anacentristas (se cambió el título, la descripción, la intención) como desde el sexto post.
Yo he escrito pocos ejemplos anacentristas porque he perdido un poco el rumbo entre mi escritura y ese impulso ana0 que tanto me movió hace unos dos años, pero creo que he hecho de mi vida un todo-centro, un ana-centro, siempre pensando en que el centro es un símbolo a la usanza occidental, la centralización del poder, del individuo, nunca me han gustado las especializaciones, será por eso que disfruto trabajar en seguros y ser escritor, comer de todo, soñar cuando debo concentrarme.
Me viene a la mente la palabra centrifugacidad, sobre todo por lo de fugacidad, fugaz, zaz, aspaviento, y lo de centri, indudablemente centri.
Al anacentrismo lo tomé como una definición de vida donde también cabe la literatura.
Este texto coincide con el primer año de éste blog.
Este texto coincide con el primer año de éste blog.

POSDATA DE 7 DIAS DESPUES:
En un comentario alguien me pidió que me explicara mejor acerca de lo que el anacentrismo es y esto fue lo que dije al respecto, me parece valioso rescatarlo:
"en lo personal fue un provocador de sentido: la realidad adquirió un sentido sin fragmentos o especializaciones, la vida fue una unidad de la cual nunca ha estado claro su centro (ese punto dador de simetría, de equilibrio, con el cual no hay caos)
(...)
o sea que el anacentrismo fue un buen nombre que me encontré una noche que me permitió darle un concepto legible a una estructura de vida que desde siempre he sospechado
si no queda claro es porque no soy bueno para escribir estas cosas, pero lo sigo intentando"
Como todas las cosas que valen la pena, esto del ana0 surgió en un bar sin rostro, una noche en la que los Hollies estaban de fondo y gente sola alrededor de nosotros bebía cerveza. Una plática de borrachos lo precedió, en Guanajuato, esa ciudad literaria y ridícula.
Alejandro y yo platicábamos no sé de qué y surgió el nombre quién sabe cómo. Desde entonces él me llama co-fundador del anacentrismo cuando la verdad fue él quién diseñó el nombre, la bibliografía, el concepto, la cronología a seguir como todo buen ismo naciente. Hasta fue él quién propuso salir por unas cervezas esa noche. Yo terminé borracho y no me acuerdo de nada.
Durante muchos días no se habló de otra cosa que no fuera el movimiento, un grupo, los libros, el arte.
El anacentrismo era un concepto claro y permanente(mente móvil).
Sin embargo no fuimos lo suficientemente Bolaño como para hacer de Guanajuato un Coyoacán parisino, ese París coyoacanense propio de todo grupo, como alguna vez lo fue el barrio de Barranco para la Lima peruana y vanguardista. Tal vez debido a que no éramos infrarrealistas sino anacentristas.
Eso debía significar algo.
El tiempo transcurrió y el anacentrismo tomaba auge en la ciudad, ya éramos 4 los integrantes del grupo, sólo que yo me fui de Guanajuato por esos días dejándolos como gato en tres patas, animal consentido del grupo, por cierto.
La obra la publicamos constantemente, y quiero decir que la hicimos pública, a quién se dejara le hablábamos sobre esta idea del no-centro, lo que ello representaba en estos tiempos y cómo anulaba (o recibía) cualquier otro esfuerzo por explicar la realidad, aunque Alejandro decía que más bien éramos un poco como el romanticismo, mientras que los otros dos sacaban dieces en la facultad o intentaban ligar con este verbo.
Cada quien a su modo entendió y adoptó el concepto de Alejandro, yo lo alteré de tal modo que terminó siéndome un N-centrismo, lo cual no dista en absoluto de la ideal original, el no-centro absoluto por el relativo el-centro-está-en-todo-invariablemente, alteración que creo demuestra más vanidad que astucia intelectual.
Anacentrismo no lenguaje sino signo entero.
Entonces, mientras más y más hablábamos del anacentrismo y de un concepto de escritura paralelo llamado estructuras elegidas (nacido de la fascinación por la teoría de Eisenstein con respecto al proceso de edición (o montaje) en el cine para hacer de éste un ejercicio más emparentado con la pintura que con el relato), más veía que no éramos un grupo y que nadie pretendía serlo. Siento que lo que nos unía a todos era ese algo relacionado con lo absoluto, lo lúdico, la inconformidad entendida como potenciación, la intranquilidad ante el hecho de las palabras, las ideas, el lenguaje, que todos compartíamos y que no puedo explicar de mejor modo en este momento.
El anacentrismo sea tal vez la cuarta dimensión.
No estoy del todo seguro si había blof aquí, todos en algún momento nos hemos burlado de un ismo así, nos deslindamos de cualquier asomo de seriedad al respecto, mientras que escribimos, escribimos mucho, potenciados por esta palabreja de la cual nadie era el dueño. Si es que hubo blof fue un blof amable, lleno de risas, sentíamos urticaria (bueno, al menos yo sí) tan sólo de pensar en sentirnos equivalentes a los deconstructivistas o los dadaístas o los contemporáneos o lo que fuera, éramos un grupo sin grupo, donde cada uno de nosotros hacía de su vida algo bueno y mejor gracias al ana0, a la idea del ana0.
Por eso tiene un valor más allá de la teoría esto del anacentrismo, un valor que tiene que ver con la identidad, la identificación, con el otro, siempre el otro.
4 blogs surgieron al respecto, de lo cuáles dos ya no están vigentes y uno (éste mero) dejó de tener vinculaciones anacentristas (se cambió el título, la descripción, la intención) como desde el sexto post.
Yo he escrito pocos ejemplos anacentristas porque he perdido un poco el rumbo entre mi escritura y ese impulso ana0 que tanto me movió hace unos dos años, pero creo que he hecho de mi vida un todo-centro, un ana-centro, siempre pensando en que el centro es un símbolo a la usanza occidental, la centralización del poder, del individuo, nunca me han gustado las especializaciones, será por eso que disfruto trabajar en seguros y ser escritor, comer de todo, soñar cuando debo concentrarme.
Me viene a la mente la palabra centrifugacidad, sobre todo por lo de fugacidad, fugaz, zaz, aspaviento, y lo de centri, indudablemente centri.
Al anacentrismo lo tomé como una definición de vida donde también cabe la literatura.
Este texto coincide con el primer año de éste blog.
Este texto coincide con el primer año de éste blog.

POSDATA DE 7 DIAS DESPUES:
En un comentario alguien me pidió que me explicara mejor acerca de lo que el anacentrismo es y esto fue lo que dije al respecto, me parece valioso rescatarlo:
"en lo personal fue un provocador de sentido: la realidad adquirió un sentido sin fragmentos o especializaciones, la vida fue una unidad de la cual nunca ha estado claro su centro (ese punto dador de simetría, de equilibrio, con el cual no hay caos)
(...)
o sea que el anacentrismo fue un buen nombre que me encontré una noche que me permitió darle un concepto legible a una estructura de vida que desde siempre he sospechado
si no queda claro es porque no soy bueno para escribir estas cosas, pero lo sigo intentando"
16 febrero 2006
Love was just a glance away / a warm embracing dance away
Una vez, en una playa cerca del Mediterráneo, alguien susurraba entre el frío y la ventizca. Yo, del otro lado, silbaba, una canción o un teorema. Una fórmula. Pensaba en dónde residía el lugar poético, pensaba en lo inútil que ello resultaba. Mientras tanto, la poesía era en las cosas más simples, y se erigía y revoloteaba como un animal mágico, no se le podía agarrar, y muchos le tomaban fotos mentales, muchos le aventaban piedras, espinas, hojas, salibas. El Mediterráneo acuñaba frases en cada una de sus olas, diminutas y ceremoniales. Y soplaba una voz no legible. Había una canción, figuras se formaban no en el cielo ni en las aguas arenosas... ahí mismo pero detrás de una mirada. Era un hermoso lenguaje, había música y fogata, una canción en particular. Alguien en España se evapora cada que vuelve a ese sitio.
–intercambiando miradas
preguntándonos en la noche
cuáles eran las posibilidades
de compartir el amor
antes que la noche pasara
algo en tu mirada
era tan atractivo...
algo en tu sonrisa
era tan excitante...
algo en mi corazón
me decía que debía tenerte...
dos solitarios
fuimos extraños en la noche
hasta el momento
en que dijimos nuestro primer hola
poco sabíamos
el amor era simplemente una mirada
bailar abrazados
y...
desde aquella noche
hemos sido juntos
amantes a primera vista
y enamorados para siempre
resultó bastante bien–
–intercambiando miradas
preguntándonos en la noche
cuáles eran las posibilidades
de compartir el amor
antes que la noche pasara
algo en tu mirada
era tan atractivo...
algo en tu sonrisa
era tan excitante...
algo en mi corazón
me decía que debía tenerte...
dos solitarios
fuimos extraños en la noche
hasta el momento
en que dijimos nuestro primer hola
poco sabíamos
el amor era simplemente una mirada
bailar abrazados
y...
desde aquella noche
hemos sido juntos
amantes a primera vista
y enamorados para siempre
resultó bastante bien–
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